Tienda online de heráldica en diversos materiales

Apellido castellano de las montañas de Santander, casas solares las tienen, La Rioja, Aragón, Galicia, y Castilla. Sobre su origen, existen versiones muy contradictorias. Algunos tratadistas, entre ellos Julio de Atienza, que así lo hace constar en su "Nobiliario Español", descienden del caballero romano Lucio Murena, cónsul romano en la Península. Tuvo por nombre Lucio Lucinus Murena, muerto en el año 80 (a.d. J.C.). Lucio Murena: Hijo del anterior, sirvió a las ordenes de su padre en las campañas de Asia y después de que Sila muriera, participó en una nueva guerra contra Mitridates, siendo Legado de L.L. Lúculo (año 75 a.d. J.C.), distinguiéndose en la campaña de Armenia. Parece más lógica la versión anterior que aquella otra, sostenida por algunos autores en la cual mantienen que este apellido proviene de algún mote o apodo. Es decir, que en determinada época existió cierto personaje de nombradía al que, por lo oscuro de su tez, se le apodÓ "el moreno". Esto que, en otros casos, está debidamente comprobado (basta citar el Lozano), aquí no encuentra excesiva consistencia, cuando se dan, como ha quedado expuesto, tantos argumentos históricamente comprobados sobre el personaje romano del que se ha hablado con anterioridad, así como las razones que, asimismo históricas, avalan la asignación de Moreno al apellido original romano Murena. Este apellido probó numerosas veces su nobleza en las Ordenes de: Santiago (1.639-1.641-1.700-1.748-1.755-1.757-1.782-1.793); en la de Calatrava (1.543-1.706-1.793); Carlos III (1.792-1.802-1.804-1.807-1.818-1.830-1.838-1.839) y en la Real Compañía de Guardias Marinas (1.572-1.771-1.774-1.778-1.783). Los títulos de nobleza de los Morenos, son numerosos pertenecieron a diversas Ordenes Militares. Don Juan de Dios Rafael Moreno y Mendoza fue creado Marqués de Valdeamento, en 1.796, don Bernardino Moreno y Mendoza, Conde de Lisea; 1.799, don Manuel Cándido Moreno, Conde de Fuenteblanca y 1.875, don Luis Ignacio Moreno y Fernández de la Hoz, Conde de Moreno. Y numerosos títulos que no podemos recoger por espacio. Uno de los solares más antiguos de este linaje fue el de Galicia. En El Ferrol emparentaron con los Bermúdez.   El 15-1-1924 (Real derecho del 15 de marzo) fue creado Conde de Santa Marta de Babío D. Alfredo Moreno y Ossorio, ostentando dicho título desde 1946 el Excmo. Sr. D. José Moreno y Torres Ossorio y Calderón, casado con Dª. Isabel Benjumea y Heredia. Uno de los 33 caballeros hidalgos, conquistadores y pobladores de Baeza, era de este linaje. Argote de Molina asegura que allí tienen gran nobleza y antigüedad. Los Moreno emparentaron con los Condes de Fontao (V. MOSCOSO). Desde Compostela pasan al Ecuador, a Colombia, a Venezuela D. JOSÉ IGNACIO MORENO, natural de Santiago de Compostela, testó en Guayaquil, el 14-V-1770, ante Francisco Javier de Santisteban; casó con Dª. Ana de Silva y Santisteban, natural de Guayaquil, donde habían contraído matrimonio el 10-VI-1753; tuvo por hijo a 1. D. MANUEL IGNACIO MORENO Y SANTISTEBAN, natural de Guayaquil, bautizado allí el 9-I-1757; su regidor partido judicial, que testó allí el 25-I-1836 ante Juan Gaspar de Casanova; casó con Dª. Antonia Morán del Castillo, natural de Guayaquil, y tuvo por hijo a a) D. Miguel Moreno y Morán, nacido allí y bautizado el 7-X-1782; doctor en ambos Derechos y oidor de la Real Audiencia de Guatemala; casó con Dª. María de los Dolores Maissonave; tuvo por hijo a A. D. Ignacio Manuel Moreno, nació en Guatemala y bautizado en su partido judicial de Santiago, el 25-VI-1820; ministro del Tribunal de Ordenes Militares y caballero de Montesa en 1876. D. Andrés de Morales escribió la genealogía de la familia de Sarmiento. Don Diego Gómez de Sarmiento y Villandrando también escribió la Crónica de los Sarmientos (V. CORREA). Desde 1942, D. Mariano Pérez y Pérez de Castro Sala y Martínez, X marqués, casó con Dª. María Blanca y Peresáenz.        

Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, una torre de gules, y saliendo del homenaje, dos águilas de sable, volantes. Bordura de gules, con ocho aspas de oro. El Emperador D. Carlos I concedio, por privilegio dado en Valladolid a 15 de junio de 1538, el siguiente escudo de armas a D. Pedro Moreno, vecino de Veracruz (Nueva España): escudo cortado por una faja de oro; lo alto, de gules, con un puente de piedra sobre ondas de agua de azur y plata y superado de dos haces de cinco flechas cada uno, con las varas de oro, y los hierros de plata, atados y colocado cada uno a cada lado, y 2.°, en campo de sinople, un templo azteca, al natural, acostado de otros dos haces de flechas como los anteriores. Bordura de sable. Tenantes: dos tigres.         

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.