Origen y significado del apellido RODRÍGUEZ
Apellido patronímico derivado del nombre de Rodrigo. Su punto de origen parece ser Asturias y, en general el norte de la Península. Cuantos sostienen esta opinión se basan en el rey don Rodrigo, a quien hacen uno de los primeros de este nombre. No obstante lo anterior, otros mantienen la opinión de que este nombre, Rodrigo, fue españolizado, por decirlo así, ya que el original del monarca visigodo era Rodrerich. De todos modos, como sea que ante la historia y para todos los efectos el que consta es el de Rodrigo, a él nos atendremos.
Posiblemente, durante la monarquía visigoda hubo otros con este nombre, pero esto, en realidad, es lo que menos importa. También es bien cierto que, durante la reconquista, después de la reconquista e incluso actualmente, este nombre, Rodrigo, se mantiene diferenciándose del apellido Rodríguez.
Examimenos, pues al primer Rodrigo para más tarde estudiar las raíces del apellido: Tenemos a un don Rodrigo, rey visigodo de Hispania. ¿Se tomó de este personaje el nombre para que, con el paso de los años, se convirtiera en apellido?. En primer lugar, convendría saber de quién estamos hablando. ¿En qué raíces se funda el nombre de Rodrigo?. ¿Acaso en la voz latina "rodrigón"?. ¿Y qué significado tiene esta voz?. Rodrigo, en Castellano, significa un resultado entre las voces latinas "rudica" y "ridica", y "rodrigón" que viene de "rodriga" es la vara, palo o caña que se clava al pie de una planta y sirve para sostener, sujetos con ligaduras, sus tallos y ramas. Claro que también solía aplicarse al criado viejo que servía para acompañar señoras. Pero fijémonos en la voz primera, "rodrigón". ¿Puede suponerse que, en determinada época cierto personaje muy ligado al poder real sirvió a este como sostén y consejero, que lo apoyó en todo y gracias a su esfuerzo el rey se mantuvo firme en el trono?. En este caso, se tiene la tentación de suponer que, en un principio, ese nombre, Rodrigo proviene de un apodo, es decir de un "rodrigón", un valido real al que por su forma de proceder se le apodó de tal forma y que, con el tiempo, como tantos y tantos apellidos, por no decir todos, partió de un mote y se convirtió en el Rodrigo. ¿Qué algún antepasado del rey de este nombre ejerció como "rodrigón"?. Habrá que tener muy en cuenta que la biografía de este rey proviene casi toda ella de fuentes árabes y que no es poco el elemento legendario que en la misma puede encontrarse. Al parecer, Rodrigo era un noble visigodo (allá por el año 710) que a la muerte del rey Witiza consiguió ser elegido para el trono al contar con la mayor parte de la nobleza visigoda, en perjuicio de quien tenía más derechos a la Corona que él, que era Ahkila, el hijo del monarca fallecido. Por tanto, ya tenemos un "rodrigón" que a cambio de colmar a la nobleza visigoda de privilegios, se apoyó en ésta para escalar el trono. Pero ocurrió que el legítimo rey, Ahkila, no se conformó con la maniobra y también contaba con partidarios, lo que llevó prácticamente a la división del reino. La Bética, la Lusitania y la Cartaginense, apoyaron a Rodrigo. La Tarraconense y la Narbolense siguieron, en la práctica, las consignas de Ahkila. Fue en ese momento cuando este último entró en contacto con los dirigentes árabes del norte de Africa, buscando en ellos unos auxiliares que le ayudaran a derrotar a su rival. Existe la tradición históricamente poco comprobada, de cierto conde don Julián, al que algunos hacen gobernador de Ceuta o, señor de Cádiz, se puso de acuerdo con los musulmanes y estos desembarcaron en Algeciras. El rey Rodrigo se enfrentó a ellos en la batalla de Gudalete y parece ser que, traicionado por gran parte de su ejército cuyo mando había confiado a los parientes de Ahkila, sucumbió en la batalla. Pero posteriormente a este Rodrigo, hubo muchos otros, y es tarea imposible fijar con exactitud cual de ellos dio origen al apellido Rodríguez. Por los datos que se pueden obtener, lo único que está en nuestra mano señalar, es que los primeros de este apellido aparecen en la zona norte de España. Con toda sinceridad, debemos decir que ignoramos el lugar exacto. Lo único que está a nuestro alcance es informar que fueron muchos los de este linaje que probaron repetidamente su nobleza, en diversas épocas. Fueron numerosos los caballeros que ingresaron en las Ordenes Militares, tales como Montesa, Alcántara, Calatrava, Orden de Carlos III, etc. para lo cual establecieron las debidas probanzas de hidalguía y nobleza de sangre ante las Reales Chancillerías de Valladolid, Granada, Real Audiencia de Oviedo y Real Compañía de Guardias y Marinas.
Los títulos con que cuenta este apellido son muy numerosos: en el año 1.688, don Martín Rodríguez de Medina, fue creado Marqués de Buenavista; en 1691, don Juan Antonio Rodríguez de Varcarcel, Marqués de Medina, en 1706, don Francisco Esteban Rodríguez de los Ríos, Marqués de Santiago; en 1712, don Martín Rodríguez de la Milla, Marqués de Saltillo, en 1713, don Sebastián Antonio Rodríguez de Madrid, Marqués de Villamedina; en 1730, don Francisco Rodríguez Chacón, Marqués de Iniza; en 1732, don Bernardo Rodríguez del Toro, Marqués del Toro; en 1749, don Manuel Rodríguez y Saenz de Pedroso, Conde de San Bartolomé de Jala; en 1771, don Alonso Rodríguez Valderrábano, Marqués de Trebolar, en 1780, don Pedro Rodríguez de Campomanes, Conde Campomanes; en 1797, don José Rodríguez, Conde del Parque y en 1866, don Fernando Rodríguez de Rivas, Conde de Castillejos de Guzmán. El apellido Rodríguez no podia estar ausente en la conquista de América y así, la historia cita a don Juan Rodríguez Suárez, nacido en Mérida y muerto en Venezuela en el año 1.561, participó en todas las campañas que se llevaron a efecto en el Nuevo Reino de Granada, y tomó parte en la conquista de Pamplona población de la que posteriormente fue alcalde en el año 1.558, en la región de las Sierras de Mérida, fundó la población de Santiago de los Caballeros. Pasó luego a ser teniente gobernador de la provincia de Caracas, desde donde emprendió la conquista de las tierras ocupadas por los nativos "teques" donde se distinguió por su valor, pero enfrentado al caudillo Guaicaipuro, murió a manos de éste.
El apellido Rodríguez se encuentra muy extendido por toda la América de habla hispana, donde se encuentran numerosos personajes del mismo que se destacaron en la política, la literatura, la abogacía y las artes.
EN CASTILLA Y LEÓN
Varias fueron las casas de Rodríguez en: Albaina, El Almiñé, Arenillas de Villadiego, Burgos, Cardeñuela de Riopico, Casares, Huérmeces, Ladrera, Porquera de Butrón, Quintana de Valdivielso, Quintanarruz, San Pedro del Monte, Sedaño y Villamórico (Burgos); Aleje, Añilares, Audanzas del Valle, Los Barrios de Gordón, Boñar, Borrenes, Caboalles de Arriba, Camponaraya, Candemuela, Cegoñal, Cistíema, Coladilla, Crémenes, La Devesa de Boñar, Encinedo, El Espino, Fasgar, Ferreras de Cepeda, Perreras del Puerto, Folledo, Fuentes de Peñacorada, Fuentes Nuevas, Golpejar, Grajal de Ribera, Grandoso, Igüeña, Laguna de Negrillos, Langre,
Lois, La Losilla, Mata de la Riba, Mataluenga, Minera, Oceja, El Ocejo de la Peña, Otero de Valdetuéjar, Palazuelo de Eslonza, Paradela, Pereda de Aneares, Pinos, Polvoredo, Pradela, Puebla de Lillo, Quintana de Fuseros, Quintanilla de Sollamas, Remolina, Rioseco de Tapia, Robles, Rodanillo, Sabero, Sahelices, San Martín de Valdetuéjar, San Pedro de Valderaduey, Santa Mana del Monte, Santa Olaja de la Varga, Santibáñez de Ordás, Sena de Luna, Sésamo, Sobrepeña, Tapia de la Ribera, Taranilla, Tejedo de Aneares, Toreno, Torrebarrio, La Uña, La Veguellina, Velilla, Velilla de Valdoré, Viadangos de Arbas, Villacé, Villafranca del Bierzo, Villalfeide, Villamandos, Villamañán, Villaobispo de las Regueras, Villaornate, Villaquejida, Villasumil y Villaverde de los Cestos (León); Falencia, Quintanas de Hormiguera, Tarilonte y Villada (Palencia); Espadaña y Lumbrales (Salamanca); Barcial de la Loma, Nava del Rey, Villagarcía de Campos, Villalar y Villavicencio de los Caballeros (Valladolid), y Faramontanos, Fuentesaúco, Galende, Hermisende, Marquiz de Alba, Malilla de Arzón, Palacios de Sanabria, Rábano de Sanabria, San Cristóbal de Entreviñas, San Miguel del Esla, Santa Colomba de las Carabias, La Torre del Valle y Villalobos (Zamora).
EN ASTURIAS
En el Principado de Asturias hubo casas en: Ardisana, Aviles, Biedes, Cabruñana, Concejo de Candamo, Cangas de Onís, Cangas de Tineo, Carcedo, Castropol, Comellana, Gijón, Godán, La Malatería, Naranco, Nogueirón, Otero, Quiloño, Santa Olaya, Santibáñez, Soto de Luiña, Tejedo, Urbiés, Vega de Riosa, Villacondide y Villafrorte.
EN GALICIA
Hubo numerosas casas de este linaje en: Padrón (La Coruña); Braña, Lugo, San Miguel de Reinante, Santa Eulalia de Teilán y Tanín (Lugo); Atañes, Baltar, Castro Caldelas, Castro de Escuadro, Codosedo, Cortegada, Chamusiños, Escornabois, Faramontaos, Ginzo de Limia, Infesta, Laza, Lobaces, Lodoselo, Monterrey, Naveaus, Nocelo, Novas, Pazos, Piñeira Seca, Rebordondo, Rubiana, Sabucedo, San Juan de Cortegada, San Pedro de Castro, Seoane, Silvaoscura, Sobrádelo, Soutelo Verde, Vences, Veronza, Vilariño, Villaderrey, Villarino das Touzas y Villaza (Orense), y en Mos y Santa María de Caleiro (Pontevedra).
EN CANTABRIA
Entre las casas de Rodríguez de la Montaña de Santander figuran las del lugar de Bustablado, Bustillo del Monte, La Fuente, Mata de Hoz, Navamuel, Perrozo, Ruanales, Santander, Santo Toribio de Liébana, Saro, Sovilla, Tresabuela, valle de Valderredible y Viémoles.
EN LA RIOJA
En La Rioja radicaron en Cabezón de Cameros, Castañares de las Cuevas, Clavijo y Viguera.
EN NAVARRA
En la ciudad de Tudela y en la villa de Dicastillo hubo casas de este linaje.
OTRAS CASAS
En Manzanos (Álava) y en la villa de Castuera, de la provincia de Badajoz, hubo también casa.
En Vallecas (Madrid) tuvo su casa y asiento otra familia Rodríguez, con línea que pasó a residir en Sevilla, luego al Puerto de Santa María (Cádiz) y después a La Habana (Cuba). Otra casa hubo en Alcalá de Henares (Madrid).
EN AMÉRICA
Diversas líneas derivadas de las casas españolas difundieron el apellido Rodríguez en Argentina, Colombia, Cuba, Chile, México, Perú y Estados Unidos
De este numeroso plantel de linajes con diversos troncos, empezaremos por los de Casa de Arnoya, en Nugueiredo
Amaro Rodríguez, casó con Inés Meixengo de la Pela, tuvo a:
a. Juan Rodríguez, que sigue la línea
b. Constanza Rodríguez.
c. María Rodríguez.
Dicho JUAN RODRÍGUEZ casó con Catalina Santa María (v. Santa María, de Villanueva de los Infantes), y tuvo a:
1. Gregorio Rodríguez de Santa María, cuyos hijos fueron
A. Catalina Rodríguez de Santa María.
B. Marta Rodríguez.
C. Fray Pedro de Santa María Rodríguez.
D. Fray Benito Rodríguez.
E. Gregorio Rodríguez.
F. Ángela Rodríguez.
G. Constanza Santa María, que casó con Alonso Rodríguez de Lapela, sin sucesión
H. Inés Santa María, que casó con su cuñado, el ya citado Alonso Rodríguez de Lapela, viudo de su hermana, y tuvo a:
Inés Lapela Rodríguez y a
Benito Lapela Santa María, que casó con Teresa Romero, y tuvo a:
Consolación Lapela.
Alfonso Lapela.
Inés Lapela, que falleció recién nacida.
Fray Benito Lapela.
María Inés Lapela.
José Lapela, que casó con María Pedrosa, con sucesión, pero en la que no perdura el apellido Rodríguez.
2. Bartolomé Rodríguez.
3. Agustín Rodríguez de Santa María, que casó con Ana Rodríguez, con sucesión
4. María Rodríguez, madre del licenciado Gregorio Fernández Rey, juez de la jurisdicción de Arnoya, abogado y padre de D. Gregorio Fernández Rey, consultor del Santo Oficio, alcalde de Ribadavia; del Doctor Bartolomé Fernández Rey y del P. José Fernández, monje de Samos.
5. Marta Rodríguez, que casó con Bartolomé Rey, y tuvo a
D. Pedro Rey Santa María, que casó con Isabel Fernández Álvarez de Lama, y tuvo a
Tres hijos sin sucesión, por haber sido religiosos; los Padres Manuel y Pedro Rey, franciscanos, y D.ª Benita, monja en Bayona (Pontevedra).
Los Rodríguez de Sofán:
I. Mateo RODRÍGUEZ, casó con Tomasa Varela.
II. Matías RODRÍGUEZ VARELA, bautizado San Salvador de Sofán el 5 de febrero de 1758, casó con Ángela Pose.
III. Andrés RODRÍGUEZ POSE, bautizado en San Salvador de Sofán el 27 de enero de I 786, casó con Cecilia López y López, nació en Santiago de Nespereira el 1 de febrero de 1782, hija de José López y de Manuela López; tuvo a
1. Juan Tomás, bautizado el 29 de diciembre de 1822.
2. Francisco de Paula, que sigue la línea
3. Manuel.
IV. Francisco de Paula-Policarpo RODRÍGUEZ LÓPEZ, nació en Santiago el 26 de enero de l 825, casó con Tadea-Antonia Bermúdez Otero, nació en Santiago el 16 de diciembre de 1823, hija de Rosendo de Otero y de Josefa Feijóo; tuvo a
1. Manuel-Mauricio, natural de Santiago el 22 de septiembre de 1854.
2. Rita-Martina-Andrea, nació en Santiago el 11 de noviembre de 1856.
3. María Concepción, que sigue la línea
4. María Carmen, nacida en Santiago el 7 de octubre de 1859, casó con Salvador Golpe; tuvo a
a. María del Carmen, nació el 1 de agosto de 1900.
b. Jesús, nació en 1904.
5. María Josefa-Elvira, nació en Santiago el 25 de enero de 1861.
6. María Tomasa, nació en Santiago el 29 de diciembre de 1862.
María Concepción-Nemesia RODRÍGUEZ Y BERMÚDEZ LÓPEZ Y OTERO nació en Santiago el 19 de diciembre de 1857, casó en la misma ciudad el 5 de noviembre de 1873 con José-Francisco Santaló y de Ytuarte, hijo de Ramón Santaló Vilomara y de Bernarda de Ytuarte Calvelo, y falleció también en Santiago el 25 de diciembre de 1945; tuvo a
1. María de la Concepción, murió en la cuna.
2. José-María, que sigue la línea
3. María de la Concepción, nació en Santiago el 22 de septiembre de 1879, religiosa carmelita descalza, y murió ibid. 1960.
4. Luis, nació en l 883, murió en 1898.
5. María Blanca, nació La Ramallosa, el 21 de noviembre de 1886, religiosa de la Visitación de Nuestra Señora.
6. Álvaro, nació en La Ramallosa en 1889, casó con Carmen Vilas Molezum. Sin Sucesión
7. Carlos, nació en La Ramallosa en l 890, casó con María de la Paz Osorio de Alvaredo y Pedrosa; tuvo a
a. María de la Paz, nació el 23 de julio de I 925.
b. Álvaro, nació en 1927.
c. José María, nació en 1930, murió en 1945.
VI. José María SANTALÓ Y RODRÍGUEZ, magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, etc., nació en Santiago el 21 de noviembre de 1877, y murió en Madrid el 9 de febrero de 1947. Casó en Santiago el 26 de junio de 1908 con Valentina Rodríguez y de Viguri (después Rodríguez de Viguri y Seoane), hija de Luis Rodríguez Seoane y de Valentina de Viguri y Rubio; tuvo a
1. José Luis, que sigue la línea
VII. José-Luis SANTALÓ Y RODRÍGUEZ DE VIGURI RODRÍGUEZ Y SEOANE, comandante auditor, etc., nació en Caldas de Reyes el 18 de abril de l 909, y casó en Valladolid el 16 de junio de 1939 con María Isabel Solano y Pereda-Vivanco, hija de Carlos Solano y Martínez de Pisón y de María de la Consolación Perda-Vivanco y Almarza-Lassarte, marqueses de La Solana. Sin sucesión. (Archivo de D. José M.ª Santaló y Rodríguez).
Nobleza
Probaron su nobleza para ingresar en la Orden de Santiago, en los años que seindican: Felipe Rodríguez, en 1793; Pedro Rodríguez de Aviles y Martínez de Pendón, natural y Regidor de Murcia, en 1542; Juan Rodríguez de Albuerne y Miranda y de Albuerne, natural de Lamuño (Asturias), Marqués de Altamira, del Consejo de S.M., Oidor de la Real Audiencia de México y Consultor del Santo Oficio de la Inquisición de Nueva España, en 1751; Francisco Rodríguez y de Alfaro, natural de La Higuera, en 1678; Francisco Rodríguez y Alvarez, natural y originario de Quintana de Fuseros (León), en 1705; Alonso Rodríguez Allande de Llano, natural y originario de Santomillano (León), en 1682; Francisco Rodríguez Araujo, natural de Santa María de Asados (La Coruña), en 1712; Juan Antonio Rodríguez Arias y Marino y Casal, natural de Pontevedra, en 1745; Diego Rodríguez Baltodano y González de Velliza, natural de Madrid, Oidor de la Real Chancillería de Valladolid, en 1635; Diego Rodríguez Baltodano y Prieto de Tobar, natural de Sevilla, en 1639; Tomás Rafael Rodríguez Biedma y Navarrete y Argote, natural de Albánchez (Almería), Teniente del Regimiento de Infantería de Zamora, en 1778; Ignacio Rodríguez del Campal y Vargas Machuca, natural de Jaén, Brigadier de Reales Guardias de Corps en la Compañía española, en 1775; Francisco Rodríguez Campomanes, natural de Santa Eulalia de Sorribas (Asturias), religioso profeso aquien se le despachó título de caballero para desempeñar el cargo de Ministro honorario del Consejo en virtud de decreto de S.M., vistas y aprobadas las informaciones que se le hicieron como religioso para ingresar en San Marcos de León, en 1798; Pedro Rodríguez Carasa, natural de Castro Urdíales (Cantabria), en 1662; Francisco Javier Rodríguez de Caraza y Pantín, natural de Sevilla, en 1789; Gaspar Rodríguez de Carrión, natural de Madrid, en 1672; Francisco Rodríguez Chacón y de Mora, natural de Campillo de Arenas (Jaén), Capitán del Regimiento de Caballería de la costa de Granada, en 1740; Pedro Antonio Rodríguez Chacón y de Moya, natural de Paterna de las Alpujarras (Granada), Teniente Coronel del Regimiento de Caballería de la costa de Granada, en 1740; Francisco Rodríguez Chacón y Rodríguez, natural de Paterna de Alpujarras, Marqués de Iniza, Coronel del Regimiento de Caballería de la costa de Granada, en 1740; Antonio Rodríguez de Ebán y Aliprando, natural de Medina del Campo (Valladolid), en 1663; Pedro Rodríguez y Fernández de la Buria, natural de Aviles (Asturias), Teniente Coronel de los Reales Ejércitos agregado al Regimiento de Saboya, en 1778; José Julián Rodríguez y García de Arellano, natural de México, Capitán de Granaderos, en 1769; Jacinto Eustaquio Rodríguez Bejarano y Labayen, natural de Guayaquil, Coronel, en 1789; Andrés Rodríguez de Ledesma y Ledesma, natural de Ledesma (Salamanca), en 1623; Francisco Rodríguez de Ledesma y Duran, natural de Salamanca, en 1651; Francisco Rodríguez de Ledesma y de Oballe, natural de Zamora, en 1639; Salvador Rodríguez y Lobato, natural de Almada (Portugal), Almirante, en 1642; Isidro y Sebastián Rodríguez y de Madrid, naturales de México, en 1713; Domingo Rodríguez de la Madriz, natural de Burio (Cantabria), en 1678; Manuel Rodríguez Manzano y de Vera, natural de Madrid, Paje de S.M., en 1644; Agustín Rodríguez Márquez, natural de Madrid, en 1667; José Rodríguez y Martínez, natural de Tudela (Navarra), en 1695; Luis José Rodríguez de Medina y Sandier, natural de Sevilla, en 1641; Vicente Rodríguez de Medina Vicentelo y Batallón de Omán, natural de Sevilla, en 1643; Blas Rodríguez de Medina y Yáñez de Estrada, natural de Sevilla, en 1642; Martín Rodríguez de Medina y Yáñez de Estrada, natural de Sevilla, Capitán, en 1641; Juan Bautista Rodríguez de Mendarozgueta y Zarate, natural de Torre de Echevarri (Álava), en 1670; Gaspar Antonio Rodríguez de Monroy y de Avila, natural de Madrid, Familiar del Santo Oficio, en 1649; Diego Rodríguez de Monroy y de Rivas, natural y Regidor de Madrid, en 1644; Diego Rodríguez de Morales y Villamayor, natural de Madrid, del Consejo de S.M., su Alcalde de Casa y Corte, en 1765; Gaspar Rodríguez Ortiz de Cos y López Enríquez, natural de Granada, Capitán de Dragones del Regimiento de Frisia y Ministro titular del Santo Oficio, en 1732; Manuel Rodríguez y de Pedroso, natural de Viguera (La Rioja), en 1873; Simón Rodríguez de la Piedra y Ruiz, natural de Sevilla, Capitán del Regimiento de Infantería de España, en 1745; Juan Rodríguez y Quintero, natural de La Habana (Cuba), en 1832; José Antonio Severino Rodríguez de Quirós y Rodríguez del Corral, natural de Madrid, Secretario del Rey y Oficial mayor de la Secretaría del Real Consejo de las Ordenes y Junta de Caballeros, en 1688; Domingo, Joaquín y Juan Rodríguez Requejo y de Zuloeta, naturales de Sevilla, en 1751; Fernando Agustín Rodríguez de los Ríos y Bueno Guijarro, natural de Madrid, Gentilhombre de Cámara de S.M. y Alguacil mayor del Real y Supremo Consejo de Castilla, en 1717; Francisco Javier Rodríguez de los Ríos y de Coca, natural de Madrid, Ayuda de Cámara de S.M., en 1717; Francisco Rodríguez de Rivas, natural de Santa María de Asados (La Coruña), electo Presidente y Capitán General de Guatemala, en 1712; Anselmo Rodríguez de Rivas y Ribero, natural de Sevilla, en 1878; José Rodríguez de Rivas y Ribero, natural de Sevilla, en 1888; Jerónimo Rodríguez de Rozas y Sánchez del Cerro, natural de Gibaja (Cantabria), Teniente General de Artillería de la Real Armada en el mar Océano, en 1635; Juan Rodríguez de Salamanca y Aguado, natural de Quintanadueñas (Burgos), en 1624; Juan Rodríguez de Salamanca y de Gamarra, natural de Burgos, en 1621; Juan Rodríguez de Salamanca y Malvenda, natural de Burgos, en 1606; Gonzalo Rodríguez de Salamanca y del Río, natural de Milán, Consejero, en 1626; Juan Rodríguez de Salamanca y Velasco, natural de Burgos, en 1657; Alonso Rodríguez de Salamanca y de Zamora, natural de Zamora, Gobernador, Capitán de Mar y Guerra de la Armada Real de la Guardia de las Indias y Regidor de Zamora, en 1644; Toribio Rodríguez Solís y González de Velasco, natural de Santibáñez (Asturias), Maestre de Campo, en 1707; Antonio Rodríguez y
de Soria, natural de México, Teniente Capitán, en 1769; Pedro Rodríguez de Toro e Ibarra, natural de Caracas (Venezuela), en 1796; Tomás José Antonio Rodríguez de Toro e Ibarra, natural de Caracas, en 1793; Eusebio Rodríguez Valcarce y Pantoja y Aguado, natural de Juncos (Toledo), en 1716; Adrián Rodríguez de Valcárcel y Jacome, natural de Cádiz, Teniente de los Batallones de Marina, en 1764; Rafael Rodríguez de Valcárcel y Jacome, natural de Sevilla, Alférez del Regimiento de Caballería de Malta, en 1764; Florencio Rodríguez Valdés y Mata Vigil, natural de Oviedo, en 1878; Tomás Rodríguez de Vargas y Guerra, natural de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Familiar del Santo Oficio de la Inquisición de México, en 1720; Alvaro Rodríguez de Vozmediano y Benavente, natural de Benavente (Zamora), en 1562, y Alonso Rodríguez Zambrano y Navarro de Chaves, natural de Llerena (Badajoz), Capitán del Regimiento de Milicias de Badajoz, en 1766.
También probaron su nobleza para ingresar en la Orden de Calatrava: Jerónimo Rodríguez y Bravo Céspedes y Ordóñez, natural de Cardeñuela (Burgos), en 1664; José Rodríguez de Carasa Ruiz de Sorzano y Carasa, natural de Viguera (La Rioja), en 1751; Francisco Rodríguez Cosío y Rodríguez de Olea Cosío Barreda y Gutiérrez, natural de Villanueva de Henares (Palencia), en 1691; Mendo Rodríguez de Ledesma y Enríquez de Avila Enríquez de Sotomayor, natural de Zamora, en 1591; Alonso Ignacio Rodríguez de Medina y Monel Estrada y Sandier, natural de Sevilla, en 1666; Ángel Rodríguez de Quijano y Arroquia Gómez de Ceballos y Olavide, natural de La Carolina (Jaén), General de Ingenieros, en 1863; Mauricio Rodríguez de Quijano y Arroquia Gómez de Cevallos Olavide, natural de Jaén, General, en 1864; Pedro Rodríguez de Santisteban, natural de Málaga, en 1619; Jerónimo Rodríguez de Santisteban y Méndez de Santisteban y de Eslava, natural de Málaga, en 1639; José Rodríguez del Toro e Isturiz Heredia y Guerra, natural de Caracas (Venezuela), en 1752; Alvaro Rodríguez Valcárcel, natural de Sevilla, canónigo de la Santa Iglesia patriarcal de Sevilla, en 1785; Ignacio Rodríguez Valcárcel, natural de Sevilla, prebendado de la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, en 1785, y Femando Rodríguez de Vera y Ladrón de Guevara Carcelén y Rodríguez de Vera, natural de Tobarra (Albacete), en 1845.
En la Orden de Alcántara ingresaron: Juan Rodríguez, en 1580; Alonso Rodríguez Castañón y Balbuena González Castañón y Diez de Canseco, natural de Lois, del valle de Valdeburón, Colegial en el Mayor de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá, en 1703; Alvaro Rodríguez de Escobar y Escobar Sotomayor Aguilar y Alvarado, natural de Trujillo (Cáceres), en 1637; Antonio Rodríguez de Fonseca y Coloma de Herrera y Ley va, natural de Salamanca, en 1635; Antonio Rodríguez de León y San Miguel Calderón y Ovalle, natural de Alba de Tormes (Salamanca), en 1680; Tomás Francisco Rodríguez de Mercado y Moles Galán y Ledesma, natural de Madrid, en 1696; Gonzalo Rodríguez de Monroy y Monroy Guevara y Mendoza, natural de Salamanca, en 1612; Gonzalo Rodríguez de Monroy y Otalora Guevara y Mazmela, natural de Santa Fe, en 1644; Gonzalo Rodríguez de Monroy y Sosa Barrientes y Sosa, originario de Salamanca, en 1527; Cayetano Rodríguez de los Ríos Bueno y Alvarez Esquivel Bueno y Esquivel, natural de Madrid, en 1738; Bartolomé Rodríguez de Salamanca y Quintanilla Quincoces y Montalvo, natural de Lora del Río (Sevilla), en 1803; Fernando Rodríguez de Salamanca y Quintanilla Quincoces y Montalvo, natural de Lora del Río, Comandante del Regimiento de Granaderos de Infantería española de Reales Guardias, en 1803; Juan Rodríguez de Salamanca y Cerezo Salamanca Cerezo y Boys, natural de Burgos, en 1637; Femando Rodríguez de Toro e Ibarra Ascanio Herrera e Ibarra, natural de Caracas (Venezuela), segundo Teniente de Reales Guardias de Infantería española, en 1796; Diego Rodríguez de Toro e Ibarra Ascanio e Ibarra, natural de Caracas, Alférez de Navio de la Real Armada, en 1807; Juan Antonio Rodríguez de Valcárcel y de Valcárcel de las Quentas y de las Quentas, natural de Sevilla, en 1683; Fernando Rodríguez de Valcárcel y Vargas Tous de Monsalve y Céspedes, natural de Sevilla, Teniente de Navio de la Real Armada, en 1780; Juan Rodríguez de Valcárcel y Vargas Tous de Monsalve y Céspedes, natural de Sevilla, Marqués de Medina, Brigadier de la Real Armada, en 1780; Antonio Rodríguez de las Varillas y Pacheco de Barrientes Enríquez y Enríquez Pimentel, natural de Salamanca, en 1640, y Fernando Rodríguez Zambrano y Diosdado Caballero Navarro y Zambrano de Bolaños, natural de La Parra (Extremadura),
Teniente del Regimiento provincial de Badajoz, en 1778.
En la Orden de Montesa ingresaron: Felipe Rodríguez y Delgado, natural de San José de Capua (Venezuela), en 1804, y Joaquín Rodríguez de Valcárcel y Castillo, natural de Lombay, Conde de Pestagüa, Teniente Coronel graduado de Infantería y Comandante efectivo de Artillería, en 1862.
También ingresaron en la Orden de Carlos III: José Serafín Rodríguez de Alburquerque y Díaz Pardo Oliveros Lebretón y Miraval, natural de Cádiz, Alférez de fragata de la Real Armada, en 1794; José Rodríguez de Arias y Alvarez Campana Marino y de la Vega, natural de Palma de Mallorca, Brigadier de la Real Armada, en 1826; José Francisco Rodríguez y Cabrera Blanco Rodríguez y González, natural de San Cristóbal (Cuba), Gentilhombre de S.M., en 1831; Vicente Rodríguez y de Camino González de la Peña y Cano de la Peña, natural de Santoña (Cantabria), en 1801; Pedro Rodríguez de Campomanes, Fiscal del Consejo y Cámara, en 1772; José y Nicolás Rodríguez Carballo y González Rodríguez Gallegos y Sánchez Negrón, naturales de Cádiz, en 1793 y 1797, respectivamente; José María Rodríguez de Cisneros, en 1779; Agustín Rodríguez Crespo y Pérez Pardo Rodríguez y Hernández de Sosa, natural de La Habana (Cuba), Auditor honorario de Marina y Fiscal Togado del Tribunal de Revisión del apostadero de La Habana, en 1847; Manuel Antonio Rodríguez y Fernández Camuño González y Pérez de Abellaneda, natural de Salas, Oficial mayor de la Secretaría de Estado y del Despacho de Hacienda, en 1828; Juan Rodríguez y González de la Torre Silva y Urrutia, natural de Lima (Perú), Comandante del Regimiento de España, en 1841; Simón Rodríguez Laso y Martín Borrego y García Llano, natural de Montejo, Rector del Colegio Real y Mayor de San Clemente de Españoles de Bolonia, en 1789; Mateo Rodríguez de Morzo y Elosua Molina y de la Fuente, natural de Cádiz, en 1807; Juan José Rodríguez de Morzo y Molina Nieto Magdaleno y Freiré de Andrade, natural de Cádiz, en 1794; Esteban Rodríguez y Naranjo Lebrón Salas González y Sánchez de Orellana, natural de Montejaque (Málaga), Canónigo de la iglesia de Antequera, en 1815; Juan José Rodríguez y Naranjo Lebrón Salas y González y Sánchez de Orellana, natural de Montejaque, en 1815; Vicente Rodríguez de Rivas, Director de la Compañía de Caracas, en 1772; Fernando Rodríguez de Rivas y García Rubio Marentes y Molviedo, natural de Villafranca de Odón, agregado a la Embajada de España en París, en 1833; Pedro León Rodríguez y Rivera Borja y Ramos, natural de Ecija (Sevilla), en 1795; Francisco de Paula Rodríguez y Rodríguez Bejaran Hernández de Soto y Ortiz de Villarreal, natural de Sevilla, en 1798; Luis Rodríguez y Sancena Várela Dasseijas y Arellano de las Casas, natural y Regidor de Manila (Filipinas), en 1792; Francisco Rodríguez de Toro e Ibarra Ascanio e Ibarra, natural de Caracas, Marqués de Toro, en 1790, y José Rodríguez Valderrábano y Galiano Cebrián y Paz, natural de Castromonte (Valladolid), en 1790.
Probaron su nobleza ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid: Adrián Rodríguez, vecino de Villoría, jurisdicción de Valdeorras, en 1818; Agustín Rodríguez, vecino de Castro y Villameá, jurisdicción de San Pedro de Castro de Laza (Orense), en 1737; Agustín Rodríguez, vecino de San Esteban del Toral, jurisdicción de Bembibre (León), en 1813; Agustín Rodríguez, vecino de Velilla, en 1770; Agustín Rodríguez, vecino de Fuentes de Ropel (Zamora), en 1828; Alejandro Rodríguez, vecino de Villiguer, jurisdicción de Mansilla de las Mulas (León), en 1787; Alejo Rodríguez, vecino de Cásasela, jurisdicción de Toro, en 1519; Alejo Rodríguez, vecino de Villarratel del Condado (León), en 1815; Alfonso Rodríguez, vecino de San Andrés, en 1539; Alonso Rodríguez, vecino de El Bierzo (León), en 1524; Alonso Rodríguez, vecino de Cabarcos, en 1525; Alonso Rodríguez, vecino de Paradela, en 1534; Alonso Rodríguez, vecino de Villagra, en 1539; Alonso Rodríguez, vecino de la feligresía de San Cosme de Barreiros (Lugo), en 1542; Alonso Rodríguez, vecino de La Puebla de Sanabria (Zamora), en 1543; Alonso Rodríguez, vecino de Belorado (Burgos), en 1549; Alonso Rodríguez vecino de Valdunquillo (Valladolid), en 1551; Alonso Rodríguez, vecino de Tosantos (Burgos), en 1552; Alonso Rodríguez, vecino de Barrios, en 1553; Alonso Rodríguez, vecino de Villaseco, en 1557; Alonso Rodríguez, vecino de Villanueva de Valdueza (León), en 1559; Alonso Rodríguez, vecino de Abidre, en 1565; Alonso Rodríguez, vecino de Orbaneja (Burgos), en 1568; Alonso Rodríguez, vecino de Cecos (Asturias), en 1573; Alonso Rodríguez, vecino de Ibias (Asturias) en 1574; Alonso Rodríguez, vecino de Villafrechós (Valladolid), en 1574; Alonso Rodríguez, vecino de Valdespinos, en 1574; Alonso Rodríguez, vecino de Villamorisca (León) en 1574; Alonso Rodríguez, vecino de Buiza (León), en 1584; Alonso Rodríguez vecino de Cabanillas, en 1591; Alonso Rodríguez, vecino de Castromonte (Valladolid), en 1599; Alonso Rodríguez, vecino de Morenti, del Concejo de Paderm, en 1618 a 1640; Alonso Rodríguez, vecino de San Ciprián y Santa María de Armisendi, jurisdicción de La Puebla de Sanabria (Zamora), en 1700; Alonso Rodríguez, vecino de Torre, del Concejo de Babia de Yuso, en 1713; Alonso Rodríguez, vecino de Miravalles (Asturias), en 1720; Alonso Rodríguez, vecino de Oville (León), en 1725; Alonso Rodríguez, vecino de Cifuentes, en 1731; Alonso Rodríguez, vecino de Sorriba y Ribesla, jurisdicción de Villahorna (León), en 1739; Alonso Rodríguez, vecino de Aldea de la Puente, en 1761; Alonso Rodríguez vecino de Puerto de Cudillero, del Concejo de Pravia (Asturias), en 1764; Alonso Rodríguez, vecino de Velilla, en 1770; Alonso Rodríguez, vecino de Santa María de Luaces y Santo Tomé de Moreira, jurisdicción de Ginzo (Lugo), en 1783; Alonso Rodríguez, vecino de Villafañe (León), en 1787; Alonso Rodríguez, vecino de Villarratel del Condado (León), en 1815; Alvaro Rodríguez, vecino de Valdemagaz, en 1538; Alvaro Rodríguez, vecino de Casago, en 1544; Alvaro Rodríguez, vecino de Sorbeira (León), en 1557; Alvaro Rodríguez, vecino de Robledo, en 1574; Alvaro Rodríguez, vecino de Rebordendo y Albarellos, en 1582; Alvaro Rodríguez vecino de Uña y Castrillo de los Navos, en 1593; Alvaro Rodríguez, vecino del Concejo de Llanera (Asturias), en 1730; Amaro Rodríguez, vecino de La Puebla de Sanabria (Zamora), en 1544; Amaro Rodríguez, vecino de Lanseros (Zamora), en 1562; Amaro Rodríguez, vecino de Vences, del valle de Monterrey (Orense), en 1578
Ante la Real Chancillería de Granada probaron su nobleza: Alejo Rodríguez, vecino de Villanueva de la Serena (Badajoz), en 1536-1537
Armas. Descripción de los escudos, conforme a las leyes de la heráldica:
Las de la casa solar del lugar de Langres, en el partido judicial de Villafranca del Bierzo y provincia de León: En campo de plata, cuatro palos de gules. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro. (Escudo 39.)
Esas mismas armas usaron las ramas derivadas de dicho solar leonés que se establecieron en las villas de Aviles y de Grandas de Salinas (Asturias)
La línea dimanada de la rama de Aviles, que pasó a Galicia y fundó nueva casa en el lugar y coto de Castelaus, del partido judicial de Ginzo de Limia (Orense), y de la que, a su vez, se derivó la que residió en Madrid, con casa en la calle Ancha de San Bernardo, y luego en el lugar de Ayacor, del Ayuntamiento de Cañáis, y en esta villa, localidades ambas pertenecientes al partido judicial de Játiva (Valencia), organizaron y acrecentaron el anterior escudo en la siguiente forma: Escudo cuartelado:1° y 4° campo de gules cuatro palos de plata y 2º y 3° ajedrezado de azur y oro (Escudo 40.).
Según varios heraldistas, también usaron este último blasón los Rodríguez de Sabucedo y otros en el partido judicial de Ginzo de Limia (Orense), y los de la casa de la villa de Padrón (La Coruña), lo cual parece indicar que procedían de la va citada casa del lugar y coto de Castelaus.
Otros de Galicia traen: En campo de oro, cinco barras de gules, y en punta una venera de plata.
Otros de Galicia: En campo de oro, cinco montes de sinople, cargado el de enmedio de una flor de lis de azur.
Otros originarios de Galicia, radicados en La Coruña: En campo de oro cinco barras de gules, y en punta, resaltada de una venera de plata. Bordura de azur cargada de ocho veneras de oro.
Los radicados en Monforte de Lemos (Lugo): En campo de oro, una torre de su color, con dos guerreros de plata, a su puerta.
Los radicados en San Bartolomé de Baldriz (Orense): En campo de sinople un pozo de oro, con una mujer sacando agua con una caldera de plata.
Los radicados en Santa Eufemia (Orense) y Madrid: En campo de gules, una aspa de oro, acompañada de tres flores de lis de plata, y en el hueco de abajo de una venera, también de plata. Orla de oro.
Otros también de Galicia, llamados Rodríguez de Berducido, sin duda por ser origínanos de la parroquia de ese nombre del Ayuntamiento de Pontevedra trajeron:En campo de plata, un árbol de sinople. Al pie de su tronco dos serpientes y dos perros de sable atacándolas.
Los de la casa sita en la parroquia de San Pedro de Alais, del Ayuntamiento de Castro Caldelas y partido judicial de Puebla de Trives (Orense): En campo de azur un sotuer de oro, acompañado de cuatro flores de lis de plata (Escudo 41)
Estas mismas armas usaron los Rodríguez del lugar y Concejo de Saro en el partido judicial de Villacarriedo (Cantabria), coincidencia que inclina a creer que existía relación de procedencia y parentesco entre estos Rodríguez asturianos y los anteriores gallegos de la parroquia de San Pedro de Alais.
En cambio, otra casa montañesa de este patronímico, sita en el valle de Larnedo, ostentaba el blasón de los Rodríguez leoneses de la casa del lugar de Langres, que hemos descrito. Figura ese blasón en el primer cuartel de un escudo cuyos tres cuarteles restantes contienen las armas de los apellidos Lorenzo Muñoz y Alvarez.
Los también Rodríguez montañeses del lugar de Tresabuela, del Ayuntamiento de Poblaciones y partido judicial de Cabuémiga, tenían: En campo de azur, una cruz llana de oro que llena todo el campo, acompañada de cuatro flores de lis de plata
Los originarios de santo Toribio de Liébana (Cantabria), pasados a Algeciras (Cádiz), traen: En campo de plata, cuatro barras de gules. Bordura de gules con ocho aspas de oro, dos en jefe, dos en punta y dos en cada flanco
Los de la villa asturiana de Cangas de Tineo: En campo de oro, tres fajas de sinople, que algún heraldista llama barras. En el jefe, una cruz de gules como la de Santiago. (Escudo 42.)
Los de Asturias y algunos de Galicia y Castilla traen: En campo de gules, un aspa de oro, acompañada en cada hueco, de una flor de lis de plata.
Otros de Asturias: En campo de azur, una torre de plata. Bordura de sinople, con ocho pinas de oro.
Otros de Asturias traen: En campo de plata, tres bandas de gules. Bordura de sinople, con nueve pinas de oro.
Otros de Asturias: En campo de oro, tres fajas de gules. Bordura de plata, con cinco aspas de gules.
Otros de Asturias, radicados en Colombia, usan: En campo de oro, dos azucenas de azur, puestas en faja.
Los de Gijón traen: En campo de azur, un estandarte de gules, perfilado de oro, empuñado por una mano, con su brazo armado, y al lado siniestro, una mujer con su manto, descubierto el rostro y superada de una flor de lis de oro
Otros de Gijón: En campo de azur, un estandarte de gules, perfilado de oro, empuñado por un brazo armado y siniestrado de una mujer con su manto, cubriéndose el rostro y superada de una flor de lis de oro. Entre la mujer y el estandarte, dos llaves de oro, alternadas, y al otro lado del estandarte otra mujer, superada de una estrella de plata de ocho puntas.
Los del lugar y concejo de Cardeñuela de Riopico en el partido judicial de Burgos: En campo de gules, una banda de oro, cargada de una cotiza de sinople, y ésta de tres crecientes de plata. (Escudo 43.)
Otros Rodríguez burgaleses, entre ellos los del lugar de Ubierna, del Ayuntamiento de Burgos: En campo de plata, una banda de azur engolada en bocas de dragones de sinople, lampasados de gules, y acompañada en lo alto y en lo bajo de un armiño de sable. Bordura de gules, con cuatro leones rampantes de oro, alternando con cuatro veneras del mismo metal. (Escudo 44.)
Los de Burgos: En campo de azur, una torre de oro, mazonada de sable, almenada y aclarada de azur. Bordura de gules, con ocho torres de oro.
Los de Castilla: En campo de azur, una estrella de oro. Bordura de oro, con cinco luneles de azur y cinco soles de oro intercalados (sic).
Algunos de Castilla y los de las montañas de León traen: En oro, cuatro bastones de gules. Bordura de azur (otros de gules), con ocho cruces de Jerusalén, de plata.
Estas mismas armas usan los originarios de Burgos, que pasaron a mediados del siglo XVIII a Girón, Valle de Oro, Indias Occidentales, radicados en Bogotá (Colombia) y en el siglo XIX a Osomo (Chile).
Los originarios de Castilla, con diferentes radicaciones y establecidos en México a mediados del siglo XVIII: Escudo partido: 1°, en campo de gules, un aspa de oro, con una flor de lis de plata, en cada hueco, y 2°, en campo de plata, cinco pesas de sable, puestas en aspa.
Los de León: En campo de sinople, tres tijeras de esquilar de plata.
Los de León y México: Escudo partido y medio cortado: 1°, en campo de plata, un león de púrpura
Los radicados en Villaomate (León) y Benavente (Zamora): En campo de oro, un árbol de sinople, con un león de gules, alzado a su tronco.
Los radicados en San Esteban de Toral (León) y extendidos a Madrid: En campo de sinople, dos torres de oro, de las que salen por sus almenas dos banderas de plata.
Los originarios de Laguna de Negrillos (León), radicados en León y Madrid: En campo de sinople, dos torres de oro, puestas en faja y ten-asadas de ondas de azur y plata.
Los radicados en Villaquejida (León) y extendidos a Madrid y Granada: En sinople, una faja de oro, cargada de cinco espigas de sinople, puestas en faja.
Los de Salamanca: Escudo cortado: 1°, en campo de plata, un león de púrpura, y 2°, en campo de oro, una torre donjonada de sinople, cargada de una espada de sable.
Los de Segovia, y los radicados en Cataluña, Castilla, Aragón y la Mancha traen: En campo de plata, cuatro fajas de sable.
Los de Villanueva de los Infantes traen: En campo de plata, un árbol de sinople, y a su pie, dos sierpes y dos perros luchando con ellas, todo al natural. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Los de Villalón traen: En campo de oro, tres bandas de sable.
Los originarios de Alcalá de Henares (Madrid): En campo de gules, un caballero armado de plata, parado andante seis guerreros de a pie.
Las armas del solar de Rodríguez en la villa de Dicastillo están descritas en documentos de la "Nobleza Executoriada de Navarra", en estos términos: "Una cruz de Calatrava, y en los partidos que hace, al lado derecho, tres castillos, en el izquierdo un puente levadizo
De tan contusa y deficientísima descripción, en la que, por añadidura, se omiten los esmaltes, colegimos que debe tratarse de un escudo cuartelado puesto sobre una cruz de Calatrava
Los de Navarra traen: Escudo cuartelado: 1°, en azur, una venera de plata
Otros de Navarra traen: Escudo cuartelado: 1°, en campo de azur, una venera de plata
de gules. Bordura de gules, con ocho aspas de plata.
Los de Aragón: En campo de plata, una faja de sinople, y en su centro una espada de sable, atravesándola.
Los de Castellón: Escudo partido: 1°, en campo de oro, cuatro palos de gules, y 2°, en campo de azur, dos vuelos de plata.
Los de Cataluña: En campo de sable. Jefe de plata, con un lambel de azur.
Los de Extremadura traen: En campo de oro, cuatro bastones de gules. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Los radicados en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz): En campo de oro, cinco lobos de sable, puestos en palo.
Los radicados en Sevilla: En campo de oro, una torre de gules. Bordura de plata, con ocho cabezas de sierpe de sinople, linguadas de gules.
Los radicados en Sevilla y pasados a México: En campo de sinople, cinco panelas de oro, puestas en faja.
Los de Santiago: En campo de gules, tres veneras de plata, puestas en faja.
Los descendientes de Diego Rodríguez Arandia traen: Escudo cortado: 1°, en campo de plata, dos leones rampantes de púrpura, afrontados, y 2°, en campo de oro cinco bellotas de sinople, puestas en aspa.
El Emperador Don Carlos I concedió, en Valladolid el 8 de Junio de 1538, las siguientes escudos de armas: a Gonzalo Rodríguez, vecino de Los Angeles, en Indias: Escudo cortado: 1°, en campo de azur, una estrella de oro, y 2°, en campo de plata, un grifo pardo. Bordura de gules, con ocho róeles de oro.
A Diego Rodríguez, vecino del Cuzco (Perú), dado en Madrid el 17 de Octubre de 1540: En campo de gules, un jinete armado, sobre un caballo blanco, con adarga de plata colgada del brazo, y una bandera de sinople, perfilada de oro y cargada de una K de sable.
A Francisco Rodríguez, conquistador de Indias: Escudo partido: 1°, en campo de azur, un león rampante, al natural, y 2°, en campo de gules, dos calderas de plata. Bordura de plata, con ocho cruces de Jerusalén de gules.
Los de Cuba usan: En oro, un castillo de gules, y brochante un león de sinople.
Los radicados en La Habana (Cuba) traen: En campo de sinople, sobre ondas de azur y plata, una terrasa de oro, con un castillo de lo mismo.
Otros traen: En campo de oro, cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer. Jefe de gules, con una cruz hueca y floreteada de oro.
Otros: En campo de oro, tres bandas de gules.
Simbología de las armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725
Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol
La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos
El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio
El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire
El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad
La púrpura se traduce por dignidad, soberanía, grandeza y poder. Los que traen estas armas quedan obligados a socorrer a los eclesiásticos y los religiosos. La púrpura representa la amatista
El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo.
El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos.
Los ángeles anuncian la voluntad divina a los elegidos. Simboliza la protección y el mundo espiritual.
El anillo en la antigüedad era símbolo de distinción. Como toda figura redonda y cerrada simboliza continuidad y totalidad.
Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar
El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio.
El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio.
La azucena simboliza la pureza, caracterizada tanto por su delicada hermosura como por la suave fragancia que desprende
La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones.
La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte.
El estandarte es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba mas en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte.
La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones.
El bastón simboliza mando militar. El llamado Bastón de Mando es el símbolo de autoridad en alcaldes y funcionarios. Cuatro "bastones" de gules en campo de oro, son las armas de los reyes de Aragón.
La bellota simboliza la fuerza y la expansión.
La bordura simboliza protección, favor y recompensa
El brazo simboliza la fortaleza.
El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
El caballo es símbolo de la guerra, representando la osadía y la rapidez en la acción.
La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento.
Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia.
Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas.
La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
