Origen y significado del apellido RODRIGO
Antiguo apellido patronímico tomado del nombre propio Rodrigo, que etimológicamente es de origen germánico, derivado de "Hrodric", que significa "rico en gloria, muy glorioso". Fue nombre del último rey visigodo.
Aunque son varios autores los que ponen de manifiesto que este apellido es de origen aragonés, hay que decir que también hubo ramas antiguas de Rodrigo en otras regiones españolas, especialmente en Valencia y Castilla. Algunas pasaron a América.
En Aragón, según recoge el tratadista Río Martínez en su obra "Diccionario de Heráldica Aragonesa", se documentan dos familias, probablemente procedentes de un mismo tronco, aunque con armas diferentes, documentadas desde el siglo XIII en la localidad de Pozán de Vero, provincia de Huesca. Una de ellas dio lugar a nuevas casas, sobre todo en la misma provincia de Huesca, en localidades como Bierge, Barbastro y Casbas de Huesca. La otra dio lugar a nuevas casas en las poblaciones de Velilla de Jiloca, Paracuellos de Jiloca, Calatayud y Zaragoza.
Fuero reconocidos Infanzones por la Real Audiencia de Aragón Lorenzo Rodrigo, vecino de Cariñena, en 1738, y José Judas Rodrigo Ibáñez, vecino de Calatayud, en 1817.
De los Rodrigo valencianos, en el siglo XVI, vivió Miquel Rodrigo, conocido arquitecto. Fue uno de los ayudantes de Guillem del Rei en las obras del Colegio de Corpus Christi o del Patriarca. Intervino especialmente en la construcción del notable claustro.
La heráldica y la genealogía del tronco de un linaje procede de los expedientes personales de los caballeros que pretendían ingresar en alguna de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa y San Juan de Jerusalen. Estos expedientes se contrastaban en el entorno de sus Casas Solariegas por multitud de testigos, algunos de ellos rubricaban sus declaraciones en el mismo documento. Una vez se despachaba el hábito de la Orden correspondiente por el Maestre, se custodiaban los expedientes de ingreso en los "Caput Ordinis" o Casa Central de las Ordenes. Posteriormente se centralizaron en el Consejo de Órdenes y mas tarde, con la desamortización, pasaron a la Sección de Ordenes Militares del Archivo Histórico Nacional. Las recopilaciones de linajes en obras heráldicas y genealógicas han sido numerosas, pero aun así muchos linajes han quedado fuera de estos estudios por no haber vestido el hábito de las Órdenes Militares o incluso por haber cambiado la grafía de sus apellidos en el devenir de los siglos.
Armas. Descripción de los escudos, conforme a las leyes de la heráldica:
Escudo bandado de seis piezas, tres de oro y tres de gules; bordura jaquelada de plata y azur.
Los de Aragón traen: en campo de oro, un león de gules; bordura de gules, con doce aspas de oro.
En campo de gules, un aspa de oro, acompañada de cada hueco, de una flor de lis de plata.
En campo de plata, tres bandas de gules; bordura de sinople, con nueve piñas de oro.
Otros Rodrigo tuvieron: En campo de azur, una torre de plata; bordura de sinople, con ocho piñas de oro.
Otros Rodrigo de Cataluña llevan: En campo de plata, cuatro fajas de sable.
Unas de las familias Rodrigo de Pozán de Vero usaron las siguientes armas: Escudo cortado: primer cuartel de oro, con tres bastones de gules; segundo cuartel de oro con una carrasca de sinople y medio cortado de plata con una cepa que muestra los pámpanos y uvas de su color.
Otros: De oro, un león leopardado, de gules. Bordura componada de plata y azur, en dos órdenes.
Otros: Bandado de seis piezas; tres de oro y tres de gules. Bordura jaquelada, de plata y azur.
Otros: En oro, tres hojas, de vid, de sinople, puestas en faja.
Algunos Rodrigo de Castilla y los de las montañas de León traen: En campo de oro, cuatro bastones de gules; bordura de azur, con ocho cruces de Jerusalén de plata.
Otros de Aragón: De azur, lleno de lises de oro; orla de oro con cinco roeles de sable.
Otros radicados en Villamartín: En azur, un corazón alado, de oro.
Simbología de las armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753
Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín.
La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño.
El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza.
El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio.
La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones.
La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
