Procede del lugar de Quintanilla la Ojada, del partido de Villarcayo (Burgos), pero debe tener relación con el lugar de Villodas del Ayuntamiento de Iruña, y partido de Vitoria (Álava). Pasaron a Navarra, y en la villa de Sesma, del partido de Estella, moró una rama de la que fueron Miguel, Francisco Juan, Ángel y Dionisio Villodas, hermanos, que en 1778 fueron amparados en su nobleza por los Tribunales de la región.
Escudos de Armas del apellido:
Según la Nobleza Executoriada de Navarra: "Cuartelado: en el primero, un castillo; en el segundo, tres estrellas; en el tercero, un ramillete de manojo de espigas de trigo, y en el cuarto, tres flores de lis".
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
