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Linaje muy antiguo de Cataluña, de donde pasó a los reinos de Valencia, Mallorca y Aragón. Entre las casas catalanas de este apellido más principales figuran las que radicaron en la ciudad de Barcelona; en el lugar de Alella, del partido judicial de Mataró, en aquella provincia; en el lugar de Arenys de Munt, del partido judicial de Arenys de Mar (Barcelona); en la ciudad de Vic, de igual provincia; en el lugar de Folgueroles, del partido judicial de Vic, en la ciudad de Barcelona y en la villa de Sallent. Los de Sallent proceden de la casa pairal «la Sala de Sant Ponç», en la comarca de Pla de Bages, provincia de Barcelona. A ella perteneció don Alfonso Sala y Argemí, quien en 1926 fue agraciado con el título de conde de Egara por el rey Alfonso XIII. Su hijo don Antonio de Sala y Amat fue segundo conde y le ha sucedido su hijo don Alfonso de Sala y Paz. Al reino de Valencia pasaron los Sala en los primeros tiempos del rey aragonés don Jaime I «el Conquistador», y se establecieron en la villa de Oliva, del partido judicial de Gandía (Valencia). Allí fundaron la noble casa solar de este apellido, de la que dimanó la rama, muy principal, que trasladó su residencia y edificó nueva casa solariega en la villa de Pego (Alicante). También a Mallorca pasó el linaje en lejanos tiempos, y es en aquella isla tan antiguo como su conquista. Otra rama pasó a Navarra.  

Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, la fachada de una casa de dos piezas y puesta de frente, de azur. Otros del mismo apellido, usaron: De gules, un ala de plata, y bordura componada de plata y gules. Otros: De gules, con cuatro fajas vibradas de oro. En la capilla de la Santísima Trinidad de la iglesia de Santa María del Mar, en Barcelona, se ven las siguientes, que datan del siglo XIV: En campo de oro, una sala o galería de azur, aclarada de gules. En un sello de Francisco Sala, que data del año 1373 y que se conserva en el Archivo Episcopal de Barcelona, figuran estas otras, muy parecidas a las anteriores: En campo de gules, una sala de plata, tejada de oro. Los Sala de la casa del lugar de Arenys de Munt usaron: En campo de oro, una casa o sala de azur y en el centro de su portal un león rampante que tiene entre sus garras un corazón de azur, cargado de las cuatro letras S.A.L.A. que forman el nombre de Sala. (Vistas en una capilla de la parroquia de Arenys de Munt y en la catedral de Gerona). Otros Sala de la misma casa de Arenys de Munt, según Garma.y Durán: En campo de azur, un león de oro en pie y puesto de frente, sosteniendo con sus garras un escudo de gules cargado de cifras de oro que dicen SALA. Los de la casa de la ciudad de Vic: Terciado en banda: 1.º, de plata, con una salamandra de sinople con corona de oro; 2.º, de oro, liso, y 3.º, de azur, con una torre redonda de plata. Las de la casa del lugar de Folgueroles: En campo de azur, una barra de gules fileteada de oro, cargada de cinco estrellas de plata y acompañada en lo alto de una sala o galería del mismo metal, aclarada de sable y sumada de un ala también de plata moteada de gules, y en lo bajo de un castillo con tres homenajes, de plata, aclarado de sable y mamposteado de plata. Vistas en el portal de la casa del lugar de Folgueroles, en una lápida sepulcral de su iglesia y en el oratorio de la casa de la ciudad de Vic. Los de la ciudad de Gerona: De azur con un ala de plata. Otros en Cataluña: De gules, con una sala o galería de plata, aclarada de gules, entre dos torreones también de plata. Otros, igualmente catalanes: De oro, con un ala de azur, y bordura dentellada y lisa del mismo color. Los apellidos Sala y Alemany: Cortado: 1.º, de gules, con una sala o galería de oro, y 2.º, de azur, con tres alas de oro puestas en triángulo. Los Sala valencianos de las casas de las villas de Oliva y Pego, traen las mismas armas que la casa catalana del lugar de Folgueroles, ya descritas y señaladas con el número 43. Los de Mallorca: En campo de azur, una fachada de palacio de oro. Los Sala de San Pelay, en tierra de Mixa: De plata, con una cruz de gules cargada de un león rampante de azur. Los de «la Sala de Sant Ponç», en Sallent, conde de Egara traen: De azur, las ruinas del castillo-cartuja de Vallparadís, de Terrassa, de oro; el jefe, cosido de gules, cargado de una colmena, de oro, acompañada de una abeja a cada lado, también de oro. Bordura de oro, con la divisa : EGARENSIS EQUES, CIVES STRENUUS FIDE PRAESTANTIOR en letras de sable y a lo largo de los costados y de la parte inferior; en la parte superior de la bordura, dos roeles de azur cargados cada uno con un pez de plata. Los de Navarra: En campo de plata, una cruz de gules, y un león rampante, de púrpura, brochante sobre el todo.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La púrpura se traduce por dignidad, soberanía, grandeza y poder. Los que traen estas armas quedan obligados a socorrer a los eclesiásticos y los religisos. La púrpura representa la amatista; su signo, el de Júpiter; su elemento, el aire; su día de la semana, el jueves; los meses, febrero y noviembre; el metal, el estaño; la planta, la sabina y su flor, el lirio; y en lo que se refiere al Zodiaco, se añade al planeta Júpiter, los signos de Sagitario y Piscis. Su animal es el león y de los peces, la ballena. Luisa Benedictina de Borbon, esposa del duque de Maine fundó en 1705 la Orden de la Abeja, en Escó. Tenía por divisa un medallón de oro, que se llevaba al cuello pendiente de una cadena del mismo metal, con una colmena de relieve y una abeja volando con este mote: "Píccola si, ma fa pure gravi le ferite". De esta Orden de Caballería quedó a sus caballeros la facultad de blasonar sus armas con la colmena o las abejas. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. Luisa Benedictina de Borbon, esposa del duque de Maine fundo en 1705 fundó la Orden de la Abeja, en Escó. Tenía por divisa un medallón de oro, que se llevaba al cuello pendiente de una cadena del mismo metal, con una colmena de relieve y una abeja volando con este mote: "Píccola si, ma fa pure gravi le ferite". De esta Orden de Caballería quedó a sus caballeros la facultad de blasonar sus armas con la colmena o las abejas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. Luisa Benedictina de Borbon, esposa del duque de Maine fundo en 1705 fundó la Orden de la Abeja, en Escó. Tenía por divisa un medallón de oro, que se llevaba al cuello pendiente de una cadena del mismo metal, con una colmena de relieve y una abeja volando con este mote: "Píccola si, ma fa pure gravi le ferite". De esta Orden de Caballería quedó a sus caballeros la facultad de blasonar sus armas con la colmena o las abejas.