Navarro. Con casas solares en el Valle de Arcentales y Concejo de Zalla, del partido de Valmaseda (Vizcaya), y la villa de Lumbier, del partido de Aoiz (Navarra). De la casa del Valle de Arcentales procedió Felipe de Santa María, esposo de doña Magdalena Ortiz de Paúles y ambos padres de Martín de Santa María y Paúles, bautizado en el Valle de Arcentales el 8 de Noviembre de 1655, que casó con doña María de Villa y procrearon a Nicolás de Santa María y Villa, que contrajo matrimonio con doña Lucía de Palacio, a la que hizo madre de Manuel de Santa María y Palacio, bautizado en el Valle de Arcentales el 21 de Agosto de 1714, que celebró su enlace con doña Margarita Martínez del Valle, naciendo de esta unión Mariano de Santa María y Martínez del Valle, bautizado en el Valle de Arcentales y vecino de Méjico, que el 17 de Julio de 1804 ganó Real provisión de Vizcainía en la Chancillería de Valladolid. Casó con doña Petra de Hoyos. Con sucesión. De la casa del Concejo de Zalla fue Pedro de Santa María, que se unió en matrimonio con doña María Sáez de Ascasuso, y procrearon a José de Santa María y Sáez de Ascasuso, bautizado en Zalla el 5 de Abril de 1654, que casó con doña María de Ascasuso, naciendo de este enlace Pedro de Santa María y Ascasuso, bautizado en Zalla el 25 de Enero de 1703, que en su mujer doña Ventura de Retes tuvo a Pedro Manuel de Santa María y Retes, bautizado en Zalla el 9 de Febrero de 1735, que se avecindó en Valmaseda y el 17 de Julio de 1779 obtuvo Real provisión de Vizcainía en la Chancillería de Valladolid. De la misma casa descendió Enrique de Santa María y Urrutia, bautizado en Zalla el 16 de Julio de 1744, que el 6 de Julio de 1779 ganó también Real provisión de Vizcainía en la misma Chancillería al avecindarse en Madrid. De la casa de la villa de Lumbier procedieron Francisco Cristóbal y Margarita de Santa María y Ugarra, que en 1683 fueron reconocidos como nobles por la Real Audiencia de Pamplona. Otros Santa María entroncaron con los Aquiso, de la casa solar de Aquiso, en la anteiglesia de Garagarza, del Ayuntamiento de Mondragón y partido de Vergara (Guipúzcoa), por el matrimonio de Juan de Santa María de Umabide con una señora de la casa de Aquiso, que testó en 1460. La sucesión que tuvieron se apellidó Santa María de Aquiso. En la anteiglesia de Garagarza hubo otro solar de Santa María, cuyos individuos se apellidaron de Santa María de Aroca. Otros, en la misma anteiglesia, se llamaron Santa María de Iztegui. EN CATALUÑA En Cataluña hubo hidalgas familias de este apellido. Los tratadistas catalanes que hemos consultado describen y pintan su blasón, pero no indican su procedencia. Los de Villanueva de los Infantes (Orense). El capitán Santa María, natural de Burgos, casó con D.ª Micaela Feixoo en Villanueva, donde fueron vecinos, y tuvo a 1) D. Antonio de Santa María, que casó con D.ª Ana Lodciro en San Lorenzo de Justanes. 2) D.ª Catalina de Santa María, que casó con D. Juan Rodríguez, de la Arnoya. 3) D. Bartolomé de Santa María, escribano de n.º en la Arnoya y familiar del Santo Oficio 4) D. Juan de Santa María, abad de Cudeiro, y de Máside después. 5) Licenciado D. Pedro de Santa María, abogado y familiar del Santo Oficio 6) Amaro de Santa María. 7) Juan de Santa María. 8) Domingo de Santa María. (Datos del Archivo del general D. Antonio Rey).
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, una cruz de gules, acompañada de cinco veneras de sable, una en su centro y otra en cada cantón del escudo. Otros traen: en campo de oro, dos leones al natural, puestos en palo. Otros traen: en campo de sable, dos leones de plata, andantes y puestos en faja. La casa del Concejo de Zalla: De sable, con dos leones rampantes de plata, surmontados de un menguante de plata, entre dos estrellas de oro. Algunos suprimen el menguante y las estrellas. La Nobleza Executoriada de Navarra dice que los Santa María de la villa de Lumbier traen un unicornio en su escudo. Algunos de este apellido, en Cataluña, traían: En campo de azur, cuatro fajas ondeadas de plata, y en el jefe tres estrellas de oro puestas en situación de faja. Otros, también en Cataluña : En campo de sable, dos leones de plata, uno sobre otro. Otros catalanes : De dos árboles arrancados de ....., una torre de ...... , acompañada de....
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
