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Procede esta familia del Valle de Somorrostro (Vizcaya), y a ella perteneció Bernabé de Urcullu, esposo de doña Josefa del Puerto, y ambos padres de Bernabé de Urcullu y del Puerto, Capitán de navío, que casó con doña María de la Cuadra (hija de Juan de la Cuadra y de doña Josefa de Llanta, vecinos de San Julián de Musques, en Vizcaya), naciendo de esa unión Julián de Urcullu y de la Cuadra, fallecido en la Habana, que contrajo matrimonio con doña Josefa de Evía y procrearon a Francisco de Paula de Urcullu y Evía, bautizado en la Catedral de Cádiz el 5 de Agosto de 1760, que fue vecino del Puerto de Santa María, y el 6 de Noviembre de 1787 obtuvo Real provisión de Vizcainía en la Chancillería de Valladolid. De otra rama muy distinguida radicada en Bilbao, fue I. José de Urcullu, natural de Bilbao, esposo de doña Josefa Zuazo, de la misma naturaleza, y ambos padres de II. Joaquín de Urcullu Zuazo, natural de Bilbao, que casó con doña Teresa Vildósola Ozerín, de igual naturaleza (hija de Felipe Vildósola, natural de Bilbao, y de doña Antonia Ozerin, natural de la anteiglesia de Ceánuri, en el partido judicial de Durango), naciendo de esa unión III. Vicente Mariano de Urcullu y Vildósola, nacido en Bilbao el 26 de Abril de 1753 y casado en la misma villa el 29 de Diciembre de 1784 con doña Joaquina Smith Baldón, nacida en Begona el 8 de Abril de 1864, hija de Juan Smith, natural de Dublín (Irlanda) y de su esposa doña María Beldón, natural de Abando (Vizcaya); nieta paterna de Diego Smith, nacido en Nieyyolon (Irlanda) y de doña Margarita Fitzsumons, natural de Rahfarnham, también población irlandesa, y nieta materna de Maúas Beldón, natural de Condameth, y de doña Nicolasa Aldecoa, natural de Yurre, anteiglesia del partido de Durango. Los mencionados esposos don Vicente Mariano de Urcullu y doña Joaquina Smith, tuvieron este hijo IV. Nicolás de Urcullu Smith, nacido en Bilbao el 2 de Febrero de 1795, que contrajo matrimonio en dicha villa el 18 de Mayo de 1826 con doña María Jesús de Zulueta Irunciaga, nacida en Bilbao el 18 de Enero de 1807. Esta señora, era hija de Félix de Zulueta, nacido en Bilbao el 20 de Noviembre de 1780 y casado en la misma población el 30 de Abril de 1806 con doña María Josefa Irunciaga, nacida en Bilbao el 10 de Febrero de 1787; nieta paterna de Mateo de Zulueta, natural de Astóviza, lugar del partido judicial de Amurrio en la provincia de Álava, y de doña Nicolasa Careaga, natural de la anteiglesia de Arrigorriaga, en el partido judicial de Bilbao; bisnieta paterna de José de Zulueta, natural de Astóviza, y de doña Rosa Abondo, natural de Barambio, lugar alavés del partido de Amurrio; bisnieta paterna-materna de Domingo de Careaga y de doña Josefa Aperribay, natural del lugar de San Miguel de Basauri en el partido de Bilbao; nieta materna de Pedro Irunciaga, natural de la anteiglesia de San Juan de Bedia, en el partido de Durango, y de doña Nicolasa Torre-Mozueta, natural de Bilbao; bisnieta materna de Antonio de Irunciaga y de doña María Cruz Iragorri, ambos naturales de Galdácano, en la jurisdicción de Durango, y bisnieta materna-paterna de Juan de Torre-Mozueta y de doña Rosa Lequerica, naturales de la villa de Rigaitio, en el partido de Guernica. Los esposos don Nicolás de Urcullu Smith y doña María Jesús de Zulueta Irunciaga, fueron padres de V. Prudencio de Urcullu y Zulueta, nacido en Bilbao el 1 de Junio de 1829 y casado en El Ferrol el 8 de Julio de 1858 con doña Francisca Ubalda Cereijo y Abella, nacida en la villa de Mugardos (Coruña) el 15 de Mayo de 1836, hija de Vicente Cereijo, nacido en la villa de Muros (Coruña) el 23 de Febrero de 1802 y de doña María Asunción Abella, nacida en Mugardos, el 22 de Mayo de 1803; nieta paterna de Luis Cereijo y de doña María Varela, naturales de Santiago de Compostela, y nieta materna de Fulgencia Abello, nacido en Pereda de Ancares el 13 de Enero de 1771, y de doña Agustina Deus, nacida en Mugardos el 17 de Enero de 1775. Del matrimonio de don Prudencio de Urcullu con doña Francisca Ubaldo Cereijo, fueron hijos: 1º Nicolás de Urcullu y Cereijo, que murió sin sucesión, y 2º María Jesús de Urcullu y Cereijo, que sigue. VI. Esta doña María Jesús de Urcullu y Cereijo, nacida en El Ferrol el 24 de Octubre de 1860, y contrajo matrimonio en Madrid el 21 de Junio de 1884 con Rafael Ibáñez de Aldecoa Lara Usábel y Reinoso, del que tuvo a VII. El Excmo. Sr. D. Rafael Ibáñez de Aldecoa Urcullu Lara y Cereijo, General de División y actual Gobernador Militar de Burgos, al que pasó el mayorazgo de la casa de Urcullu, por haber muerto sin hijos su tío don Nicolás. En la anteiglesia de Baracaldo, del partido judicial de Valmaseda (Vizcaya) hay un barrio denominado Urcullu, con dos casas solares de este apellido. De una de ellas era Señor en principios del siglo XVIII, Juan de Urcullu, y hay noticias de que poseyó la otra José Antonio de Urcullu Goitia Vildósola y Larrinaga, nacido en la anteiglesia de Mundaca, del partido de Guernica. También hay otra casa solar de Urcullu en el Valle de Oquendo del partido de Amurrio (Álava).              

Escudos de Armas del apellido:
Las consideradas como más propias del linaje y las que trae la rama de Bilbao, son estas: Escudo tronchado por una banda de azur engolada en cabezas de dragones de sinople; la partición alta de oro con un águila de sable, y la partición baja de plata con un león rampante de su color natural. En el archivo familiar de esa rama de Bilbao existe otro escudo, pintado, completamente distinto del anterior. Aparece organizado así: En campo de sinople, tres figuras de oro alargadas y cilíndricas, semejantes a tubos o troncos de árbol pulidos, surmontadas de una cruz llana de plata. Al pie de este escudo se lee: «Armas de la casa de Urcullu, que es notoria en el M. N. y M. L Señorío de Vizcaya, en la anteiglesia de Baracaldo».

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.