Los de este apellido moraron en la villa de Baquio, del partido de Guernica; en el lugar de Nachitúa, del Ayuntamiento de Ea, en el mismo partido de Guernica, y en el Valle de Orozco, del de Bilbao, todo en Vizcaya. Pasaron al Valle de Oquendo, del partido de Amurrio (Álava). De la casa del lugar de Nachitúa procedió Domingo de Ugarriza, que casó con su deuda doña Antonia de Ugarriza, y fueron padres de Pedro de Ugarriza y Ugarriza, que contrajo matrimonio con doña Marina de Echevarría y procrearon a Pedro y Sebastián de Ugarriza y Echevarría, vecinos del Valle de Orozco y de Lima, respectivamente, que el 13 de Agosto de 1804 ganaron Real provisión de Vizcainía en la Chancillería de Valladolid. También fue de la misma casa Martín de Ugarriza, que en su mujer, doña Magdalena de Insausti, natural de Guizaburuaga (Vizcaya), tuvo a Juan de Ugarriza e Insausti, nacido en Nachitúa en 1738, que celebró su enlace con doña María de Longa, natural de Navárniz (Vizcaya), naciendo de esta unión Francisco de Ugarriza y Longa, nacido en Nachitúa en 1781, que fue esposo de doña Manuela Gavioa-Goyeasoca, y en ella tuvo a Pedro de Ugarriza y Gavioa-Goyeasoca, nacido en Nachitúa en 1820, que se unió en matrimonio con doña Juana de Lequerica, natural de Navárniz, y de este enlace fue hijo Vicente de Ugarriza y Lequerica, nacido en Nachitúa en 1855 y casado con doña Josefa Antonia de Alzola.
Escudos de Armas del apellido:
Cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una faja de oro, y 2º y 3º, de plata, con un roble de sinople, terrasado de lo mismo y sumado de una cruz llana, de gules. Atravesados al tronco, dos tasugos pardos, andantes. Divisa: «El ciego por la patria».
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
