Antiguo linaje vizcaíno, cuyo primitivo solar debió radicar en la anteiglesia de Ceánuri, del partido judicial de Durango. Todavía existe en la mencionada anteiglesia, y en un sitio muy próximo a la carretera de Bilbao a Vitoria, vestigios de una vieja ferrería, a la que el pueblo llama «Olavarria». Otra casa hubo en la parroquia de San Pedro de Murueta, del Valle de Orozco y partido judicial de Bilbao. De ésta fue Agustín de Olavarria, que casó con doña Antonia de Goiri, y fueron padres de Francisco de Olavarria y Goiri, que contrajo matrimonio con doña María de Guinea, a la que hizo madre de Domingo Ignacio de Olavarria y Guinea, bautizado en San Pedro de Muruetz el 6 de Agosto de 1742, que celebró su enlace con doña María Santos de Bernaola y Echavarría, y de esta unión nacieron Manuel y Teresa de Olavarria y Bernaola, bautizados en Briones (Rioja), el 27 de Diciembre de 1777, y el 16 de Octubre de 1774, respectivamente. Estos hermanos obtuvieron Real provisión de vizcainía el 20 de Febrero de 1796. Tomás de Olavarria Baseta Coca y Aguilar fue Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 1701. Agustín de Olavarria, natural de Orozco, tuvo en su mujer doña Micaela N., a Antonio de Olavarria, militar y natural de Orozco, que en 1777 pasó al Río de la Plata, donde contrajo matrimonio con doña Agustina N., de la que tuvo al Coronel José de Olavarria, célebre personaje en las guerras de emancipación argentina.
Escudos de Armas del apellido:
El solar de la anteiglesia de Ceánuri conservó hasta hace poco tiempo este escudo: Cuartelado en sotuer: 1º y 4º, de oro, con un castillo de piedra, y 2º y 3º, de azur, con un losanje de plata. Por cimera, un castillo naciente de piedra, y en la torre de su homenaje un guerrero de pie, de sable, puesto de frente y armado de una lanza. Divisa: «In bello primum», puesta en letras de plata, sobre un volante de azur. Otros apellidados Olabarria-Yerro, en Murueta: Cuartelado en sotuer: 1º, de oro, con un árbol de sinople; 2º y 3º, de azur, con un losanje de plata, y 4º, de oro, con un castillo de piedra, y, pie, dos guerreros con una lanza en la mano. Otros Olabarria de la anteiglesia de Yurre trajeron las mismás armas de los Olabarrieta, de Orozco, que describimos en la información del apellido Olabarrieta. El Doctor Labayru dice que los Olabarria de Orozco ostentaron también: «De sinople, ensangrentado, con un castillo de oro.» Escudo cuartelado en sotuer: 1.° y 4.°, en campo de oro, un castillo de piedra, y 2.° y 3.°, en campo de azur, un losange de plata. Divisa: «In bello primum.»
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
