La casa solar infanzona de Montiano se halla sita en el lugar Montiano (cuyo nombre tomó), del Ayuntamiento del Valle de Mena y partido de Villarcayo (Burgos). Dicho lugar perteneció primeramente a Vizcaya, y al ser incorporado luego a Castilla, los individuos de este linaje pasaron a Bilbao y a otras villas del Señorío. A la mencionada casa solar infanzona pertenecieron siempre los mayorazgos de Montiano, Basagoiti, Lezamiz, Landaverde y Arrizubiagajáuregui, y el patronato del convento de Agustinas de villa de Arciniega, en las Encartaciones, fundado por Pedro Ruiz de Montiano. Por el mayorazgo de Basagoiti, poseía la Torre de Basagoiti en Berango, anteiglesia del partido de Bilbao, cuyas ruinas aun se conservan. Allí radicó el primitivo solar de los Basagoiti. También fue del linaje que nos ocupa la Torre de Uriarte, de la misma anteiglesia de Berango, y el lugar de Arrizubiagajáuregui. Disfrutó de los diezmos divisores de las anteiglesias de Berango, Guecho, Sopelana y Léjona, de que eran compatronos los Duques de Ciudad- Real, sus parientes. Los caballeros de este linaje ejercieron todos los cargos honoríficos en el Señorío de Vizcaya, y fueron muchos de ellos Secretarios de despacho de los Reyes y Capitanes Generales de las provincias americanas, destacándose Agustín de Montiano y Luyando, que fundó la Academia de la Historia. El primer caballero de este linaje de quien se conoce sucesión continuada fue I. Juan Sáez de Montiano, que vivió en el siglo XIV, y tuvo en su esposa doña María Pérez de Triena, a II. Pedro Sáenz de Montiano y Pérez de Triena, que casó con doña Catalina Sáenz de Retes, a la que hizo madre de 1º Pedro Ruiz de Montiano y Sáenz de Retes, que en unión de su mujer doña Inés de Orive, fundó el 29 de Marzo de 1586 el convento de Religiosas Agustinas de Arciniega, como aparece de instrumento ante Álvaro de Aldama, y 2º Juan Sáenz de Montiano y Sáenz de Petes, que sigue, III. Este Juan Sáenz de Montiano y Sáenz de Retes, contrajo matrimonio con doña María Pérez de Velasco, y fueron padres de IV. Mateo Sáenz de Montiano y Pérez de Velasco, que contrajo matrimonio con doña María Sáenz de Montiano, su deuda, a la que hizo madre de 1º Agustín de Montiano y Montiano, que sigue, 2º Diego de Montiano y Montiano, primer marido de doña Catalina de la Cámara, hermana de Cristóbal de la Cámara, Obispo de Salamanca, de la que no tuvo sucesión. Dicha señora casó en segundas nupcias con Diego Ortiz de Velasco, del que tuvo a doña María Jacinta Ortiz de Velasco y de la Cámara, que volveremos a citar, y 3º Casilda de Montiano y Montiano, que se unió en matrimonio con Diego García del Campo, naciendo de ese enlace: a) Catalina García del Campo y Montiano. b) Diego García del Campo y Montiano, marido de doña Antonia de Artuzo. c) María García del Campo y Montiano, y d) Francisca García del Campo y Montiano, que casó en segundas nupcias con Felipe Arbuso Orue. V. Agustín de Montiano y Montiano, Familiar del Santo Oficio, casó dos veces: la primera, con doña Máxima Sáenz de Isusorbe, y la segunda, con doña María de Irueta, de la que no tuvo sucesión. Del primer enlace nacieron: 1º Agustín de Montiano Isusorbe, que sigue, y 2º Sebastián de Montiano Isusorbe, Familiar del Santo Oficio, que celebró su enlace con dona María Jacinta Ortiz de Velasco y de la Cámara, que hemos citado ya. De esta unión fue hija a) Máxima de Montiano y Ortiz de Velasco, esposa de Cristóbal de Luyando, que la hizo madre de Manuela de Luyando y Montiano, mujer de su pariente Agustín de Montiano, del que tuvo a Agustín de Montiano y Luyando, fundador de la Real Academia de la Historia, que casó con doña Josefa Manrique, Camarera de la Reina, y Agustín de Luyando y Montiano, que celebró su enlace con doña Magdalena de Rosas, y procrearon a Teresa de Luyando y Rosas, mujer de Antonio de Villamor y Vadillo, y ambos padres de Lorenzo de Villamor y Luyando, casado con doña María Angulo y Mena. Con sucesión. VI. Agustín de Montiano Isusorbe, contrajo matrimonio con doña María Leza y Anuncibay, y fueron padres de 1º Mateo de Montiano y Leza, que sigue. 2º María de Montiano y Leza, casada con Pedro de la Rentería, que la hizo madre de Ventura, Pedro y Agustina de la Rentería y Montiano, y 3º Máxima de Montiano y Leza, mujer de Agustín de Anuncibay. VII. Mateo de Montiano y Leza, se unió en matrimonio con doña María Antonia del Barco y León, y fueron padres de 1º Agustín de Montiano y del Barco, que sigue. 2º Manuela de Montiano y del Barco, mujer de Domingo de la Pezuela, Caballero de la Orden de Santiago, del que tuvo a José de la Pezuela y Montiano, y 3º Juan Luis de Montiano y del Barco, que casó con doña María Antonia de Oleaga, y procrearon este hijo a) Nicolás de Montiano y Oleaga, esposo de doña María Agustina de Mazarredo, y ambos padres de María Rafaela y María Nicolasa de Montiano y Mazarredo. VIII. Agustín de Montiano y del Barco, fue Diputado General y Prior del Señorío de Vizcaya. Casó con doña María Teresa de Sopelana Lezaniz Basagoiti, naciendo de este enlace: 1º Manuel Joaquín de Montiano y Sopelana, que sigue. 2º Juan de Montiano y Sopelana, sacerdote y Secretario de la Inquisición en 1744. 3º José Antonio de Montiano y Sopelana, Colegial en el Mayor de la Universidad de Salamanca, y del Consejo de S. M. en el Real Supremo de Castilla, que no dejó hijos. 4º Agustín de Montiano y Sopelana, Capitán de los Reales Ejércitos, y 5º Andrés de Montiano y Sopelana, presbítero. IX. Manuel Joaquín de Montiano y Sopelana, fue General de los Reales Ejércitos y Gobernador Civil y Militar de Panamá y la Florida y Presidente de la Real Audiencia de Panamá. Celebró dos matrimonios: el primero, con doña Josefa de Arriaga, y el segundo, con doña Gregoria Josefa de Aguiar y Aguiar, natural de la Habana. Del primer enlace nació 1º Josefa Teresa de Montiano y Arriaga, que celebró su enlace con José Domingo de Gortázar y Arandia, Caballero de la Orden de Calatrava, que la hizo madre de Miguel María, Juan Guillermo y José Javier de Gortázar y Montiano. Del segundo matrimonio de Manuel Joaquín de Montiano y Sopelana con doña Gregoria Josefa de Aguiar y Aguiar, fue hijo 2º Manuel José Joaquín de Montiano y Aguiar, que sigue. X. Este Manuel José Joaquín de Montiano y Aguiar, casó en primeras nupcias con doña María Rita de Gacitúa y Garcés de la Torre, y en segundas, con doña Josefa de Eguía. Del primer matrimonio fueron hijos: 1º Manuel José Joaquín de Montiano y Gacitúa que sigue, y 2º María Josefa de Montiano y Gacitúa. Del segundo enlace nacieron: 3º María Eusebia de Montiano y Eguía, nacida el 14 de Agosto de 1784 y casada el 4 de Julio de 1809, con Eladio de Villabaso, que la hizo madre de a) José María de Villabaso y Montiano, y b) María de Villabaso y Montiano, mujer de Pedro de Lemonancia. 4º María Isidra de Montiano y Eguía, nacida el 13 de Mayo de 1785 y mujer de Joaquín de Eguia. 5º Ezequiela de Montiano y Eguía, nacida el 10 de Abril de 1786, y 6º Petra de Montiano y Eguía, nacida el 13 de Mayo de 1792. XI. Manuel José Joaquín de Montiano y Gacitúa, casó el 29 de Octubre de 1809, con doña María Luisa de Echazarreta Povver, y fueron padres de 1º Manuel de Montiano Echazarreta, casado con doña Manuela de Vildósola y Landecho. 2º Mariano de Montiano Echazarreta, que sigue. 3º Jesusa de Montiano Echazarreta, sin sucesión. 4º Luisa de Montiano Echazarreta, sin hijos. 5º Telesfora de Montiano Echazarreta, monja en el convento de Lasarte, y 6º Isidro de Montiano Echazarreta, sin sucesión. XII. Mariano de Montiano Ediazarreta contrajo matrimonio con doña Gertrudis de la Cuadra y Vicuna, natural de Méjico, y fueron padres de 1º José María de Montiano y de la Cuadra, sin hijos. 2º Daniel de Montiano y de la Cuadra, casado con doña Ana de Lapeiza, sin sucesión. 3º Manuel de Montiano y de la Cuadra, que sigue, y 4º Francisca de Montiano y de la Cuadra, mujer de Enrique de Aranda. XIII. Manuel de Montiano y de la Cuadra, se unió en matrimonio con doña Juliana Uriarte, y procrearon a 1º Manuel de Montiano y Uriarte, sin sucesión. 2º Mariano de Montiano y Uriarte, que en su mujer doña Agueda de Recalde tuvo estos hijos: José Antonio, Begoña, Mariana, Jesús, Josefa, Agueda y Teresa de Montiano y Recalde. 3º Luz de Montiano y Uriarte, que murió joven. 4º María de Montiano y Uriarte, esposa de Luis Hernando de Larramendi, Secretario Político en España de don Jaime de Borbón, y ambos padres de Luisa María, María del Rosario, Ignacio, Luis Manuel, Alfonso Carlos, Teresita, José y Miguel Hernando de Larramendi y Montiano, y 5º Jesús de Montiano y Uriarte, que casó con doña Benita de Urcelay, a la que hizo madre de Begoña, Jesús y Asunción de Montiano y Urcelay.
Escudos de Armas del apellido:
Cortado: 1º, de oro, con cinco panelas de gules, puestas en sotuer; medio partido, de plata, con un árbol de sinople, surmontado de tres flores de lis de oro, puestas en situación de faja, y dos lobos de sable, pasantes al pie del tronco, uno sobre otro, y 2º, de gules, con trece estrellas de oro, puestas seis, cuatro y tres.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio.
