Los apellidos Ramiro, Ramírez o Remírez son patronímicos derivados del nombre propio Ramiro. En Aragón hubo casas de Ramiro, principales y antiguas, en la ciudad de Jaca (Huesca), en el señorío de Molina y en la de Calatayud (Zaragoza). De la primera dimanó la rama que pasó a Palma de Mallorca, quedando allí establecida. Fue su fundador Damián Ramiro, natural de Jaca (hijo de Juan Ramiro y de Eulalia Moncada), que llegó a Palma con dos galeras hacia el año de 1400. Estaba casado con Eulalia Cordero, natural de Tarragona, y tenía un hijo llamado Juan, que casó con Magdalena Despí, quedando todos avecindados en dicha ciudad de Palma. El citado Damián Ramiro contribuyó con muchas limosnas a la terminación del claustro del antiquísimo templo de San Francisco, en la capital de Mallorca, y le fue concedida la capilla de San Cosme y San Damián (hoy del Santo Cristo y Sagrado Corazón de Jesús) para su enterramiento y el de sus familiares. Se le autorizó también para fabricar el retablo de dicha capilla, según consta por instrumento del notario Guillermo Salvá, fechado el 10 de julio de 1405. En la misma capilla está el escudo de la familia Ramiro, que luego describiremos.
Escudos de Armas del apellido:
Los Ramiro aragoneses, del señorío de Molina traen: Escudo partido: 1.°, en campo de azur, nueve flores de lis de oro, y 2.°, en campo de gules, dos leones de oro rampantes y afrontados; medio cortado de gules, con una rueda de carro, de hierro, coronada de oro. Otros: Cuartelado: 1.º, de azur, con un castillo de plata; 2.º, de plata, con dos lebreles blancos, uno sobre el otro ; 3.º, de gules, con una cruz de oro flordelisada, y 4.º, de oro, con cuatro fajas de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. El carro simboliza la victoria y el triunfo.
