Noble y antiguo linaje vascongado, cuyo primitivo solar radicó en el Concejo de Güeñes, del partido de Valmaseda (Vizcaya), desde donde pasó a la villa de Bilbao. Los Saráchaga poblaron también en la ayalesa villa de Amurrio (Álava) y en los pueblecitos de sus alrededores. En todos ellos tienen los individuos del linaje la consideración y estima que se merecen por su hidalga sangre. De esta familia fue el Barón de Saráchagoff, conocido caballero bilbaíno llamado Alejo de Saráchaga Lobanoff Urianafarrondo y Kontcheleff (nieto materno de los Príncipes de Lobanoff). Este título de Barón le fue concedido el 19 de Enero de 1862 por el Emperador de Rusia Alejandro III. Dicho caballero nació en Bilbao y fue bautizado en la parroquia de San Nicolás el 8 de Noviembre de 1840. A los veinte años obtuvo el título de Ingeniero civil y estuvo al servicio del Ministerio de Estado en Madrid y agregado a la Embajada Española en París. En 1870, el Gobierno español le concedió la Gran Cruz de Carlos III. Don Alejo de Saráchaga fue un ferviente propagador del Catolicismo. Miguel de Saráchaga Azpiroz Urrutia y Mendivil, natural de Bilbao y Síndico Procurador del Señorío de Vizcaya, ingresó en 1736 en la Orden de San Juan de Malta.
Escudos de Armas del apellido:
Cuartelado: 1º y 4º, de sinople, con seis panelas de plata, puestas en dos hileras de tres, en situación de faja, y 2º y 3º, de oro, con un lobo, de sable, lampasado de gules. Otros cambian los cuarteles 2.º y 3.º, así: en campo de plata, un lobo de sable. Divisa: «Paladín de la Realeza de Cristo», puesta en letras de plata sobre un volante de sinople.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
