Tienda online de heráldica en diversos materiales

En Villarreal de Álava hay un monte llamado Urizar, con una ermita bajo la advocación de Santa Engracia, y un lugar del mismo nombre en el Ayuntamiento de Guevara y partido de Vitoria. Su ancha torre de piedra, con murallas y fosos, fue la cuna del linaje Urizar, cabeza del bando gamboíno y uno de los más antiguos de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa. Derivada de esta primera casa radicó otra armera e infanzona, apellidada de Guereña-Urizar, sita en el lugar de Guereña, del Ayuntamiento de Foronda y partido de Vitoria. En Vizcaya hubo casas solares armeras e infanzonas de este apellido, en el lugar de Urizar, del Ayuntamiento de Lemóniz y partido de Guernica; en las villas de Abadiano y Dima, en la Merindad de Uribe y en las anteiglesias de Arrázola y Yurreta, todo en el partido de Durango. Otras casas radicaron en la anteiglesia de Mallavía, del partido de Marquina, y en la de Zaldívar, del partido de Guernica. En Guipúzcoa moraron los Urizar en la villa de Oñate, del partido de Vergara, y en el barrio de Olaverrieta, del Ayuntamiento de Motrico, en el mismo partido. De esta última casa fue Iñigo de Urizar, casado con doña Ana de Urizar, su deuda, a la que hizo madre de Melchor de Urizar y Urizar, que contrajo matrimonio con doña Domeca de Aspuru, y fueron padres de Domingo de Urizar y Aspuru, bautizado en Olaverrieta el 6 de Abril de 1670, que celebró su enlace con doña Domeca de Olaecha, y procrearon a Pedro de Urizar y Olaecha, esposo de doña Josefa de Ipiña, en la que tuvo a Domingo de Urizar e Ipiña, bautizado en Ceánuri (Vizcaya), el 25 de Agosto de 1739, que en su mujer, doña Antonia de Amores, procreó a Francisco de Urizar y Amores, vecino de Logroño, que el 11 de Febrero de 1784 ganó Real provisión de Vizcainía en la Chancillería de Valladolid. En Chile moró una rama muy importante de Urizar, dimanada de la casa solariega de Arrázola, cuyos individuos desempeñaron distinguidos cargos.

Escudos de Armas del apellido:
Las casas de Abadiano, Dima y Zaldívar: De plata, con un árbol de sinople, y dos lobos de sable atravesados al pie del tronco. La casa de la Merindad de Uribe: De gules, con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople, acompañada de dos calderas de oro, gringoladas de sinople (con cabezas de serpientes en las asas), una a cada lado. La casa de la anteiglesia de Mallavía: Partido: 1º, de plata, con un árbol de sinople y dos lobos de sable, pasantes al pie del tronco (armas contenidas en el escudo primeramente descrito), y 2º, de oro, con una ballesta armada con su flecha y otras nueve flechas atadas con una anta de gules. Bordura general de gules con veinticuatro sotueres de oro. La casa guipuzcoana de la villa de Oñate: Cortado: 1º, de azur, con cinco estrellas de oro, puestas en sotuer, y 2º, de plata, con un jabalí de sable, andante.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La ballesta simboliza al intrépido guerrero, resuelto en todo trance a vencer o morir en el intento. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.