Tienda online de heráldica en diversos materiales

Tuvo casas este apellido en la villa de Bilbao (Vizcaya), en el Valle de Oyarzun, del partido de San Sebastián (Guipúzcoa), y en las villas de Berrobi y Andoain, del partido de Tolosa, también en Guipúzcoa. Pedro de Tellería probó su hidalguía en Mutiloa, en 1833; Ignacio de Tellería e hijos, en Vergara, en 1777; Martín de Tellería, el mayor, y Martín de Tellería, el menor, eran vecinos de Legazpia, en 1532; Miguel de Tellería y sus hijos Pedro Miguel y María de Tellería, en 1542; Domingo de Tellería probó su hidalguía en Villarreal de Urrechu, en 1642; Domingo de Tellería, en Elgueta, en 1707; Joaquín de Tellería, en Eíbar, en 1726; Nicolás de Tellería, en Segura en 1625, etcétera. En Mondragón habitó otra familia de este apellido, de la que fue Sebastián de Tellería esposo de doña María Pérez de Garro, y ambos padres de Domingo de Tellería y Garro, casado con doña Francisca de Elorza y Aguirre, a la que hizo madre de Domingo de Tellería y Aguirre, que contrajo matrimonio con doña Josefa Joaquina de Echeverría y Guridi, y fueron padres de Tomás Joaquín de Tellería y Echeverría, nacido en Legazpia en 1752 y casado en Mondragón en la casa solar armera de Salinas, conocida con el nombre de Goicoeche, en el arrabal de Gazteluondo. Ejecutó su hidalguía en 1772.

Escudos de Armas del apellido:
La casa de la villa de Bilbao: De plata, con un roble de sinople, y un lobo de sable atravesado al tronco. El árbol va acompañado de tres sotueres de gules, uno en lo alto y los otros dos a los lados. La casa del Valle de Oyarzun lleva las mismás armas, pero suprimiendo los sotueres. Las casas de las villas guipuzcoanas de Berrobi y Andoain: «Escudo con losanje abierto, y en su centro, una torre de tres pisos almenados, y en los cantones, cuatro piezas de Artillería, con las cureñas hacia el interior y los cañones hacia afuera». Así las describe Juan Carlos de Guerra, pero omite los esmaltes.     

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El cañón es símbolo del valor militar. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.