Procede de la villa de Aedo (Santander), y pasó al Valle de Carranza y al de Gordejuela, del partido de Valmaseda (Vizcaya). En el Valle de Gordejuela tuvo casa solar infanzona. De ella fue Señor Juan de San Vicente, esposo de doña Francisca de Urrutia y ambos padres de Pedro de San Vicente y Urrutia, casado con doña Catalina de Corcuera, en la que tuvo a Martín de San Vicente y Corcuera, que se unió en matrimonio con doña Felipa Alonso y procrearon a Miguel de San Vicente y Alonso, que casó con doña Ursula de Malaina, naciendo de esta unión Pedro de San Vicente y Malaina, que celebró su enlace con doña María de Villanueva, y tuvieron a Jacinto de San Vicente y Villanueva, que contrajo matrimonio con doña María Martínez, naciendo de este enlace Manuel Esteban de San Vicente y Martínez, vecino de Madrid, que el 9 de Agosto de 1796 obtuvo Real provisión de Vizcainía en la Chancillería de Valladolid, y José y Teresa de San Vicente y Martínez, que el 18 del mismo mes y año ganaron otra en la misma Chancillería. Uno de los solares catalanes radicó en la ciudad de Mataró y otro en el lugar de Cabanyes, ambas localidades de la provincia de Barcelona. Una familia San Vicente, de Valencia, procedió del caballero Vicente San Vicente, que sirvió a don Jaime de Aragón en sus conquistas del reino de Valencia. Lo menciona mosén Jaime Febrer, diciendo en una de sus trovas dirigida a dicho rey: «Desciende de Francia, según nos refiere la historia. Os consta su bizarría; pues hallándose sobre Murcia contra los rebeldes, ganó el paso y la entrada por el río, como yo mismo lo vi : cuya acción fue premiada por el rey don Alfonso, vuestro cuñado (Alfonso X de Castilla) é igualmente vos le habéis siempre atendido».
Escudos de Armas del apellido:
Partido: 1º, de plata, con una rueda de molino, al natural, surmontada de un cuervo de sable, y en lo bajo una espada de azur, puesta en situación de barra, cuya punta se oculta detrás de la rueda, y 2º, de oro, con un brazo armado de azur, que empuña un pino, arrancado, de sinople. Bordura general de gules, con ocho sotueres de oro. Juan Carlos de Guerra recoge otros San Vicente radicados en tierra de Cixa (Baja Navarra) y les señala este escudo: De oro, con dos palos de gules, cargado cada uno de ellos de una venera de plata. Algunos añaden una bordura de gules con cadena de oro. Algunos en Cataluña, traen: De oro, una campana de gules, con badajo. Otros cambiaron los esmaltes, pintando el campo de gules y la campana de oro, cargada del lema «Vera Sunt» en letras de sable. Los de la casa catalana de la ciudad de Mataró: De oro, con un sotuer de gules. Los de la casa del lugar de Cabanyes: En campo de azur, un león rampante de oro, armado y linguado de gules. Otros, de Aragón y algunos también catalanes: De oro, con una banda de gules, acompañada en lo alto de cinco estrellas del mismo color, y en lo bajo de cinco cruces también de gules. Bordura de gules con ocho veneras de oro. Los San Vicente, de Valencia: En campo de plata, una flor de lis de azur, acostada de dos avecillas blancas y afrontadas, y surmontadas de una campana de azur. Los de Asturias: en campo de gules, una torre de plata y naciente de sus almenas, un león rampante de oro y tres veneras de plata, una en cada flanco y otra en punta.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes La campana en armería, es un mueble parlante, por avisar la venida de los adversarios, y también por ser símbolo de doctrina y predicación. El cuervo, en heráldica, simboliza "el espíritu audaz y animoso a la vista de poderosos contrarios, arriesgándose en defensa de aquellos a quienes se deben beneficios". La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
