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Apellido de Vizcaya radicado en el Valle de Villaverde de Trucios, Encartaciones y Musques. De la casa del Valle de Villaverde fue I. Andrés de Mollinedo, que contrajo matrimonio con doña Catalina Hortes, y fueron padres de 1º Luis de Mollinedo y Hortes, que sigue. 2º Francisca de Mollinedo y Hortes, esposa de su deudo Lucas de Mollinedo, sin sucesión, y 3º María de Mollinedo y Hortes, casada con su pariente Gaspar de Mollinedo, que la hizo madre de a) Lucas de Mollinedo y Mollinedo, que celebró su enlace con su deuda doña Agueda de Mollinedo y Rado, que volveremos a citar. Tuvieron estos hijos: 1º, Agustín Manuel de Mollinedo y Mollinedo, que fundó un mayorazgo llamado a suceder en él a sus hermanos, que vamos a citar, y en su defecto a otros parientes, como indicaremos en el curso de esta filiación; 2º, Enrique Roberto de Mollinedo y Mollinedo, primer llamado a la sucesión en el mayorazgo fundado por su hermano Agustín. Sin sucesión, y 3º, Andrea Manuela de Mollinedo y Mollinedo, segunda llamada a la sucesión del mencionado mayorazgo. Casó con Agustín de la Quadra, y fue su hijo Simón Julián de la Quadra y Mollinedo, Caballero de la Orden de Santiago, que casó dos veces: la primera, con doña María Josefa Otañez, y la segunda, con doña Nicolasa Anderica. Este caballero y los hijos que tuvo litigaron la posesión del repetido mayorazgo, como veremos después. II. Luis de Mollinedo y Hortes casó con dona Agueda de Rado (hija de Agustín de Rado y de doña Margarita Muñoz), y fueron padres de 1º Manuel de Mollinedo y Rado, que sigue. 2º Andrés de Mollinedo y Rado, que fue el cuarto llamado por su pariente Agustín de Mollinedo y Mollinedo, para sucederle en el mayorazgo que él fundara. Contrajo matrimonio con doña Juana de la Quadra, a la que hizo madre de a) Nicolás de Mollinedo y de la Quadra, Marqués de los Llanos, que litigó la posesión del mayorazgo citado a los descendientes de doña Andrea Manuela de Mollinedo y Mollinedo. Ganó pleito y sucedió en el mayorazgo, y 3º Agueda de Mollinedo y Rado, que, como ya hemos dicho casó con su pariente Lucas de Mollinedo y Mollinedo, ya citado. III. Manuel de Mollinedo y Rado se unió en matrimonio con doña María de Velasco, y procrearon a IV. Manuel de Mollinedo y Velasco, que había sido el tercero llamado a la sucesión del mayorazgo tantas veces aludido, y que no dejó sucesión.       

Escudos de Armas del apellido:
La casa del Valle de Villaverde de Trucios: Partido: 1º, de plata, con un roble de sinople, sumado de una cruz de gules, y dos lobos de sable y cebados, atravesados al tronco, y 2º, de oro, con una cruz de gules. Bordura general de plata, con ocho cruces floreteadas de gules. Los Mollinedo de Musques: Partido: 1º, de oro, con la cruz de Santiago, de gules, y 2º, de azur, con tres bandas de plata. Bordura general de plata, con ocho sotueres de gules.        

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.