Procede de la villa de Mondragón (cuyo nombre tomó), del partido judicial de Vergara. Una rama pasó a la ciudad de Guadalajara, y otra, apellidada Mondragón-Bidaurre, a la de Medina del Campo, donde nació el Coronel Cristóbal de Mondragón, que casó con una dama extranjera llamada doña Guillemete de Chastelet. Henos aquí ante otro linaje foráneo que se introdujo en Galicia, como en otros casos, con motivo de la venida de dos canónigos uno de Tuy y otro de Santiago; y cuyas familias, unidas en matrimonio con otras importantes de Galicia, dieron lugar a un linaje importantísimo desde mediados del siglo XVI, que sembró de escudos muchos pazos, iglesias y capillas, fundó notables mayorazgos, alcanzó Títulos del Reino, y perdura en la estimación y en los hechos ilustres de nuestros coterráneos. Por el expediente del I Marqués de Santa Cruz de Rivadulla, Excmo. Sr. D. Andrés Ibáñez de Mondragón Ozores de Sotomayor, caballero de Santiago, conservado en el Archivo Histórico Nacional, así como por la Ejecutoria n.º 1.171 del mismo archivo (Consejos, Legajo 37,634) nos es relativamente fácil estudiar la historia genealógica de esta familia, que ha impreso una huella tan profunda en nuestra tierra. Un Real Decreto del 31-V-1681, del rey D. Carlos II, agraciaba con el Título de Marqués de Santa Cruz de Rivadulla, a D. Andrés Ibáñez de Mondragón Ozores de Sotomayor Eremuzqueta y Lamás, regidor partido judicial de Santiago de Compostela, caballero de Santiago y señor de la Casa de Ortigueira, saliendo el Real Derecho en 8-III-1683. Y en nuestros días lleva este Título el Excmo Sr. D. Luis Armada y de los Ríos-Enríquez Fernández de Córdoba y Miranda (V. ABRALDES, Línea de los Marqueses de Santa Cruz de Rivadulla). En 1521, un canónico de Santiago de este apellido como veremos largamente- fundó la Capilla de los Mondragón, inmediata a la del Pilar, en la catedral Compostelana. También es llamada de la Piedad (por el magnífico cuadro de Cornelius de Holanda), y de Santa Cruz (por ser los patronos de la Capilla los marqueses de Santa Cruz de Rivadulla). El maestro en Teología Fr. García de Mondragón, dominico gallego, salido de esta familia, fue catedrático de sagrada Teología en las universidades de Salamanca y Valladolid, además de rector en esta última ciudad del Colegio de San Gregorio; también se le debe un tratado teológico. Los famosos canónigos Mondragón Eremuzqueta Procedentes de la villa de Mondragón (partido judicial de Vergara, en la provincia de Guipúzcoa) pasaron a Tuy y a Santiago de Galicia., fundando la Capilla de la Piedad, de patronato laical, con vínculo y mayorazgo. Poco después de sus vidas aparecen en Santiago sus deudos, como veremos en la siguiente genealogía. El LDO. D. JUAN DE MONDRAGÓN, maestrescuela de la catedral de Tuy y después canónigo de la de Santiago de Composiela, funda una capilla en ella, bajo la advocación de María Santísima de la Piedad (entre las capillas de San Andrés y de San Pedro), con todos sus bienes raíces y con las tierras que poseía en la feligresía de Santa Cruz de Rivadulla (Ayuntamiento de Vedra, partido judicial de Santiago), adornándola y dotándola con diferentes bienes; fundó también un vínculo y patronato de legos, de diversos juros, casas, huertas, viñas y otras preseas, prohibiendo perpetuamente la enajenación y división de dichos bienes. Los patronos habían de ser de su linaje, con exclusión de hembras, dando facultad al patrono para elegir al sucesor, etc. El primer patrono llamado por el fundador fue su sobrino. D. JUAN DE MONDRAGÓN, canónigo cardenal de Santiago (llamado hijo de Juan de Ochoa), el Mozo, que gozó los bienes y el patronato por los días de su vida; agregando otros bienes de su disposición a la fundación del patronato, cuado otorgó su última voluntad. Eligió su sucesor en el patronato. Y cuando éste, andando el tiempo, vino a dar en D. A»drés de Mondragón, caballero de Santiago y I marqués de Santa Cruz de Rivadulla, falleció en 1709, sin dejar sucesión legítima, en su testamento nombró sucesor en el patronato de la Capilla de la Piedad, y en los demás bienes a ella vinculados, a su hijo natural, reconocido y criado en su casa, D. Domingo Andrés de Mondragón, originándose un pleito entre éste y D. Ignacio Antonio de Armada y Mondragón, sobre la tenuta y patronato de la fundación, que nos suministra curiosísimos datos, que clamos abreviados a continuación . Allí aparecen la fundación de D. Juan de Mondragón, la agregación de su sobrino de Igual nombre y apellido: los vínculos fundados por Fernán de Ares Teijeiro y D.ª Juana de Valenzuela, su mujer, por testamento otorgado ante Cristóbal Ramiro, escritura en 22-VI-1596; y del que fincó de Diego Galos Feixoo, en el testamento que éste había otorgado en la misma ciudad de Santiago, ante Pedro Díaz de Valdivieso, escritura en 29-VI-1609. La donación de Juan de Mondragón, el Viejo, para la fundación de la Capilla de la Piedad era verdaderamente espléndida. En esta misma Capilla, con fecha de 8-VII-1530, y ante el escribano referido, Pedro Lorenzo de Ben, D. Juan deja para su patronato laical: el palacio de Cuiña o Coiña, en la feligresía de San Jiao de Piñeiro, con todas sus heredades en dicho coto (antes en el Ayuntamiento de Chapa, partido judicial de Lalín; hoy en el partido judicial de La Estrada); con todos sus bienes en las tierras de Deza y Tabeirós, Codeseda, Montes, Vea, etc., y que llegaban hasta Sta. Baya de Xil, Sta. Baya de Dena, San Jiao de Romay, San Martiño cie Berducido, Sta. María de Alba, San Martiño de Salcedo, San Martiño de Vilaboa, etc., «fasta la Puente de San Payo». Heredades y bienes que él poseía por herencias, compras, donaciones, etcétera. Se reservaba las presentaciones y padronazgo de los que dispondría a su voluntad, lo mismo que los bienes muebles. También se reservaba los bienes raíces que poseía «desta parte del río de la Ulla hacia la ciudad de Santiago». Todo lo demás, en forma de rentas de pan y vino, dineros de molinos, batanes, capones, luctuosas y otros derechos, lo dona para la capilla, capellanes y ministros de ella, así como para su fábrica y reparos. Deja, además, objetos de plata para el culto, mentos preciosos, imágenes, dos breviarios, escritos el uno de romano y el otro de molde, etc.; reservándose para si, durante los días de su vida, la administración de los bienes y guarda de los ornamentos. En una donación de cinco días antes (3-VII-1530), en la ciudad de Santiago, en las casas de morada del generoso donante, daba al patrono de su Capilla (sita entre las dichas de San Andrés y de San Pedro, detrás del altar mayor de la catedral) : sus casas de morada, con sus huertas, entradas, salidas, etc.; más 12.000 maravedises de juro que poseía en la ciudad de Santiago (6.000 sobre las alcabalas de vino, 2.000 sobre las de los paños, 2.000 en las del pe. cado y 2.000 en las de la zapatería); la casa, huerta y viñas de Ortigueira, en la feligresía de Sta. Cruz de Rivadulla; el casar de Villaverde, con sus molinos y batán; con los patronazgos y presentaciones que antes se había reservado. Obliga al patrono a vivir en su casa, a no empeñar los bienes de la fundación ni enajenarlos; a que sea de su linaje; a que nombre sucesor en el patronato, a que jure cumplir las constituciones y ordenanzas de la Capilla, etc. Por el expediente del caballero santiaguista Don Andrés Ibáñez de Mondragón Ozores de Sotomayor Ereniuzqueta y Lamás, nos es dado poder agregar otros datos interesantes: la descripción de la casa de los Mondragón, en la ciudad de Santiago, y la de la Capilla de la Piedad, y poco después de los años del fundador D. Juan de Mondragón: « Y desde aquí fuimos a la calle de la Rua Nueva, adonde nos dijeron dicho capellán tenía su casa dicho Pretendiente, que tenía las señas siguientes: a la puerta principal, en cima de ella, un escudo grande, donde tiene las Armas de los Mondragones y Eremuzquetas, que son las mismás que vimos en la dicha Capilla; y al lado derecho de como se sale de dicha casa, están la de los Mondragones en cruz, y en el segundo patio hay cuatro escudos, los dos de las Armas de los Mondragones, que hacen correspondencia el uno al otro, y los otros dos en la misma forma con las Armas de los Eremuzquetas, que son todas como las que vinios en dicha Capilla, en sus partes arriba y abajo, de piedra; y al lado de dicha calle sus balcones de hierro, con sus cuadros, en toda correspondencia; y dentro de dicha casa tienen su oratorio con toda decencia; y su jardín y huerta, que todo ello manifiesta lustre y nobleza desta familia» (folio 61 vuelto). La descripción curiosísima de la Capilla de los Mondragón, o de la Piedad, aparece en el folio 61 del expediente del santiaguista dicho, I Marqués de Sta. Cruz de Rivadulla: «En la catedral desta ciudad de Santiago, en diez días de dicho mes y año, vimos la Capilla que dicen de Mondragón, que está al lado de la Epístola de la Capilla Mayor, adonde está nuestro glorioso Patrón Santiago; con sus verjas de hierro, y encima de ellas, con un escudo de hierro, adonde están dos dragones, que ambos muerden una B; y a mano derecha del uno hay una AN; y las colas de dichos dragones una con otra enroscada y con tres letras que son NES. Y dentro de dicha Capilla dos escudos al lado de la Capilla, que el uno tiene dichas Armas y el otro tiene los cuarteles de arriba una cruz en esta forma (floreteada), y en el otro cuartel un pino o árbol, con un cordero o perro, que no se distingue cuál de las cosas es; y en los cuarteles de abajo las mismás Armas correspondiendo a los de arriba, que dicen son las Armas de los Eremuzquetas. El retablo de Ntra. Sra de la Piedad, al pie de la cruz, y teniendo a Cristo Señor Nuestro en sus brazos, con otras imágenes a los lados; y otro altar dentro de dicha Capilla, al lado la Epístola, con Nuestro Señor en la cruz; y encima de dicho altar, dichos escudos; y los dichos dos altares vestidos con toda decencia; y tiene sacristía dentro de dicha Capilla, al lado del Evangelio, adonde tiene sus cajones con sus ornatos y lo demás necesario; y quien nos la enseñó y abrió dijo ser capellán mayor y que tenía otros ocho capellanes por nombramiento de D. Andrés de Mondragón y Eremuzqueta».Desde Guipúzcoa pasan a Santiago D. JUAN DE MONDRAGÓN Y EREMUZQUETA, casó con D.ª Julia de Araoz (como se lee en la partida bautismal de su hijo), y tuvo por hijo a D. JUAN DE MONDRAGÓN Y EREMUZQUETA, bautizado en 5-VII-1582. Ignoramos si fue éste el primero que pasó a Galicia, donde vivían sus parientes los canónigos Mondragón, o su hijo, del mismo nombre. D. JUAN DE MONDRAGÓN Y EREMUZQUETA, natural de la villa de Mondragón, señor de la casa y caseríos de Mondragón, en la provincia de Guipúzcoa; casó con D.ª Isabel Teixeiro y Abraldes (o Abraldes Teixeiro), la cual era hija del noble D. Diego Galos Abraldes y de D.ª Isabel Teixeiro (V. ABRALDES, Línea de D. Diego Galos Abraldes, con descendencia en Ribadavia; V. allí también Línea de los Marqueses de Santa Cruz de Rivadulla; V. ARMADA, Línea de los Marqueses de Santa Cruz de Rivadulla). Doña Isabel falleció en Rivadulla, 5-XII-1637, y recibió sepultura en la capilla familiar de la Piedad, o de Mondragón, en la catedral de Santiago. Por su casa- miento con esta señora, D. Juan fué señor del lugar de Ortigueira, en la feligresía de Sta. Cruz de Rivadulla; tuvo por hijo, entre otros a D. JUAN DE MONDRAGÓN Y TEIXEIRO, natural de la feligresía de Sta. Cruz de Rivadulla, donde falleció; señor de la casa solar de los Mondragón, en la provincia de Guipúzcoa; bautizado en Rivadulla, 22-II-1621, habiendo actuado como padrinos D.ª Isabel Teixeiro, su abuela, y el canónigo cardenal de Santiago D. Fernando de Mendoza; fue vecino y señor del lugar de Ortigueira y sus tierras, así como regidor de la ciudad de Santiago y familiar del Santo Oficio; contrajo matrimonio con D.ª Isabel de Lamás y Ozores (u Ozores y Sotomayor), natural y vecino de la ciudad de Santiago (hija de D. Diego de Lama y Sotoniayor, y de D.ª Ana Ozorec de Sotomayor, naturales y vecinos de la ciudad de Santiago, donde fallecieron; dueños de la casa solar de Lamás, en el lugar de San Andrés de Zas (Ayuntamiento del partido judicial coruñés de Corcubión), que después pasó al hermano de D.ª Isabel, D. Antonio Ozores y Sotomayor, inquisidor del Santo Oficio, y de éste a su hijo D. Diego (V. LAMÁS, Casa solar de San Andrés de Zas). Los numerosos hijos de este matrimonio pueden verse en ARMADA, lugar citado. Allí dijimos que la Casa de Mondragón y sus agregados pasó al hijo 6.º, al Excmo. Sr. D. ANDRÉS DE MONDRAGÓN Y LAMÁS, prescindiendo de otros numerosos apellidos con que gustaba de adornarse, que es el tantas veces citado I marqués de Santa Cruz de Rivadulla y caballero de Santiago. Primera hermana de ésta fue D.ª Ana de Mondragón, bautizado en Santiago, en 25-vecino de Carrichouso y La Merced. Hija de este X-1640, que casó con D. Antonio Salgado, capitán, matrimonio fue D.ª Isabel Salgado de Mondragón, II marquesa de Sta. Cruz de Rivadulla, que casó con D. Pedro Manuel de Armada y Taboada, natural de Vide, caballero de Santiago en 1668 (V. ARMADA, los de San Salvador de Vide). De este matrimonio nació el EXCMO. SR. D. IGNACIO ANTONIO DE ARMADA, III marqués de Santa Cruz de Rivadulla; casó con D.ª Ana Ignacia García de Castro, y tuvo por hijo al EXCMO SR. D. JUAN ANTONIO DE ARMADA Y MONDRAGÓN, IV marqués de Sta. Cruz de Rivadulla, (V. AR.MADA, línea de los Marqueses de Santa Cruz de Rivadulla). El I Marqués, D. Andrés de Mondragón y Lamás, había sido bautizado en Sta María Salomé, de Santiago de Compostela, en 19-VIII-1645; caballero de Santiago en 6-V- 1670; falleció sin descendencia legítima en 26-X-1709; recibiendo sepultura en su Capilla de María Sma. de la Piedad, o de los Mondragón, de la catedral de Santiago. Sus padrinos de pila habían sido los señores D. Benito Abraldes Feixoo y su esposa D.ª Jacinta de Mendoza, de Vilar. Fue señor de la casa solar de los Mondragón de Guipúzcoa, así como de la de Ortigueira (en Rivadulla), lo mismo que de sus tierras; regidor de la ciudad de Santiago, corregidor de Plasencia, vizconde de San Julián, etc. Su hijo legítimo, D. Domingo Andrés, perdió la sentencia en un pleito sostenido contra D. Ignacio Antonio de Armada y Mondragón (Madrid, 30-IV-1712), quien sostuvo los derechos de su hijo D. Juan Antonio de Armada y Mondragón, IV marqués de Sta. Cruz de Rivadulla, ya mencionado. Este contrajo matrimonio con D.ª María Ana Caamaño Mondragón Sotomayor, su pariente, y su descendencia puede verse en el lugar que acabamos de citar.Los de San Cristóbal de Remesar D. ANDRÉS DE MONDRAGÓN Y ZUBIETA, natural de la villa de Mondragón, en la provincia de Guipúzcoa, casó con D.ª María Estébana de Zelar, de la misma naturaleza; fueron vecinos de Vilasusán (feligresía de San Cristóbal de Remesar, Ayuntamiento de La Estrada); tuvo por hijo a otro D. ANDRÉS DE MONDRAGÓN Y ZUBIETA, natural y vecino de Vilasusán, en Remesar, que casó con D.ª Juana Bermúdez de la Maza y Aldao, natural de la villa de Sansenxo (V. MAZA); vnos. de Remesar; tuvo por hijo a 1. D. Benito, bautizado el 12-VI-1630, que firmó su genealogía a 4-VIII-1671, y fue cura de Beluso. 2. D. Juan Antonio Mondragón, que sigue la línea D. JUAN ANTONIO MONDRAGÓN, natural de la feligresía de San Cristóbal de Remesar, casó con D.ª Beatriz Gil Taboada, bautizado en 10-I-1771, en San Esteban de Barcia (hija de D. Antonio Gil y de D.ª Antonia de Camba; prima hermana del obispo de Osma, luego arzobispo de Sevilla, D. Felipe Gil Taboada, gobernador del Real y Supremo Consejo de Castilla; prima del arzobispo de Santiago, antes obispo de Lugo, D. Cayetano Gil Taboada: V. TABOADA); tuvo por hijo a D. LEONEL DE MONDRAGÓN, bautizado en San Cristóbal de Remesar, a 17-II- 1679; casó con D.ª María Varela y Mariño, bautizado en Sta. María de Caldas de Reis, a 3-IV- 1675 (hija de D. Benito Varela de Salnés y de D.ª María Buceta Caamaño y Castro, naturales y vecinos de Sta. María de Caldas); fueron vecinos de San Cristóbal de Remesar, y tuvo por hijo a 1. D. Pedro Ignacio de Mondragón, que sigue la línea 2. D.ª Beatriz Mondragón, que casó con D. Alejo Reguera. 3. D.ª Jacinta Mondragón, celibata. 4. D.ª Juana Mondragón, bautizada el 29-VI-1706, en San Cristóbal de Remesar, que casó con D. José López Ballesteros, con sucesión (V. LÓPEZ BALLESTEROS). 5. D. Ramón Mondragón, cura de San Miguel de Vilar y de Foxás, su anejo, en el Ayuntamiento de Touro. 6. D.ª Cándida, casada. D. PEDRO IGNACIO DE MONDRAGÓN, casó con D.ª Josefa González de Córdoba, y tuvo por hijo a D. JOSÉ BENITO DE MONDRAGÓN.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas debieron ser: De gules, con un chevrón de oro, acompañado de tres cabezas de dragones, del mismo metal. Una rama denominada Mondragón-Arrazola: De gules, con un castillo de oro de tres pisos, almenados, y en el más alto, una bandera desplegada, de plata. A cada lado del castillo, un árbol de sinople. Bordura de oro; en la mitad derecha, flores de lis de azur, y en la izquierda, sotueres de oro. Otra rama apellidada Ibáñez de Mondragón: De gules, con un castillo de plata, de cuya torre del homenaje sale medio cuerpo de mujer armado, de plata, con una espada del mismo metal en la mano diestra, y una bandera, también de plata, en la siniestra. Bordura de oro con cuatro sotueres de gules, puestos en los ángulos, y cuatro flores de lis de azur, una en el jefe, otra en punta, y las otras dos, en los flancos. Lema: «Por el Rey y por la Ley.» La rama de Mondragón-Bidaurre: Cortado: 1º, de oro, con un castillo de gules, y 2º, de sinople, con un dragón de oro. Bordura, general, de gules. Otros traen: en campo de sinople, tres castillos de oro, bien ordenados. Otros traen escudo cortado: 1.º, en campo de oro, un castillo de gules, y 2.º, en campo de sinople, un dragón de oro. Bordura de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba más en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
