EN MALLORCA Muy principal y de notoria nobleza fue la familia Santjoán radicada en Mallorca desde su conquista por el rey aragonés don Jaime I. En aquella empresa acompañaron a dicho monarca Berengario, Pedro y Bernardo de Santjoan, oriundos de Aragón, probablemente, quienes fueron heredados en aquella isla en premio a sus servicios. Al primero se le asignó, en el reparto general de las tierras, la alquería «Buclus», de cinco yugadas, en el término de Inca ; el segundo quedó establecido en Petra, y el tercero formó parte de la comitiva del rey, siendo premiado con largueza. En 1310 era gobernador de aquel reino Berengario de Santjoán. Juan de Santjoan intervino en la confirmación de los fueros y privilegios de Mallorca, otorgada por don Jaime III el 9 de enero de 1332, y el 5 de junio juró obediencia y vasallaje a don Pedro IV, en unión de Berengario de Santjoan y de otros caballeros. Por el estado de hijosdalgo fueron jurados de la ciudad y reino de Mallorca los siguientes: Berengario de Santjoan, en 1376 y 1387; Hugo de Santjoan, en 1398 y 1437, y Guillermo de Santjoan, en 1401, 1407.EN CATALUÑA Y VALENCIA Aunque el historiador mallorquín, don Joaquín María Bover, dice que la familia catalana de Santjoan procedió de una rama de la de Mallorca que pasó a Cataluña y que se comprueba por el título de nobleza que el 20 de febrero de 1694 concedió el rey Carlos II al mallorquín Hugo de Santjoán y Alzina, existe el testimonio de mosén Jaime Febrer, en sus Trovas, que contraría dicha afirmación al descubrir que por los mismos tiempos en que el apellido Santjoan fue llevado a Mallorca por caballeros que acompañaron a don Jaime I de Aragón en la conquista de aquella isla, ya existía en Cataluña y, probablemente, oriundo de Aragón. Porque de Cataluña procedía, según Febrer, y más concretamente de la villa de Montblanc (Tarragona), Raimundo de Santjoán, que sirvió al mencionado rey aragonés en la conquista del reino de Valencia.
Escudos de Armas del apellido:
La familia Santjoan, de Mallorca, traía: De oro, con tres fajas de sable. Así las describen don Jaoquín María Bover y otros autorizados autores y nos parece que son las más antiguas y puras de los Santjoan mallorquines. Pero hay tratadistas que, modificándolas, les asignan las siguientes : De oro, con sólo dos fajas de sable. De oro, con dos fajas de gules. De oro, con dos bandas de sable. De oro, con ondas de azur y oro. Y de oro, con tres barras de gules. Creemos que en las tres últimas descripciones están interpretadas, equivocadamente, como bandas, ondas y barras, las piezas que en realidad son fajas. Garma y Durán asigna a los Santjoán catalanes, de Corciano, este escudo: En campo de plata, un águila de sable, picada y membrada de gules, y bordura dentellada lisa de gules. J. R. Vila lo reduce a un águila de sable en campo de plata. En Valencia han usado los de este apellido las mismas armas que traía el caballero Raimundo de Santjoan, que sirvió el rey don Jaime I de Aragón en la conquista de aquel reino y cuya organización es esta: En campo de azur, un libro de plata cerrado, con una cruz potenzada de gules, grabada en su tapa y sumado de un cordero, también de plata, que sostiene con su mano izquierda, apoyada en su cuerpo, una bandera del mismo metal con otra cruz de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
