Origen y significado del apellido RICO
Apellido que puede tener varios orígenes: en su mayor parte este linaje proviene del nombre personal germánico "Rikko" , documentado en época medieval en España y en Italia (que ha dado allí el apellido Ricco), derivado de la raíz gótica ric, "poderoso", muy usada en la onomástica medieval germánica para formar nombres como Ricardo, Teodorico, Roderico, etc. Pero también, en buena medida, procede simplemente del adjetivo castellano rico, cuyo uso onomástico se puede interpretar de diversas maneras; en algunos casos se tratará de apodos referentes a individuos acaudalados, en otros es problable que el nombre Rico se usara en el sentido de "bueno" o "saludable". También en la época del Cid se usaba la expresión "rico omne" para designar a un indivuduo correspondiente a la primera clase de la nobleza.
Las más antiguas familias Rico tuvieron su origen en tierras del Reino de Asturias, desde donde sus ramas se extendieron por Castilla y otras regiones, a medida que avanzaba la reconquista. Del solar asturiano salió el caballero Gonzalo González Rico, que asistió a la batalla de las Navas de Tolosa (Jaén), contra los moros, en el año 1212, ganando en ella las armas que usaron sus descendientes. Probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Valladolid: Jerónimo Rico, vecino de Cebreros (Ávila), 1512; Domingo Rico de la Rasgada, vecino de Castronuño (Valladolid), 1663; Álvaro Rico, vecino de San Martiño de Galgao (Lugo), en 1564. En la Real Chancillería de Granada: Juan Rico, vecino de Lucena (Granada), en 1570; Juan Rico de Solís, vecino de Sevilla, en 1673; Andrés Rico de Rueda, natural y vecino de Lucena (Granada), en 1724. En las Órdenes de Santiago (1668, 1681 y 1700), Calatrava (1632, 1672 y 1695) y Carlos III (1774, 1781 y 1792); en la Real Audiencia de Oviedo (1774, 1810, 1815 y 1817) y en la Real Compañía de Guardias Marinas (1755, 1758 y 1800).
Entre los personajes destacados de apellido Rico, aben mencionar: El ermitaño Andreu Joan Rico (Reino de Valencia siglo XVII), Félix Rico (Castalla, Alcoià 1730 - Teruel 1799), Obispo de Teruel (1795-99). Se doctoró en teología y derecho canónigo en la Universidad de Valencia y obtuvo beneficio en la parroquia de Sant Martí de Valencia. Manuel Rico Garcia (Alicante 1850 - 1913), Erudito. En colaboración con Adalmir Montero y Pérez publicó parte de un ambicioso Ensayo biográfico y bibliográfico de escritores de Alicante y su provincia. Juan Rico y Vidal (Monòver, Valls del Vinalopó 1773 - Valencia 1847), Patriota. Juan Rico y Amat (Elda Alt Vinalopó 1821 - Madrid 1870), Escritor y Licenciado en derecho. Martín Rico y Ortega (El Escorial 1833 - Venecia (1908), Pintor castellano.
La heráldica y la genealogía del tronco de un linaje procede de los expedientes personales de los caballeros que pretendían ingresar en alguna de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa y San Juan de Jerusalen. Estos expedientes se contrastaban en el entorno de sus Casas Solariegas por multitud de testigos, algunos de ellos rubricaban sus declaraciones en el mismo documento. Una vez se despachaba el hábito de la Órden correspondiente por el Maestre, se custodiaban los expedientes de ingreso en los "Caput Ordinis" o Casa Central de las Ordenes. Posteriormente se centralizaron en el Consejo de Órdenes y mas tarde, con la desamortización, pasaron a la Sección de Ordenes Militares del Archivo Histórico Nacional. Las recopilaciones de linajes en obras heráldicas y genealógicas han sido numerosas, pero aun así muchos linajes han quedado fuera de estos estudios por no haber vestido el hábito de las Órdenes Militares o incluso por haber cambiado la grafía de sus apellidos en el devenir de los siglos.
Armas. Descripción de los escudos, conforme a las leyes de la heráldica:
Los de Luarca traen escudo cuartelado: 1.°, en campo de oro, una cruz floreteada, de gules; 2.°, en campo de gules, una banda de oro engolada en dragantes de lo mismo; 3.°, en campo de sinople, una llave de plata, y 4.°, en campo de azur, un menguante de plata. Bordura de oro, con este lema, en letras de sable: «Dominus sit, mihi adjutor, et ego despietam inimicos meos.» (Sea el Señor en mi ayuda, y yo haré desprecio de mis enemigos.) Al pie del escudo, este mote: «Por la fe moriré.»
Los de Laredo traen escudo mantelado: 1.°, en campo de oro, dos lobos andantes, de sable; 2.°, en campo de plata, un árbol de sinople, y el mantel de gules, con cinco panelas de plata.
Simbología de las armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753
Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, péleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín.
La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño.
El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza.
El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones.
La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
La cruz floreteada se puso en memoria de la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212.
