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De Cataluña, con casa pairal en Sant Boi de Llussanés. Pedro de Vilarrasau-Barretó y Bastrous, señor del Manso Vilar, compró el castillo de Montorró a los Sala, en 1649, y contrajo segundas nupcias con la «pubilla» Elena Barretó, alias Molins, que le obligó a adoptar el apellido Barretó. Su biznieto dejó el apellido Vilarrasau y adoptó el de Vilar, por el manso de su propiedad, llamándose Eudaldo Vilar-Barretó y Teurinyá, señor del Mas Vilar, en Sant Boi de Llussanés, y obtuvo privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, dado por Felipe V, el 12 de diciembre de 1736. Su nieto Francisco de Vilar y de Burgués, ciudadano honrado de Barcelona, fue agraciado con el privilegio de caballero del principado de Cataluña, por Carlos III, fechado en el Pardo, el 28 de enero de 1779. Arnaldo Vilar fue dignidad de Sant Lloreng de les Arenes, en la Orden de San Juan en 1257. Matías Vilar fue matriculado como ciudadano honrado de Barcelona el 1 de mayo de 1602. Francisco Vilar obtuvo privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, dado por el archiduque-pretendiente, y el de caballero del principado de Cataluña, por el mismo, en 1706. El mismo archiduque concedió el de ciudadano honrado de Barcelona a Jerónimo Vilar. Miguel Vilar fue agraciado, por Luis X IV, con el privilegio de caballero, dado en Versalles, en febrero de 1702. Eudaldo Vilar y Barretó consiguió el de ciudadano honrado de Barcelona, dado por Felipe V, en el Buen Retiro, el 12 de septiembre de 1736. Juan Vilar, natural de Vallgorguina (Barcelona), obtuvo privilegio de caballero del principado de Cataluña., dado por Fernando II, en Monzón, el 5 de junio de 1510. A Juan Vilar y Humbert, natural de Sant Feliu de Pallarols, le fue concedido el privilegio de noble del principado, firmado en Madrid, el 20 de junio de 1687, por Carlos II. El doctor Juan Vilar, natural de Gerona, consiguió, de Carlos II, el privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, dado en Madrid, el 19 de abril de 1671. Jaime Vilá y Dalmau, de Sant Bartomeu de Llades, obtuvo privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, dado por Carlos III, el 19 de marzo de 1777. Don Juan Vilá del Solés, fallecido en 1958, fue caballero de la Orden del Santo Sepulcro.

Escudos de Armas del apellido:
Los de Sant Boi de Llussanés : De oro, una torre de ladrillo superada de un águila de gules y la torre sostenida sobre una base de plata. En campo de azur, una villa de oro, aclarada de sable. Los de Vallgorguina: De gules, una villa con tres torres de oro. Los de Sant Feliu de Pallarols : De azur, una villa de oro, cubierta de gules y aclarada de sable (Dou dice que la villa tiene dos torres). Otros : De gules, una villa de plata. Otros : Cuartelado : 1.º y 4.º, de plata, tres bandas de azur, y 2.º y 3.º, de azur, una villa de plata aclarada de sable (Rigalt dice que los 2.º y 3.º cuarteles son de plata con un castillo de oro).      

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.