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En tiempos del rey don Pedro II de Aragón, florecieron Genaro de Raters y Ramón de Raters, quienes se apoderaron de la ciudad de Balaguer y de muchos lugares del Condado de Urgel. Martín de Ratés se distinguió en aquellas guerras, por los años de 1320, sirviendo al monarca aragonés don Alfonso III. Miguel de Ratés ayudó a don Martín I en la campaña de Sicilia. Y Valero de Ratés al infante don Fernando en la toma de Antequera. La familia Ratés, en España, enlazó con otras muy calificadas. Pedro de Ratés casó con doña Catalina de Cabrera; Melchor de Ratés, con doña Catalina Dalmau; Gregorio de Ratés, con doña María de Ulloa de la Torre, pariente de los marqueses de Bendavia; Antonio de Ratés, con doña Isabel de Castro; Gaspar de Ratés, con doña Ana Prieto, pariente de los marqueses de Regalado; Jaime de Ratés, con doña María Segarra, hija de Juan, señor de la antigua casa de su apellido en Barcelona, y Raimundo de Ratés, distinguido caballero en Calella, corregimiento de Gerona, con doña Vicenta de Eroles.

Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, la cruz de la Orden de Cristo de Portugal y dos tórtolas posadas en los brazos de la cruz y afrontadas, bordura de oro con este lema en letras de sable : «Para siempre jamás».       

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.