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Sobre el origen de este apellido existe una leyenda que refiere monsén Jaime Febrer en los siguientes términos: "Cuando el rey Artús de Inglaterra estaba con sus milors comiendo y usó del ardid de darles altramuces a cada uno, con obligación de que por cada altramuz le habían de entregar estando en campaña, igual número de cabezas de enemigos, le cupieron diez y ocho a un militar valiente, los que colocó de oro en su escudo sobre campo de plata, dentro de seis dados de color rojo, que hacen seis ternas, en lengua lemosiña sis ternes". De esa frase deduce monsén Jaime Febrer que se derivó el apellido Sisternes, y hace descendientes del aludido milor a Pedro de Sisternes, quien con sus dos hijos intervino en la conquista de Valencia y obtuvo en premio un heredamiento en la villa de Cocentaina, de donde dejó sucesores. Pero de lo referido por el citado cronista conviene apartar la parte que tiene tan marcado carácter de leyenda, conformándonos con el dato que señala a Pedro de Sisternes como progenitor de los de este apellido en Valencia y particularmente en Cocentaina, villa en la que fue heredado y que en la actualidad pertenece a la provincia de Alicante. De ella fue: I. Mosén Miguel de Cisternes, natural de Planes y señor de Catamaiuch, que contrajo matrimonio con doña María N., y fue su hijo II. Pedro de Cisternes, nacido en Planes en 1515, que pasó a las Indias en 1535 y formó parte de la expedición conquistadora de Chile de Pedro de Valdivia en 1540. Fue fundador de la ciudad de La Serena y desempeñó los cargos de contador de la Real Hacienda en 1552 y 1555 y de regidor perpetuo de su cabildo y alcalde ordinario en 1547, 1550, 1554, 1557 y 1578. Contrajo matrimonio con doña María de Tovar, natural de la villa de Escalona (Toledo). Pedro Juan de Cisternes pasó a Mallorca y fue del Consejo de Su Majestad y oidor de la Real Audiencia de Palma. Tuvo una hija, que se llamó doña María de Cisternes, casada en 1700 con Pedro Orlandos y Zanglada.

Escudos de Armas del apellido:
La organización de las anteriormente descritas por Febrer, es como sigue: En campo de plata, seis cuadros de gules, puestos en dos palos y cargado cada uno de tres altramuces de oro puestos en situación de banda. Esas mismas armas usaron los Sisternes de Valencia y Alcoy, acrecentadas con una bordura de azur con ocho escudetes de oro, cargado cada uno de una faja de sable. Otros: De azur, con seis losanjes de plata puestos en dos palos y cargado cada uno de tres roeles de azur, también en palo. Bordura de plata, con ocho montes de azur sumados de una flor de lis del mismo color y bandados de oro.             

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.