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EN CATALUÑA Y MALLORCA La casa de los Ribes de Mallorca, que es la que aparece cor. mayor antigüedad, estaba en el lugar de Pina, por lo que fue llamada de Ribes de Pina. La casa catalana radicó en la villa de Camprodón, del partido judicial de Puigcerdá y provincia de Gerona. Ambas casas tenían igual escudo con ligera variación en sus esmaltes. La casa de los Ribes mallorquines, que primitivamente radicó en el lugar de Pina, fue trasladada a la ciudad de Palma y de ella procedió Jaime Ribas, sacerdote mallorquín que, en el año 1363, figuró entre los diputados representantes del estado eclesiástico de la isla de Mallorca en las Cortes que convocó el rey aragonés don Pedro IV, y celebradas en la villa de Monzón, para tratar de la defensa de aquella isla contra las tropas de don Jaime IV y del rey de Castilla. A la casa catalana de la villa de Camprodón pertenecía en fines del siglo XVI I. Pedro de Ribes, burgués y ciudadano honrado de Perpinyá, marido de doña Angela de Vallgornera, y ambos padres de II. Jerónimo de Ribes Vallgornera, que casó con doña María de Boixadors, señora de Alfarrás, naciendo de ese enlace III. Pedro de Ribes Boixadors, primer marqués de Alfarrás, desde 1702.              

Escudos de Armas del apellido:
Los de Mallorca: Cortado; 1.º, de azur, con tres montes de oro, surmontado el del centro de una estrella del mismo metal, y 2.º, de gules, con tres fajas ondeadas de oro. Las de la casa de la villa de Camprodón, en Cataluña, modificaron ese blasón pintando fajas ondeadas, a semejanza de ondas de agua, en su segundo cuartel. También algunos Ribes catalanes pintaron de gules el campo del primer cuartel. Otros sustituyeron la estrella de oro con otra de plata. En un sello de Galcerán Ribes, que data del año 1435 y que se conserva en el Archivo Municipal de Barcelona, aparece éste: De gules, con un grifo rampante de plata. En el sarcófago de Bernardo Ribes, que data del año 1320, en la iglesia de Santa Tecla, de Tarragona, se ve el siguiente: De oro, con dos palos vibrados de gules, y el jefe de plata con cinco armiños de sable, puestos tres y dos. La sepultura de los Ribes, siglo XV, en el claustro de la catedral de Gerona, ostenta este blasón: En campo de gules, un chevrón ondeado, de oro, acompañado, en lo alto, de dos flores de lis de oro puestas sobre un pequeño montículo del mismo metal, y de otra en igual forma, y de oro, en lo bajo. Este escudo aparece también con la partición del campo, bajo el chevrón, pintada de azur. En otra sepultura de los Ribes, siglo XIV, en el claustro de a catedral de Manresa, hay estas armas: De oro, cortado por una faja de sinople, sumada en lo alto de dos árboles del mismo color, y en lo bajo, de tres palos ondeado también de sinople. Otros Ribes catalanes traen: en campo de azur, tres castillos de plata, bien ordenados. Otros Ribes, trajeron: Cortado: 1.º, de plata, con un monte de sinople que arranca del flanco diestro, sumado de una cruz llana de gules, y 2.º, fajado en ondas de ocho piezas, cuatro de azur y cuatro de plata. Otros, según J. R. Vila: Jaquelado de oro y sable. 

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una órden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha órden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose esta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.