En Cataluña, Rosellón, Valencia y Mallorca. Procede de Cataluña, Bernardo Vidal, consejero de Jaime I, asistió a la conquista de Valencia. Francisco Vidal y Roca, natural de Valencia, ingresó a finales del siglo XVIII, en la Real Maestranza de Caballería de aquella capital. Pedro Vidal, de Barcelona, asistió a la conquista de Mallorca y ]e fue asignada, en el repartimiento de la isla, una mitad de la alquería de Beniatí Climusa, en el término de Montuiri. Una línea de esta familia fundó solar en Orient (Bunyola), desde donde se trasladó a Palma en el siglo XVIII. El rey Sancho I de Mallorca, conde del Rosellón, concedió privilegio de generosidad a Bernardo Vidal, de Perpiñán, e1 31 de enero de 1317. Dicho privilegio fue confirmado, en Perpiñán, el 1 de diciembre de 1363 a favor de Arnaldo-Berenguer Vidal, vecino de Foliano de Conflent. Francisco Vidal y Descamps, de Perpiñán, obtuvo privilegio de caballero del Principado de Cataluña, dado por Felipe II, en Poblet, el 15 de abril de 1585. Antonio Vidal, fue agraciado con el privilegio de caballero del principado de Cataluña, librado en Barcelona por el conde de Aitona, el 22 de febrero de 1581. Francisco Vidal, de Tarragona, obtuvo privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, dado por Felipe IV, en Zaragoza, el 9 de julio de 1646. El mismo monarca concedió a Onofre de Vidal, también natural de Tarragona, privilegio de caballero del principado de Cataluña, firmado en Madrid, el 28 de mayo de 1639 y el de noble, dado en la villa y corte, el 18 de febrero de 1647. Pedro Vidal fue agraciado con privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, por Felipe IV, dado en Madrid, el 30 de septiembre de 1661. A Jerónimo Vidal, batidor de moneda de oro de la ceca de Barcelona, le fue conferido privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, por Carlos II, dado en Madrid, el 12 de septiembre de 1679. Carlos II dio en Madrid, el 13 de febrero de 1683, privilegio de ciudadano honrado de Barcelona al doctor Julián Vidal. Rafael Vidal de Roda, burgués de Puigcerdá, obtuvo privilegio de caballero del principado de Cataluña, dado en cabeza de su abuelo Ginés Vidal de Roda, por Carlos II, en Madrid, el 3 de marzo de 1668. Felipe V concedió privilegio de ciudadano honrado de Barcelona a Pedro Vidal. Jerónimo Vidal obtuvo de Carlos II privilegio de ciudadano honrado de Barcelona, dado en Madrid, el 1 de enero de 1681. El archiduque-pretendiente Carlos de Austria concedió privilegio de ciudadano honrado de Barcelona a Sebastián Vidal. Buenaventura de Vidal y Nin fue habilitado como noble en las Cortes de Barcelona de 1702. Otro privilegio de ciudadano honrado de Barcelona fue otorgado por Carlos IV al doctor Joaquín Vidal y Bellido. En Gandesa, Tarragona, existió una familia Vidal agraciada con privilegio de ciudadanía honrada de Barcelona, a 1a que perteneció Miguel de Vidal y Soler, que casó con doña María Luisa Dara y Zamora, novena baronesa de Purroy. A una familia de Sant Feliu de Llobregat pertenecía don José-Rufino de Vidal y de Nadal, que en 1861 contrajo segundas nupcias con doña María de la Consolación de Moragas y de Quintana, primera marquesa pontificia de Moragas, título en el que sucedió su hija doña María de la Consolación de Vidal y de Moragas, esposa de don Joaquín de Jover y Costes, primer marqués de Gelida. V. Moscoso. V. Cerviño. Alvar Alonso tuvo a Rodrigo de Villatuix (¿Villatuje?), que casó con Leonor González y tuvo a Alonso Vidal, vecino de la feligresía de Santa Cecilia, que como hidalgo asistió al cerco de Villajuan y de la Frouseira. Obtuvo ejecutoria en la Chancillería de Valladolid en 7 de julio de 1508. Pedro Vidal, fundador de la capilla del Espíritu Santo de la catedral compostelana, fue bisabuelo de D. Gregorio Pérez de Moscoso, arcediano del cabildo de Santiago, que amplió aquélla (1383). El canónigo dc Santiago, D. Juan Vidal, en tiempos de Felipe II, aparece, orante, en las miniaturas que adornan la Ejecutoria Real de la Cancillería de Granada (1576) sobre el Voto de Santiago, del que fue gran defensor. Su sepulcro (1582), con figura mitrada, se halla cerca de la puerta de la Azabachería de la catedral de Santiago, frente a la del obispo D. Alonso López. Pedro Vidal y su esposa Teresa Sánchez fueron grandes bienhechores del convento compostelano de Santa Clara. Gaspar Rodríguez, Vidal es un escribano de Cartagena de Indias funciones en el año de 1759.Líneas argentinas José Francisco Vidal del Sar, nacido en Sisaldo, hijo de Domingo Vidal y de Luisa del Sar, casó con Rosalía Saravia y Cervantes en Buenos Aires el 13 de marzo de 1778 y tuvo a 1. D. José Celestino Vidal, coronel mayor, héroe de la Independencia, que casó con María Josefa Juliana Nazar y (viudo de ésta) con María Inés Hernández Rubio, de la familia de José Hernández (autor de Martín Fierro). El nombre de dicho coronel se le dio a la estación anterior de la de Mar de Plata. 2. D. José Marcos Vidal, que casó con Leonor Espinosa de los Monteros, que tuvo a D. Agustín Vidal, político hacendado (casado con D.ª Dolores Chaves Barcala), que gestionó la compra de unas fincas a la familia Pereyra Iraola, para la fundación de la ciudad de la Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Murieron sin sucesión. En Buenos Aires, a 3 de noviembre de 1784 también D. José Vidal casó con María Manuela Surita y Villagarcía, de Salta. Era él de Santiago de Compostela. Felipe Vidal, nacido en Santa María de Oín (Padrón), hijo de José Benito Vidal y de Antonia Martelo, casó con María Feliciana Barbosa y Rodríguez Brito en Buenos Aires el 24 de septiembre de 1799. D. José María Vidal y Vidal, vecino de Buenos Aires (1828) fue gran benefactor santiagués, al que se deben las escuelas infantiles de Conjo.
Escudos de Armas del apellido:
Los de Valencia: De gules, un águila de plata, coronada de oro. Otros: Cuartelado : 1.º y 4.º, de oro, un lebrel pasante al natural (o de sable), y 2.º y 3.º, de oro, medio vuelo de sable. Los del solar de Orient (Mallorca) : De azur, un avestruz de oro. Otros: De azur, una barra de oro acompañada en el jefe de un árbol de plata junto a un avestruz también de plata, y en la punta de tres estrellas de plata puestas en barra. Los del Rosellón, Francisco Vidal y Descamps : De azur, cinco espigas de oro. El capitán Juan Vidal fue agraciado, según Rigalt, por Felipe III con estas armas : De azur, un monte terrazado al natural, de cuyo lado superior diestro sale un sol de oro, entre el monte y la terraza un río de gules. Los de Cataluüa, la casa de Puigcerdá: De plata, una faja de gules cargada de una muela de piedra. Los de Tarragona : De azur, un sol entre nubes de oro ; campaña con ondas de plata. Otros de Tarragona : De azur, una grulla de plata con una vigilancia de oro, terrazada de un prado florido (Domenech no menciona la terraza). Los de Barcelona : Partido: 1.º, de azur, medio vuelo de plata; bordura componada de ocho piezas de plata, y 2.º, cuartelado : l.º y 4.º, de gules, un león rampante de plata, y 2.º y 3.º, de oro, una rosa de gules (Domenech sólo da la primera partición). Otros : De azur, un león rampante de plata sosteniendo una bola de oro en la mano derecha. Otros : De azur, un grifo rampante de plata (Dou dice que sostiene con la mano diestra un canto de oro).
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. El avestruz simboliza la justicia y la rapidez. En la Edad Media fue símbolo de Cristo en su acción de liberar a los justos y a las almas del purgatorio. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La campaña representa la punta de la espada del caballero, símbolo de la justicia que en todo momento regía sus actos, según la máxima que se grabada muchas veces en la hoja de la propia espada: "No me desciñas sin justicia ni me guardes sin honor". Los tratadistas también denominan barba a la campaña. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
