De Junto a Monterrey, según el manuscrito de OCEA-CADAVAL, y muy extendido en las provincias de Orense y Lugo. Fueron numerosos los hidalgos de este apellido que pleitearon por su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid; D. Antonio Bello, de Biobra (ayuntamiento de Rubiana, partido judicial del Barco de Valdeorras), en 1750; D. Gabriel Bello, del Ferrol, en 1766; D. Benito Bello y Araujo, de Sta. María de Villame (partido de Celanova), en 1793; D. Felipe Bello y Araujo, de Sta. María de Freanes (ayuntamiento de Máside, partido de Carballiño), en 1793; D. Fernando Bello de Araujo, de Sta. Eufemia, arrabal de la villa de Milmanda (ayuntamiento de Acevedo, partido de Celanova) en 1735; D. Francisco Bello de Araujo, del mismo lugar y en el mismo año que el anterior; D. Juan Bello de Araujo, residente en Madrid, 1557; D. Juan Antonio Bello de Araujo, también de Sta. Eufemia, arrabal de la villa de Milmanda, en 1735; D. Manuel Bello de Araujo y Castro, de San Jorge de Villar (ayuntamiento de Crecente, partido de La Cañiza), en 1775; con algunos más del Bierzo, que por su configuración geográfica y su lengua es territorio gallego, aunque las disposiciones oficiales digan lo contrario. Como se puede comprender por lo dicho anteriormente, en el archivo de la Real Chancilleria de Valladolid pueden obtener, los que lo pretendan, numerosos datos de los de este linaje, con sólo repasar los legajos de sus pleitos, en los años indicados. Aquí pondremos estas breves noticias recogidas en un rico archivo de la provincia de Orense, en la que principalmente prevalecieron : D. SEBASTIÁN BELLO casó con Dª María Álvarez y figuran como vecinos de la ciudad de Orense; tuvo por hijos a D. PEDRO GONZÁLEZ BELLO, vecino he Madrid, que fundó capilla de tres misas semanales en el convento de la Merced Calzada de la Corte, dotándola en 100 ducados de renta, y nombrando como patrón de ella a D. Nicolás Díaz de Guitián, natural del Saviñao (VER DÍAZ DE GUITIÁN) los del valle de Quiroga; donde aparece haciendo este señor otra fundación en el mismo convento de la Merced Calzada de Madrid). Manda ser sepultado con su escudo y nombre, habiendo pasado la escritura de la fundación ante Francisco Testa, escribano de Madrid. Contrajo matrimonio con Dª Magdalena García (que había sido en primeras nupcias mujer de Álvaro Rodríguez). Don Pedro otorgó testamento en 22-I-1599, ante el escribano mencionado, entendiendo dos codicilos y nombrando patronos hasta recaer en D. Alonso Díaz de Guitián. Deja por su heredero a su hermano D. JUAN GONZÁLEZ BELLO, teniente mayor en la villa de la Sagra, que fue padre de Dª Catalina y de Dª María Bello. (VER ARAUJO, los de la villa de Lobios; VER REDONDO; VER SEQUEIROS).
Escudos de Armas del apellido:
En campo de azur, dos bordones de plata; bordura de oro, con cinco veneras de gules . El manuscrito de OCEA-CADAVAL también les atribuye 24 medias lunas, puntas abajo. Variantes: En campo de gules, cinco veneras, de oro, en sotuer .
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
