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En Gerona, en Berga, villa de la provincia de Barcelona, y en esta ciudad tuvieron casas solariegas los de este antiguo y noble linaje. En el expediente de pruebas de un caballero de la Orden de San Juan, figura la siguiente genealogía de una rama de este apellido descendiente de la casa de la villa de Berga. I. Esteban de Senespleda y su mujer, doña Elena de Tord, que vivía en principios del siglo XVI, fueron padres de II. Gaspar de Senespleda, que caso con doña Juana Tord y procrearon a III. Hugo de Senespleda, doncel, que contrajo matrimonio con doña Francisca de Viladomar, naciendo de esa unión IV. Teresa de Senespleda y Senespleda, que caso con Francisco de Pont y de Codol y tuvieron esta hija VI. Teresa de Pont y de Senespleda, mujer de José de Copons y de Alentorn, que procrearon a VII. Buenaventura de Copons Pont y Senespleda, bautizado en el lugar de Malmercat, del partido judicial de Sort (Lérida), el 30 de marzo de 1673. Ingresó en la Orden de San Juan, en el Gran Priorato de Cataluña, en 1793. Otros miembros de este linaje fueron también caballeros de la citada Orden.        

Escudos de Armas del apellido:
Aunque en todos los escudos de los Senespleda figuran los nísperos (llamados en catalán nesples) como pieza peculiar de ellos, varían sus esmaltes y su situación. La casa de Gerona tenía: En campo de oro, una faja azur acompañada de tres nísperos de gules con tallo y hojas de sinople, dos en lo alto y uno en lo bajo. La casa de la villa de Berga: En campo azur, tres fajas de plata, surmontadas de tres nísperos de oro puestos en triángulo. Vistas en las tapicerías de la familia y en las hachas del funeral de Clemente Solanell, que se llamó Senespleda por su matrimonio con doña Teresa de Senespleda y Viladomar. La casa de Barcelona: De azur, con una faja de oro acompañada de tres nísperos de oro, dos en lo alto y uno en lo bajo. En una sepultura de los Senespleda, que data del siglo XIII, en la iglesia de Sant Benet de Bages, se veían estas otras: En campo de sinople, tres nísperos de oro, con tallo y hojas del mismo metal y puestos en triángulo. Según J. R. Vila, también usaron los Senespleda los siguientes escudos, que varían ligeramente de los anteriores y no en las piezas, sino en los esmaltes : De sinople, con una faja de gules acompañada de tres nísperos de oro, dos en lo alto y uno en lo bajo. El color de la faja está en ese escudo sobre el color del campo, en contra de las leyes heráldicas. De gules, con una faja de oro cargada de dos nísperos de gules, y otro níspero de oro debajo de ella. Y de plata, con un tallo con dos hojas y tres nísperos, todo de sinople, y bordura componada de sinople y plata.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.