Origen y significado del apellido ROBLES
Ya a mediados del siglo XIV era este linaje uno de los más nobles y calificados del Reino de León. No hay datos concretos del lugar en que tuvo su origen, ni del arranque del apellido. Acaso fuera su cuna la aldea de Robles, que hoy pertenece al Ayuntamiento de Villablino, del partido judicial de Murias de Paredes, en la provincia de León. Y bien pudo acaecer que el linaje tomara por apellido el nombre de esa aldea o que a ésta se lo diera aquél, que de tal costumbre, en los antiguos tiempos, nació la denominación de incontables familias y muchos pueblos españoles.
Fuera del terreno de la suposición, muy aventurada en este caso, es evidente que en el ya citado partido judicial de Murias de Paredes radicó una rama de este linaje, y que en otras comarcas de las provincias de León, Valladolid y Zamora, las tres pertenecientes al Reino de León, tuvo sus más antiguas casas, de las que debieron dimanar las fundadas en las de Santander, Toledo, Madrid, Granada y Jaén.
Como la más rancia y principal casa solar, entre las conocidas de este apellido, aparece la de los Robles, Señores de Valdetrigueros, nombre antiguo que equivale a Valle de Trigueros, del cual, y por estar enclavada en él, debió derivar el de la villa de Trigueros del Valle, del partido judicial de Valoria la Buena y provincia de Valladolid, villa que suponemos sea en la que radicó la casa solar de los Robles, Señores de Valdetrigueros, porque los genealogistas que hacen referencia a ella no se preocuparon de aclarar tales dudas.
Otras casas de este apellido en la provincia de León hubo en el lugar de Villarrodrigo de Ordás, del Ayuntamiento de Santa María de Ordás y partido judicial de Murias de Paredes; en el de Torio, cercano a León, y en el de Carvajal de la Legua, del Ayuntamiento de Sariegos y partido judicial de León.
El Capitán Martín de Robles y Robles, natural de Turín, que se cruzó Caballero de la Orden de Santiago en el año 1628.
Pedro de Robles Suárez, natural de Carvajal, Capitán del Regimiento de Infantería de Santiago y Caballero santiaguista con fecha 13 de Marzo de 1721.
Otra casa de Robles leonesa hubo en el lugar de Oteros de las Dueñas, del Ayuntamiento de Carroceras y partido judicial de León.
El Capitán Sebastián de Robles Quijada, natural de Villafáfila, que se cruzó Caballero de la Orden de Alcántara en el año 1639.
Andrés Antonio de Robles y Ollauri, natural de Trinidad (Buenos Aires) y Caballero de la Orden de Calatrava, en la que ingresó el 11 de Diciembre de 1692.
Francisco Javier de Elío Olandriz y Robles, Capitán. General y Caballero de Carlos III en 1819.
Otra casa de Robles montañesa hubo en la villa de Colindres, del partido judicial de Laredo.
Gaspar de Robles Gorbalán nació en Toledo y fue Regidor de esta ciudad en el banco de Caballeros, Familiar del Santo Oficio de la Inquisición y Caballero de Calatrava en el año 1640.
Fernando de Robles Gorbalán Toledo y Silva, natural de Toledo y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 5 de Marzo de 1672.
Pedro de Robles Gorbalán Toledo y Silva nació en Toledo y fue Regidor de esta ciudad, Señor de Villamiel y Caballero de la Orden de Santiago con fecha 7 de Marzo de 1672
Isidro Vicente de Robles y Muñoz, natural de Toledo, que se cruzó Caballero de la Orden de Santiago en 1713.
Pedro de Robles Gorbalán Ibarra, natural de Toledo, Regidor de esta ciudad y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 1 de Julio de 1676.
Diego Antonio y Alonso Francisco de Robles y Vilches, naturales de Jaén y Caballeros de la Orden de Calatrava en 1663.
José de Robles y Saavedra, natural de Baza, Familiar del Santo Oficio y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 7 de Mayo de 1631.
Melchor Antonio de Robles y Beas, natural de Granada y Caballero de Santiago con fecha 31 de Octubre de 1679.
Fernando Agustín de Robles y Moya, natural de Granada, que ingresó en la Orden de Santiago el 27 de Febrero de 1704.
Gaspar de Robles, natural de León, según el expediente de pruebas de un nieto suyo, Caballero de Santiago. En otro expediente se afirma que nació en Oporto, y en otro se dice que vino al mundo en el Palacio Real. Con lo que nos quedamos sin saber fijamente donde nació. Fue Maestre de Campo y Caballero de Santiago. Casó con doña Juana de San Quintín, Baronesa de Billi o Velli, sobre cuyo lugar de nacimiento también existen dudas, puesto que en los aludidos expedientes figura como natural de Bruselas, y también de la ciudad de Arras, en Francia. Fueron padres de Alejandro de Robles, Barón de Billi, natural de Bruselas y Caballero de la Orden de Santiago en 1614.
Carlos de Robles nació en Madrid, según un expediente de dicha Orden, o en Bruselas, según otro expediente de la de Alcántara; fue Capitán de Artillería del Regimiento de Navarra y Caballero de Santiago en 1603.
Gaspar de Robles Villela, natural de Zornoza (Vizcaya), Paje de Su Majestad y Caballero de Santiago en 1634.
Dos familias Robles, muy principales, residieron en Madrid en el siglo XVII; una apellidada Robles y Guzmán, y otro Robles Castrillo. De la primera procedió Antonio Juan de Robles y Guzmán, natural de Madrid y Caballero de Santiago en 1643, y de la segunda, Francisco de Robles Castrillo, también natural de Madrid y Caballero de la misma Orden en 1692.
Armas. Descripción de los escudos, conforme a las leyes de la heráldica:
Escudo de plata y un roble de sinople. Bordura de oro y ocho armiños de sable.
Los de Castilla traen: en campo de gules, un roble al natural; bordura de oro, con ocho armiños de sable.
Los de Andalucía traen: en campo de oro, un roble arrancado, de sinople, siniestrado de un león al natural.
Los de las Encartaciones y Bilbao traen: De oro, con un roble de sinople. Algunos añaden una bordura de plata con ocho armiños de sable.
Los del Pazo del Monte, en Mourence (Villalba), traen: en campo de plata, un roble de sinople. Bordura de azur, con ocho estrellas de oro.
Otros: en color de plata, un roble de sinople con ocho calderos de sable: cuatro a cada flanco.
Simbología de las armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753
Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, péleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín.
La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño.
El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza.
El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una órden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha órden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe.
La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza.
