José Pellicer y Tovar señala que la casa infanzona y solariega de Vivar está situada en Vivar del Cid, próxima a la ciudad de Burgos, y que fue su fundador el Cid Ruy de Vivar, que pobló dicha localidad.
En la provincia de Segovia existe otro lugar denominado Vivar, que quizás tenga relación con este apellido.
Pedro Lope de Vivar Salazar y Ureta de Salazar, natural de Esquivias (Toledo), probó su nobleza para ingresar en la Orden de Santiago, en 1641.
Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, en los años que se indican: Diego y Pedro de Vivar, vecinos de Rielves (Toledo), en 1568; Esteban de Vivar, vecino de Briones (La Rioja), en 1573; Francisco de Vivar, vecino de Briones, en 1538; Francisco de Vivar, vecino de San Asensio (La Rioja), en 1585; Pedro de Vivar, vecino de Santa Olalla, en 1717; Ramón Vivar, natural de Santa Olalla y vecino de Higuera de las Dueñas (Avila), en 1817, y Antón de Vivar Melgarejo, vecino de Griñón (Madrid), en 1538.
Pedro de Vivar, vecino de Jerez de la Frontera (Cádiz), probó su nobleza ante la Real Chancillería de Granada, en 1587. Juan Vivar Montoya, natural de Mérida, probó su nobleza ante la Justicia ordinaria de Málaga, en 1727.
Litigaron su nobleza para ingresar en la Real Compañía de Guardias Marinas: Angel Rodrigo de Vivar y Gazino, natural de Málaga, en 1850; Antonio Vivar y Gazino, en 1846, y Fernando de Vivar y Gazino, hermano de los anteriores, natural de Málaga, sin año.
Escudos de Armas del apellido:
Escudo partido: 1º de sinople con una banda de gules perfilada de oro. 2º de azur con tres bandas de oro cargadas con siete armiños de sable, tres en la primera y dos en cada una de las otras.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
