Origen y significado del apellido POZO
Pozo es oriundo de Castilla y León, exactamente de la provincia de Burgos. Desde su origen su presencia se extendió por toda la península ibérica, por medio de varias familias hidalgas con los apellidos Pozo y del Pozo, pero se desconoce si todas procedían de un mismo solar y tronco o si eran distintas entre sí. Este apellido también tiene presencia en los países hispanoamericanos y en las islas de Filipinas.
Las diversas familias Pozo conocidas en España se localizan en las villas de Sasomón, Villasandino y Melgar, partido judicial de Castrogeriz (Burgos), Valle de Carriedo, en Cantabria, Andújar, Jaén, San Clemente de la Cuenca, Málaga, en su villa de Alhaurín el Grande, del partido de Coín, Béjar en Salamanca y otra en Sevilla,Huelva, en Alcalá de Guadaíra. Otras son originarias de Cataluña y Mallorca, donde se apellidaron Pou.
De la antigua Puebla de Aday, Ayuntamiento de Corgo, desciende este linaje que se extendió desde Santa Comba, cerca de la ciudad de Lugo, hasta Escairón, no lejos de Monforte de Lemos.
Emparentaron con los Díaz do Vilar, de Santa Comba.
Los hubo también, de origen burgalés y riojano, que probaron su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid, así como para ingresar en las Ordenes de Montesa y de Santiago.
Gabriel del Pozo, casó con Catalina Hernández, naturales ambos de la villa de Nava del Rey, provincia de Valladolid, y tuvo a
Marcelino del Pozo, que casó con Josefa Herrarte o Arrate, de ascendencia vasca, natural de la parroquia de Santa Lucía de Zamora (hija de Melchor Arrate y de Rita García, ésta natural de Villafáfila, provincia de Zamora), que tuvo por hijo a
1. Vicente Benito del Pozo, nacido el 5 de abril de 1831.
2. Patricia del Pozo, que figura como madrina de sus sobrinos Leoncio y Cesárea Patricia del Pozo.
3. Daturnino del Pozo bautizado en Santa Lucía de Zamora el 18 de noviembre de 1834. Fue armero de profesión y habitaba en la calle del Puente, n.º 22, lo mismo que sus padres. Casó con Doña Claudia Santiago (hija de Juan Santiago y de Anselma Izquierdo, de Santiago del Burgo) de la parroquia de San Antolín de Zamora, y tuvo a
a) José Basilio del Pozo, bautizado en Santa Lucía el 21 de noviembre de 1841.
b) Cesárea Patricia del Pozo, bautizado en la misma iglesia el 20 de febrero de 1852.
c) Leoncio Marcelino del Pozo que sigue la línea
d) Pedro del Pozo bautizado también allí el 26 de febrero de 1855.
e) Cándida Amalia del Pozo, bautizada allí el 7 de octubre de 1856.
f) Ciriaca Enriqueta, bautizada igualmente el 12 de agosto de 1858 y
g) Antolina, muerta infante.
Dicho LEONCIO MARCELINO DEL POZO SANTIAGO nació el 9 de sept. de 1853 y fue bautizado en la parroquia de Santa Lucía, de la que sus padres eran feligreses. Casó con Doña Jacoba Soto Moral (de Quintanar de la Sierra, provincia de Burgos, hija de Nicanor Soto de Isar del Campo y de Doña Felisa Moral, de Celada de Camino, de Burgos), y tuvo a
Amalia Rosalía del Pozo Soto, nacida en Redondela, en la feligresía de Santiago, el 21 de Julio de 1885 y bautizada el 29 del mismo mes; que casó con Don Maximino Crespo Rivas; siendo padres del benemérito padre Crespo, quien en la cuartilla mecanografiada que dejó con los datos que preceden, añadió a mano al epígrafe «Genealogía materna» el adjetivo «mía», subrayándolo.
El P. Crespo extrajo de un manuscrito existente en la biblioteca del monasterio de Poyo, relacionado con Don Bartolomé de Molino Pino, el siguiente escudo que afecta a lo que los Crespo tuvieron por sus
Doña Celsa del Pozo y Fernández, de las Pedroñeras (Cuenca), casó en 1976 con Don José María Gutiérrez y Contreras, conde de Colombí.
Armas. Descripción de los escudos, conforme a las leyes de la heráldica:
Los Pozo castellanos traen: En campo de oro, un árbol de sinople; sus raíces cortan el escudo. La parte inferior es de gules, con un pozo vertiendo aguas.
Los de Cataluña traen: en campo de gules, un pozo de sable del que salen dos sierpes.
Los de Puebla de Aday traen: En color de azur, un brocal de pozo, con su roldana de plata y sobre ella un lucero de oro; dos sierpes de oro, de tenantes.
J. de Atienza les asigna a los burgaleses este blasón: En color de gules un árbol de sinople perfilado de plata, pendiendo de una de sus ramas (de cadena de sable perfilada de oro), una cadena de sable.
Simbología de las armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753
Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, péleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín.
La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño.
El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza.
El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo.
Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes
