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Las más antiguas noticias de este linaje se remontan a los años de la conquista de la ciudad y reino de Valencia. Nos las proporciona un cronista tan autorizado como mosén Jaime Febrer, quien menciona en sus Trovas a Guillermo Roca y a Pedro de Roca. Del primero dice: «Guardaba el castillo de Montesa este valeroso soldado de fortuna, natural de Francia, en ocasión que el rey de Castilla, con dañado intento, vino a conquistarlo con un grande ejército; pero la vigilancia de Guillermo de Roca supo sufrir los combates del rey, obligándole a levantar el sitio, y adquirió por esta acción el renombre de Roca el de Montesa». Del segundo escribe: «Pedro Roca mandaba la gente de Carlada, lugar de Cataluña, cuando se juntó en Orihuela (Alicante), el ejército del rey, y pasó a Murcia contra los rebeldes a don Alfonso. Estando en Caudete, le cortó de revés el gargero a un moro de Fez, lo cual causó particular alegría al rey don Pedro». Varias fueron las casas catalanas fundadas por los Roca, figurando entre ellas : Una que radicó en la villa de Camprodón, del partido judicial de Puigcerdá y provincia de Gerona; otra en la ciudad de Figueres, de la misma provincia, otra en la villa de Castelló d'Empuries, del partido judicial de Figueres; otra en el lugar de Fortiá, que también pertenece al partido de Figueres; otra en el lugar de Pujas dels Cavallers, del ayuntamiento de Cornellá y partido judicial de Gerona, y otra en Vilafranca del Penedés, villa de la provincia de Barcelona. El linaje pasó a Mallorca, Valencia, Alicante y Murcia, siendo muchas las familias que en esas regiones brillaron, con líneas que difundieron el apellido por España y lo llevaron a América. EN CATALUÑA La casa catalana de la villa de Camprodón reconocía por tronco y progenitor a Bernardo Roca que obtuvo privilegio de nobleza por merced del rey don Pedro IV de Aragón en el año 1360. EN VALENCIA Los Roca valencianos descienden de los caballeros catalanes del mismo apellido que asistieron a la conquista de Valencia y también a la de Játiva, donde quedaron heredados y fueron, andando el tiempo, señores de Beniarjón en la Conca de Gandía. En Valencia tuvieron el oficio de jurados, Esteban Roca, en 1315; Guillén Roca, en 1324, y Domingo Roca, en 1359. Cuando el rey don Martín, por los años de 1391, trató de combatir a los rebeldes de Sicilia y pidió parecer a la ciudad de Valencia sobre el probable éxito de la jornada, fue mosén Pedro Roca uno de los llamados a responderle con maduro consejo. Y entre los más ilustres capitanes que tuvo en sus armadas don Alfonso V de Aragón, figuraba Juan Roca. EN ALICANTE Los Roca de Togores Esta gran familia, con antigua y noble casa en la ciudad de Orihuela, procede por línea paterna de Bernardo de Togores, que se halló en la conquista de Mallorca, y por línea materna de los Roca valencianos, en la siguiente forma: De Guillermo de Togores fue sexto nieto Jaime de Togores, que casó con la rica heredera doña Brianda Roca y Rocafull, hija del baile general de Valencia Jaime Roca. Dicho matrimonio hizo su asiento en Orihuela, y como la esposa fundara, por su testamento, un vínculo de su propio caudal y en favor del segundo de sus hijos, llamado Jaime, con la expresa condición de que éste y sus descendientes usaran unidos ambos apellidos, anteponiendo el suyo, quedó formado el compuesto de Roca de Togores. EN MALLORCA La familia Roca aparece establecida en Mallorca ya muy avanzado el siglo XIV. Ramón Roca, caballero mallorquín, ayudó a don Pedro IV de Aragón a destronar a don Jaime III de Mallorca en el año 1343. Después, en 1366, siendo ya rey de Mallorca dicho monarca aragonés, le envió éste por su embajador a Túnez, Constantina y Bujía, sus tributarios. En 1374 era jurado de la ciudad y reino de Mallorca Guillermo Roca. D. José Roca de Pardo y Varela de Quiroga, casó con María Gómez de Ulloa, que fueron señores de la ciudad de Priorada (San Xoán de San Cibrao de Melide), y tuvo a D. Telmo Roca de Salgado, en cuyo tiempo obtuvo su padre ejecutoria de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid (1774). En la iglesia de Santa María, del lugar del Estany, que pertenece al partido judicial de Manresa y provincia de Barcelona, hay una sepultura que refleja la antigüedad de este apellido catalán. Pertenece a Jaime Sarroca y data del año 1311. Galcerán Sarroca fue comisario de Torres de Segre en la Orden de San Juan de Jerusalén, en los años 1422-1436.             

Escudos de Armas del apellido:
El caballero Guillermo de Roca que asistió a la conquista del reino de Valencia, citado por mosén Jaime Febrer, traía: En campo de azur, un roque (pieza de ajedrez) de oro, acostado de dos flores de lis del mismo metal. Pedro Roca, mencionado también por el mismo cronista, usaba: En campo de gules, el roque de oro, con supresión de las flores de lis. Los Roca del Rosellón: Cortado: 1.º, de gules, con un roque de plata, y 2.º, de plata, con dos roques de gules. Bordura general componada de plata y gules. La casa de Roca en la villa catalana de Camprodón ostentaba: Cuartelado : 1.º, de plata, con una cruz de gules flordelisada; 2.º, de azur, con una estrella de plata ; 3.º, de oro, con una roca o peñasco al natural, y 4.º, de plata, con tres fajas de azur ondeadas. Creemos que las armas propias y puras de Roca en ese escudo son las contenidas en el tercer cuartel, siendo de alianzas las restantes. Algunos Roca de la también villa catalana de Castelló d'Empuries usaron el mismo blasón. Las casas de este apellido en la ciudad de Figueres y en la ya citada villa de Castelló d'Empuries, tenían este blasón: Cuartelado: 1.º y 4.º, de oro, con unas peñas o rocas al natural sombreadas de azur y oro, y 2.º y 3.º, de azur, con tres hachas de guerra, los mangos de oro y los hierros de plata, puestas en triángulo. Según Garma y Durán y otros heraldistas. J. R. Vila asigna a los Roca de Figueres estas nuevas armas: En campo de azur, un montículo de peñas de plata, surmontado de tres estrellas de oro. Los de la casa del lugar de Pujals dels Cavallers: De gules, con tres roques de oro puestos en triángulo. Así están en la sepultura de Jaime Sarroca, en la iglesia de Santa María, del lugar del Estany. Algunos pintaron de azur el campo de ese escudo y los "rochs" de plata. También usaron esas armas algunos de sus descendientes, pintando el campo de oro y los roques de azur. La del lugar de Fortiá: Cortado y ondado: La partición alta, de azur, con dos estrellas de oro puestas en situación de faja, y la partición baja, de oro, lisa. Los Roca de Valencia y Alicante traen las que usaron los caballeros Guillermo de Roca y Pedro Roca, que intervinieron en la conquista de aquel reino, siendo después acrecentadas por algunas de sus líneas en la siguiente forma: En campo de azur, un montículo o roca de sinople sumada de un roque de oro, sumado a su vez de un creciente de plata y acostado de dos flores de lis de oro, y en el jefe una estrella de oro. Los apellidados Roca de Togores : Partido: 1.º, las armas anteriores, por el apellido Roca, y 2.º, de azur, con un creciente de plata siniestrado, y bordura de plata con cuatro calderas de sable, por Togores. Una variante de los Roca de Alicante y Valencia traían: en campo de azur, una roca sobre ondas de agua de azur y plata, superada de un roque de oro, acompañado de dos flores de lis del mismo metal; en jefe una estrella de plata. Otros: Escudo cortado: 1.º, en campo de plata un águila de sable; 2.º, en campo de gules, una roca de plata. Los Roca de Cartagena y otros de Murcia y Alicante: El escudo que hemos descrito de los Roca de Valencia y Alicante, pero sustituyendo el montículo con una roca de su color natural sobre ondas de agua de azur y plata, y suprimiendo las dos flores de lis. Los de Mallorca: En campo de azur, una roca de oro. Una rama de Galicia traía: en campo de gules, un castillo de piedra sobre una roca al natural. Otros, apellidados Sarroca trajeron: De gules, con un montículo rocoso de oro.  

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.