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DE MALLORCA En Mallorca y Valencia floreció, desde los tiempos de sus respectivas conquistas, una familia Sants de muy rancia nobleza. También en Cataluña. Mosén Jaime Febrer menciona, como su progenitor, a Jacques (Jaime) Sans, ricohombre por naturaleza y descendiente de los condes de Ala en Sajonia, de quien dice que realizó en Mallorca hazañas famosas que indujeron al rey don Jaime I de Aragón a dejar memoria de ellas en sus comentarios. Añade dicho cronista que Jacques fue quien repartió entre los soldados el botín de aquella guerra, y que el monarca le premió largamente, autorizándole también para unir en su escudo las armas de Aragón a las que ya traía. Bover, confirmando lo escrito por Febrer, manifiesta que en el libro del reparto general de las tierras de Mallorca consta que correspondió a Jacques Sans la alquería «Coluña» (llamada «Colonia» en mediados del pasado siglo), de doce yugadas de extensión, y en varios documentos que tuvo a la vista figuraba como bayle general de aquel reino en el año 1242. También dice Bover que Pedro Sants (sin duda descendiente de Jacques) fue uno de los representantes de la villa de Alcudia (Mallorca) que juraron obediencia y vasallaje al rey don Alfonso III de Aragón, el 24 de noviembre de 1285, y que a la misma familia de Sans mallorquina pertenecieron Baltasar Sans, jurado de la ciudad y reino de Mallorca en 1578 y 1587, y otro Baltasar Sans, que desempeñó el mismo cargo en 1628, 1634, 1643 y 1650. Los Sans mallorquines enlazaron en Cataluña y Valencia con nobles familias, como las de Barutell, Cárcer, Novell, Borrás, Sala y Albaña, y varios de sus miembros vistieron el hábito de la Orden de San Juan de Jerusalén, en el Gran Priorato de Cataluña.DE VALENCIA El mencionado caballero Jacques (Jaime) Sans acompañó también al rey don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia, siendo nombrado repartidor de las tierras ganadas a los moros en la conquista de Játiva, donde quedó ricamente heredado en unión de sus hijos Guillermo y Aymerico Sans. De ese tronco de Játiva, señores que fueron de Llanera, Benemexis, El Genovés, Seniera, Alboy, Sanz la Llosa, Vallés, Guadacequíes y otros lugares, salieron bien pronto diferentes ramas, algunas de las cuales unieron a su apellido los nombres de sus señoríos, naciendo así las familias Sanz de Seniera, Sanz de Vallés, Sanz de Alboy y Sanz de la Llosa, enlazadas con las principales familias de la primera nobleza valenciana.

Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas de la casa de Mallorca, o sea, las que Jacques Sans, su fundador, pintaba en su escudo, eran : De azur, con un ala de gules. Pero al ser autorizado por el Rey aragonés don Jaime I para acrecentarlas con los palos de Aragón, quedaron organizadas así: Escudo cortado : 1.º, de oro, con cuatro palos de gules, y 2.º, de plata, con una ala de gules. Estas mismas usó la rama de Játiva. Otras, en Mallorca y Cataluña, sustituyeron después el anterior escudo con el siguiente : Cortado : 1.º, de azur, con siete estrellas de plata puestas en forma de arco, y en el centro de éste otra estrella grande del mismo metal, y 2.º, de plata, con dos brazos vestidos de gules, uno moviente del flanco diestro y otro del flanco siniestro, y ambos empuñando un ramo de palma de sinople cruzados en sotuer. Estas armas las trajeron por privilegio concedido a Francisco Sans por el rey Felipe IV, el 10 de marzo de 1618, y fueron modificadas más tarde en esta nueva forma : Cortado : 1.º, de azur, con ocho estrellas de oro, todas del mismo tamaño y puestas en la forma que se dibujan, y 2.º, de plata, con los dos brazos movientes de los flancos, vestidos de azur y con guantes de gules, empuñando cada uno un tallo de rosal de sinople con las hojas del mismo color, terminado con una rosa de gules y puesto verticalmente. Bordura de plata, con este lema en letras de sable : «Deum time et Regem honora», lema que también lleva el anterior escudo en sus adornos exteriores.     

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.