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Tomó el nombre de la antigua anteiglesia de Meñaca, del partido judicial de Guernica (Vizcaya). Lope García de Salazar se ocupa poco de los Meñaca en sus «Bienandanzas e Fortunas», aunque figuran bastante en los últimos tiempos de la guerra de bandos, luchando en compañía de los Villela, contra sus parientes los de Butrón. Afirman algunos autores que los Meñaca proceden de un Butrón que, al heredar dicha villa, cambió su apellido de Butrón por el de Meñaca. También moraron los Meñaca en la villa de Busturia, del mismo partido judicial de Guernica, y se extendieron por Andalucía. Entroncaron con los Amantegui, formando una línea denominada Amantegui de Meñaca; con los Oña de Vizcaya, donde se apellidaron Oña de Meñaca, y con los Berrosonaga y Larrabezúa. De la casa de Meñaca procedió Pedro de Meñaca Gómez, natural de Meñaca y Caballero de la Orden de Santiago en 1652.

Escudos de Armas del apellido:
Los de la anteiglesia de Meñaca: De azur, con dos toscos bastones o porras de oro. En punta, ondas de agua de azur y plata, y en el jefe, un lobo de sable, andante. Estas fueron las primitivas. Después usaron: Escudo partido: 1º, de plata, con un árbol de sinople, y pendiente de sus ramás, por el lado derecho, una caldera de sable sobre una hoguera, y 2º, de oro, con cinco lobos de sable puestos en sotuer. Bordura general de oro, con nueve sotueres de gules, cuatro en el jefe, dos en los flancos y tres en punta. Los Meñaca de Busturia: De azur, con un sotuer de oro, acompañado en el jefe de un lobo, y en punta, de ondas de agua de azur y plata. Los Meñaca diseminados por Andalucía: De oro, con una torre de piedra, y delante de ella un jabalí de sable. Bordura de gules, con ocho panelas de sinople. Este mismo blasón ostentó Martín de Meñaca, en su casa de Miravalles. Los Amantegui de Meñaca: De gules, con un encino de su color, y colgando de sus ramás y sostenida por unas llares, una caldera también de su color, sobre una hoguera, puesta al lado derecho. Al lado izquierdo del encino, un lucero de oro. Los Oña de Meñaca, en Vizcaya: Escudo partido: 1º, de plata, con el árbol de sinople, frutado de oro, y pendiente de las ramás, al flanco izquierdo, una caldera de sable con llares de lo mismo, sobre unos tizones ardiendo, y 2º, de gules, con un seto de oro, sembrado de trigo con espigas de oro. Los Meñaca que emparentaron con los Berrosonaga y Larrabezúa trajeron el mismo escudo que los Amantegui de Meñaca, pero añadiendo una panela de gules sobre la copa del árbol, y los cinco lobos de los Meñaca enlazados con los Butrón. Otros traen: en campo de azur, un aspa de oro, acompañada en jefe de un lobo andante, de sable, y en punta de ondas de agua de azur y plata.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El bastón simboliza mando militar. El llamado Bastón de Mando es el símbolo de autoridad en alcaldes y funcionarios. Cuatro "bastones" de gules en campo de oro, son las armas de los reyes de Aragón. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.