Debe tener este apellido estrecha relación con la anteiglesia de Mendiola, del Ayuntamiento de Escoriaza y partido judicial de Vergara, en Guipúzcoa, y con el lugar de Mendiola, del Concejo y partido judicial de Vitoria, en Álava. Casas de este apellido guipuzcoanas hubo en las villas de Placencia y de Eíbar. Otras dos radicaron en Léniz, una de ellas llamada Mendiola de Urarte. En Vizcaya hallamos también casas de Mendiola; dos en Guernica, denominada una de ellas Mendiola Bengoa; otra en Ceberio, villa del partido judicial de Bilbao, y otra en Zaldúa, del de Guernica. En Álava, y sin duda originarias del lugar de Mendiola, hubo también familias de este apellido. De una de ellas fue Antón de Mendiola, vecino de Virgala Menor, que en unión de su primo hermano Andrés de Mendiola y Vergara, sostuvo pleito de hidalguía con el mencionado lugar de Virgala Menor, del Concejo de Arraya y partido judicial de Vitoria. Otra familia Mendiola establecida en el Valle de Aramayona, del partido de Vitoria, tuvo línea en Anzuola (Guipúzcoa) y a ésta perteneció Francisco Isaac de Mendiola y Múgica, bautizado en Anzuola el 8 de Junio de 1753. Este caballero vivió en la Habana e incoó expediente de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid, obteniendo Real provisión el 11 de Septiembre de 1786. De la casa de Zaldúa descendió Domingo de Mendiola y Garitonandia, natural de Zaldúa, que el 29 de Octubre de 1830 obtuvo declaración de vizcainía en la Chancillería de Valladolid.
Escudos de Armas del apellido:
La casa de Mendiola de la villa de Placencia: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con un águila de plata, y 2º y 3º, de plata, con un lobo de sable, armado y lampasado de gules. La casa de Léniz: De oro, con un roble de sinople, y un león, de su color, empinado al tronco. Bordura componada de doce piezas de plata y gules, seis de cada esmalte. La casa de Mendiola de Urarte, también en Léniz: De oro, con el roble de sinople, y dos lobos de sable atravesados al pie del tronco. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. La casa de Mendiola en Eíbar: De plata, con dos fajas de gules, cargada cada una de ellas de tres flores de lis de oro. Así las describe el códice "Linajes Ilustres". Según Salazar, estas armas corresponden con toda exactitud al solar de Mendía, de Uribarri, en Mondragón. La casa de Mendiola en Guernica: Un grifo y un león luchando. Así se veía un escudo en la casa del señor Gazteiz, en la mencionada villa. Otros Mendiola vizcaínos: De sinople, con un grifo (o sierpe) y un león de sus colores naturales, luchando. Bordura de gules, con dos cipreses. Esta casa parece proceder de la anterior. Otra casa denominada Mendiola Bengoa, también en Guernica: Escudo cortado: 1º, cuatro fajas; medio partido, con tres bandas, y 2º, cuartelado; primero y cuarto, un grifo, y segundo y tercero, cinco panelas. Así vio este escudo Labayru esculpido en piedra en la citada casa. La casa de Ceberio: De plata, con tres panelas de gules en triángulo, y bordura de azur con ocho armiños de plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una Orden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha Orden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
