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Noble familia navarra, a la que perteneció Juan Vallés, que fue Secretario del Emperador Carlos V, quien para premiar sus servicios le concedió una gran renta y el Señorío de Solmayor, en España, y el de Guesoleri, en Sicilia. También le hizo Caballero de la Espuela Dorada y añadió a sus armas el águila imperial. Su única hija y sucesora, doña Francisca Vallés, contrajo matrimonio con Juan de Sada-Ezpeleta, Señor de Loya, Ayesa, Arteta y Gardalain. Con sucesión. También hubo ramás en Cataluña, Mallorca y Valencia. Según unos heraldistas son oriundos de Francia y se establecieron en Mallorca al poco tiempo de ser conquistada la isla. Su primitivo solar fue la antigua alquería de Inca, donde ya aparecen en 1240. Se extendieron por la isla formando casas en Binisalem y en Alaró. Juan Vallés, oriundo de Villafranca de Navarra, obtuvo privilegio de caballero dado por Carlos I, en Toledo, el 14 de noviembre de 1525. Miguel-Jerónimo de Vallés, obtuvo privilegio de noble otorgado por el mismo monarca, el 30 de octubre de 1526. Marcos-Antonio Vallés, obtuvo de Felipe IV el privilegio de ciudadano honrado de Mallorca, dado en Madrid, el 5 de noviembre de 1647. Pedro-Jerónimo Vallés de Almadrá, consiguió el mismo privilegio dado por Carlos II, en Madrid, el 17 de abril de 1670. Don Miguel Vallés y Orlandis, fue caballero de la Orden de Calatrava y regidor perpetuo de Palma de Mallorca y, por sus méritos en la reconquista de Menorca, Carlos III le confirió,el 25 de mayo de 1770, el título de marqués de Solleric, y el 25 de marzo de 1783, honores y tratamiento de grande de España y de Ministro de Hacienda. Los de Valencia fueron barones de la Puebla Tornesa. El primer barón fue Juan de Vallés, caballero vicecanciller y consejero de Juan II, quien en 22 de agosto de 1467 le otorgó facultad para vincular la baronía con los señoríos de Benicasim y de la Puebla de Montornés. Por enlaces matrimoniales han revertido a los Vallés el .marquesado de San Joaquín y Pastor y el Condado de Albalat del Sorells. Jaime-Joaquín Vallés, doctor de la Real Audiencia de Valencia, consiguió privilegio de caballero de] reino de Valencia, dado por Felipe II, el 26 de febrero de 1621. Juan Bautista Vallés, natural de Castelló de la Plana, obtuvo privilegio de caballero del reino de Valencia, dado en Madrid por el rey Felipe IV, el 1 de agosto de 1631, y el de noble del reino de Valencia, el cuatro del mismo mes y año.       

Escudos de Armas del apellido:
Escudo con el jefe de oro cargado de un águila de sable. El resto del campo, cuartelado: 1º y 4º, de azur, con una venera de plata, y 2º y 3º, de oro, con un árbol de sinople y un lobo de sable atravesado al tronco. Los de Cataluña: De plata, un valle con un pino entre dos montes, todo de sinople. Los de Mallorca : De azur, tres montes de oro formando dos valles, en medio de cada valle sale un pino de sinople, empinados a los troncos de los mismos dos leones confrontados de oro, uno en cada pino; en el jefe una estrella de oro. Los de Valencia : De oro, tres rosas de gules. A Jaime-Joaquín de Vallés le fueron concedidas las siguientes: De gules, una faja de oro cargada de tres rosas de gules. Los de Castelló de la Plana: Partido: 1.º, de azur, tres coronas de oro, y 2.º, un valle al natural por el que discurre un río; bordura con la divisa «Vallis Altitudo est mea Fortitudo».

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.