El primitivo solar de este apellido estuvo en Líbano de Arrieta, desde donde pasó a Ibarranguélua, todo en el partido judicial de Guernica (Vizcaya). De la casa de Líbano de Arrieta fue I. Pedro de Monasterio, esposo de doña Magdalena de Gauriza, y ambos padres de II. José de Monasterio y Gauriza, que casó con doña María Cruz de Achica, a la que hizo madre de III. Pedro de Monasterio y Achica, bautizado en Rigoitia, del mismo partido de Guernica, el 17 de Mayo de 1733, que celebró su enlace con doña Josefa Arribalzaga, naciendo de esta unión IV. Pedro Antonio de Monasterio y Arribalzaga, bautizado en Guernica el 13 de Enero de 1758, Notario Receptor del Tribunal Eclesiástico del Obispado de Osma, y Regidor de Burgo de Osma, que obtuvo declaración de vizcainía en la Real Chancillería de Valladolid el 27 de Febrero de 1789. De la casa de Ibarranguélua procedió Antonio de Monasterio y Garátegui, bautizado en San Andrés de Ibarranguélua el 2 de Julio de 1712, que en doña Nicolasa Rodríguez Monasterio tuvo a José Antonio de Monasterio y Rodríguez, natural y vecino de Villanueva de Lorenzana, del partido de Mondoñedo (Lugo) y bautizado el 7 de Mayo de 1745, que el 15 de Octubre 1798 obtuvo declaración de vizcainía en la Real Chancillería de Valladolid.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de Líbano de Arrieta, que se apellidó también de Monasterio de Goicoa: De gules, con una ermita de plata, y a su puerta, un hombre, armado con un hacha de armas en la mano. En el jefe un lucero de oro. Divisa: «A pesar de todos, venceremos godos.»
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
