De Mallorca, originario de Cataluña, de Vich (Barcelona). En 1279 ya aparece un Bernardo de Verí en la isla con el cargo de síndico. A finales del mismo siglo pasó una rama a Menorca. La jefatura de esta familia mallorquina. ha pasado a los Cotoner. Juan II concedió privilegio de noble del reino de Mallorca a Bartolomé de Verí, doctor en ambos Derechos, el 14 de mayo de 1463, al mismo tiempo que le confería el cargo de ministro del Supremo Consejo de Aragón. Fernando II le nombró regente de Nápoles, vicecanciller de la corona de Aragón y embajador en Venecia y en Roma. Fray Ramón de Verí Speraneu, fue gran prior de Cataluña en la Orden de San Juan, en 1537. Ramón de Verí, doctor en ambos Derechos, obtuvo, el 27 de mayo de 1587, privilegio de caballero del reino de Mallorca, y en 30 de agosto de 1599, Felipe II le confirió el de noble del mismo reino. Antonio de Verí y Despuig caballero de la Orden de Santiago, vivió durante el reinado de Felipe II. Su hermano Tomás de Verí y Despuig fue caballero de la Orden de Calatrava, y el 5 de julio de 1601 fue agraciado por Felipe III con el privilegio de noble del reino de Mallorca, extensivo a todos sus descendientes por línea masculina y femenina. Ramón, Francisco y Marco Antonio de Verí y Despuig, fueron caballeros de la Orden de San Juan, y el primero de ellos, comendador de Espluga Calva. También lo fue Tomás de Verí y de Togores, muerto en 1836. Antonio de Verí fue caballero de la Orden de Alcántara en 1692 y Francisco de Verí y de Villalonga, de la de Montesa en 1661.
Escudos de Armas del apellido:
De azur, tres menguantes de oro ; bordura componada de ocho piezas de oro. Otros llevan el mismo pero sin la bordura. Y de azur, sobre ondas de azur y plata, tres peñas de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
