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De Cataluña, Valencia y Mallorca. La casa más antigua de Cataluña es la de los señores de Estarás, después barones de Segur al enlazar con la «pubilla» de los Grimau, y marqueses de Castellbell y de Castellmeiá, barones de Maldá y de Maldanell de la Morana, condcs de Sant Miquel de Castellar y de Montagut-Alto. Galcerán de Vilallonga y de Xetmar, señor de Estarás, natural de Estarás, fue caballero de la Orden de San Juan en 1633 y comendador en la misma de Tortosa, Vilafranca, Mallorca y Espluga de Francolí. Magín de Vilallonga y de Saportella, señor de Estarás, fue agraciado por el archiduque-pretendiente, en 1708, con el título de conde de Vilallonga de Saportella. Su hermano José de Vilallonga y de Saportella, fue caballero de la Orden de San Juan en 1675 y gran prior de Cataluña de 1721 a 1734. Poncio de Vilallonga, caballero, fue convocado por Alfonso III, desde Mallorca, el 27 de noviembre de 1327, para que asistiese a las Cortes de Barcelona de aquel año. Otra familia de Vilallonga radicó en Sant Joan de les Abadesses y a ella pertenecieron José de Vilallonga y Maresma, doctor en ambos Derechos, matriculado ciudadano honrado de Barcelona el 1 de mayo de 1698, a quien el archiduque-pretendiente concedió privilegio de caballero del Principado de Cataluña. Su nieto., el abogado de los Reales Consejos, Antonio de Vilallonga y de Manresa (que se llamó Antonio de Portolá, al contraer matrimonio con la "pubilla" de esta casa, María Josefa de Rubalcava y de Portolá, señora de Castellnou de Montsec), fue agraciado por Carlos IV, el 18 de noviembre de 1801, con el título de barón de Castellnou de Montsec. Otra familia existió en Figueres (Gerona) y pasó a Bilbao a mediados del siglo XIX. A ella perteneció Mariano de Vilallonga y de Ibarra, a quien la reina-regente doña María-Cristina de Austria, concedió el título de conde de Vilallonga el 11 de febrero de 1901. Una familia originaria de Cataluña (según otros del Languedoc), pasó a Mallorca, cuando la conquista, y se radicó en la villa de Sóller desde donde se trasladó a Palma. A finales del siglo XVII adoptó la grafía incorrecta de Villalonga. Arnaldo de Vilallonga asistió a la conquista de la isla y le tocó en el repartimiento de ella una parte de la alquería Fronabutx, en el término de Sóller. Príamo de Vilallonga y Desclapers, jurado de la ciudad y reino por la clase de ciudadano en 1490, fue caballero de la Orden de Calatrava y obtuvo privilegio de noble del reino de Mallorca, concedido por Carlos I, el 21 de febrero de 1519. Antonio de Vilallonga y Sureda fue caballero de Montesa durante el reinado de Felipe IV. Pedro-Ramón de Vilallonga y Santmartí fue caballero de la Orden de San Juan en 1610. El brigadier Francisco de Villalonga y Fortuny, caballero de Calatrava, obtuvo el título de conde de Sa Cova, dado por Carlos II, por Real Cé- dula, firmada en Madrid, el 20 de mayo de 1693. Su hijo, el teniente general Jorge de Villalonga y de Velasco, segundo conde de Sa Cova, fue virrey del Perú y caballero de la Orden de San Juan. La rama de los condes de Sa Cova recayó en los González de Castejón, marqueses de Velamazán y más tarde en la de los Queralt, condes de Santa Coloma. Don Juan de Villalonga y Escalada, capitán general del reino de Valencia, fue agraciado con el título de marqués del Maestrazgo por Isabel II, el 28 de diciembre de 1848. Juan-Miguel de Villonga fue recornpensado con el privilegio de noble del reino de Mallorca, dado por Felipe IV, en Almonacid, el 15 de noviembre de 1622. El jefe de los Villalonga de Mallorca es el marqués de casa Desbrull, don Fernando de Villalonga y Truyols.             

Escudos de Armas del apellido:
Los de Estarás y Cervera: Partido: 1.º, de oro, un león rampante de gules coronado de oro, y 2.º, ajedrezado de sable y oro (Alós no dice que el león sea coronado). Otros de Cataluña: De gules, una villa de plata; campaña ajedrezada de oro y sable. Los de Mallorca : Cortado : 1.º, de gules, un castillo de plata con dos torres, y 2.º, ajedrezado de oro y sable en tres Ordenes (Rigalt dice que el ajedrezado es de plata y sable).               

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La campaña representa la punta de la espada del caballero, símbolo de la justicia que en todo momento regía sus actos, según la máxima que se grabada muchas veces en la hoja de la propia espada: "No me desciñas sin justicia ni me guardes sin honor". Los tratadistas también denominan barba a la campaña.