En las villas de Arellano y Dicastillo, ambas del partido de Estella (Navarra). En 1778, José Prudencio de Urabain, vecino de Arellano, y sus hijas Francisca, Ildefonsa y Tomása de Urabain, en unión de otros parientes, fueron reconocidos como nobles por la Real Audiencia de Pamplona. En 1797 obtuvieron igual distinción Miguel de Urabain y Arellano y Ramón de Urabain y Arellano.
Escudos de Armas del apellido:
Según ejecutoria de 1778: Un árbol con dos lobos atravesados al tronco, y dos llaves, una a cada lado del árbol. No se indican los esmaltes.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
