Este apellido procede de Irlanda, donde primitivamente tuvo la denominación de Treanor o Traynor. El fundador de la rama española fue Thomás Trenor Keating, que en los primeros años del siglo XIX vino a nuestra patria huyendo de la persecución religiosa que los católicos sufrieron en aquella época en su país. Se estableció en Valencia, casándose con doña Brígida Bucelli y Juan. Tuvieron cinco hijos y el primogénito fue Federico Trenor Bucelli, nacido en Valencia, el 19 de marzo de 1830, caballero de la Gran Cruz de Isabel la Católica. Casó en la parroquia de San Andrés de la misma ciudad con doria María de la Concepción Palavicino e Ibarrola, hija del marqués de Mirasol, barón de Frignani y Frignestani y barón y señor de Rebollet. Hijos de don Federico y doña María fueron : a) Elena Trenor y Palavicino, bautizada en Valencia el 11 de octubre de 1863, que casó en la misma ciudad con Vicente Calabuig y Carra, doctor en Derecho, Gran Cruz de Isabel la Católica, diputado a Cortes y senador del reino. b) Federico Trenor y Palavicino, barón de Alaqúas, mayordomo de Semana de S. M., nacido en Valencia el 5 de octubre de 1868, y casado allí con doña María Mascarós y Abargues. c) María del Carmen Trenor y Palavicino, nacida en Valencia y gemela de la anterior, que casó en Valencia con Juis Vallier y García- Alesson, marqués de González de Quirós, gentilhombre de Cámara de S. M. d) María Isabel Trenor y Palavicino, nacida en Valencia el 1 de mayo de 1871, y casada en la misma ciudad con Ignacio Despujol y Rigalt, conde de Caspe, ingeniero. e) María de las Mercedes Trenor y Palavicino, nacida en Madrid el 15 de octubre de 1873, y fallecida en Calabarra (Valencia), el 1 de diciembre de 1942. Vivió casada con Juan Antonio Gómez y Fos.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de azur, un chevrón de plata cargado de tres hojas de trébol de sinople y acompañado de tres cabezas de grifo, puestas dos y una. Lema : «Facta non verba».
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección.
