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Familia de parientes mayores de Vizcaya, fundada en el siglo XIII por Lope Sánchez de Gordejuela (hijo natural del sexto Señor de Ayala D. Fortun Sánchez de Salcedo), el cual construyó la primitiva torre banderiza de Palacio y fundó el solar de este apellido y el de Ibargoen en el citado Valle. Sucediéndole su unigénito Ochoa López de Gordejuela, patrón como su padre de la abadía de San Juan de Verviques, que vivió en la casa de Palacio, y tuvo dos hijos, llamado el primogénito Lope Sánchez de Palacio (en cuya descendencia se siguió el apellido y linaje de Palacio) y el segundogénito Iñígo Sánchez de Ibargoen, que heredó el solar de Ibargoen y construyó la primitiva torre de Ibargoen en el solar de este apellido, que continuose en sus descendientes. Los Palacio ejercieron la jefatura del bando oñacino en el valle de Gordejuela, durante las luchas banderizas de los siglos XIV al XV, en oposición a los Ibargoen (jefes éstos del bando gamboino) y ramás ambas de un mismo tronco. Individuos de esta familia cruzáronse en las Ordenes Militares, probando la nobleza de este apellido en la de Santiago. D. Juan de Oña y de Palacio, y su hermano D. Lesmes, naturales de Los Reyes (Perú) y oriundos de Gordejuela, cruzados respectivamente en 1649 y 1655, y D. Bartolomé de Azaña y de Palacio, natural de Torrijos, y Cb.º de Stgo. en 1655. En estos tres expedientes, a más de la prueba de nobleza del apellido, se verifica por los informantes el reconocimiento de las ruinas de la primitiva torre banderiza del linaje de Palacio y la existencia de la casa solariega armera y enterramiento privilegiado en capilla propia al lado del altar mayor en San Esteban de Iratzagorría, San Juan de Molinar y San Juan de Verviques en el citado Valle. En el expediente de hidalguía incoado en 1619 por los hermanos Juan y Bartolomé de Zubiete y Berascola, hoy en el Archivo Histórico de Vizcaya, consta que la casa de Palacio de Gordejuela era a la sazón de parientes mayores, y de ella dependieron otros linajes que adoptaron sus armas primitivas: tales los Zubiete, los Urrutia y los Mendivil de Gordejuela. Son numerosos los expedientes de vizcainía donde se prueba la nobleza del apellido Palacio de Gordejuela: unos en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid, Sala de Vizcaya, tal como el incoado en 1790 por D. Antonio de Palacio y Villanueva; otros en el Archivo del Ayuntamiento de Gordejuela, y otros, procedentes del Archivo notarial de las Encartaciones, que obraba en Valmáseda y hoy constituye el Archivo Histórico de Vizcaya, en cuyo catálogo pueden consultarse. Modernamente ha sido probado el apellido Palacio de Gordejuela por los Marqueses de Villarreal de Álava y de Casa Palacio en la Orden de Malta, Maestranza de Zaragoza, Hijosdalgo de Madrid y otros Institutos Nobiliarios.

Escudos de Armas del apellido:
Sus armas son las siguientes: Desde el mismo siglo XIII, las del linaje Gordejuela, a saber: En campo de oro una cruz flordelisada y vana, de gules, cargada en su centro de una panela de sinople y cantonada de otras cuatro panelas de este esmalte, ocupando los huecos que quedan libres entre los brazos de la cruz, es decir, dispuestas en sotuer. A finales del siglo XV, una de las ramás de este apellido añadió una bordura de gules cargada de cuatro espadas de plata con las guarniciones de oro, y cuatro llaves de plata alternando con aquellas, y así las llevan los Marqueses de Villarreal de Álava, aunque la casa solariega existente, las lleva esculpidas sin bordura. Tal vez por un error, una de las ramás de este apellido usó la cruz potenzada de gules en lugar de la flordelisada hueca de este esmalte, y aun se ven esculpidas así en una casa del barrio de Zubiete, y son mencionadas con esta variante por el Rey de Armas de Felipe IV, Juan Francisco de Hita. Las armas tal como las hemos reseñado, llanas y con bordura, vienen blasonadas entre otros Nobilarios (con ambas modalidades) en el Nobiliario de Diego Hernández de Mendoza, Rey de Armas de los Reyes Católicos (Signat. MMss. 9-270, C-47 de la Colección Salazar, Biblioteca de la Real Academia de la Historia, folios 416 vto. y 417) y en el Nobiliario «Espejo de Nobles» del referido Juan Francisco de Hita, tomo II, fol. 452, signat. Mss. 11.624 de la Biblioteca Nacional. Otros: De sinople, con dos mancebos y dos doncellas, bailando. Leyenda: «Los galanes y doncellas ? que bailan en este espacio ? son las armas de Palacio.» Los Palacio moraron también en Sopuerta y en el Concejo de Zalla. Otros traen escudo partido: 1.°, en campo de oro, una cruz flordelisada, de gules, y 2.°, en campo de gules, cinco panelas de plata, puestas en aspa. Otros de Vizcaya traen: en campo de gules, una cruz de plata. Otros de Vizcaya y los de Canarias traen: en campo de oro, una cruz de sinople, cargada de cinco panelas de gules. Otros traen: en campo de oro, cinco panelas de sinople, puestas en aspa. Los de Liendo usan escudo cuartelado: 1.° y 4.°, en campo de plata, un árbol de sinople, terrasado de lo mismo, y a cada lado del árbol, una panela, también de sinople, y otra sobre la copa, y 2.° y 3.°, en campo de plata, tres fajas de sable. Los del valle de Echauri, en Navarra, traen: en campo de oro, una cruz flordelisada, de sinople, acompañada de cuatro panelas del mismo esmalte. Los de Cataluña y algunos de Aragón usan: en campo de oro, un palacio de sinople. Otros de Aragón traen escudo partido: 1.°, en campo de azur, un castillo de plata, y 2.°, en campo de azur, un cisne de plata sobre ondas de azur y plata, entre dos escollos de sinople.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El cisne simboliza por la tradición de que canta dulcemente cuando va a morir, antigua hidalguía, sin mancha de ningún género, que muere valerosamente ejecutando gloriosas empresas.