Hay repetida mención de los Medrano en la historia de Navarra. Con anterioridad al año 1.322 ya hay referencias a caballeros de este apellido en el reino de Navarra: Juan Martínez de Medrano fue Alcalde del castillo de Corella; otro caballero del mismo nombre, Alcalde de Viana, y otro, Alcalde de Castillo de Braza; don Diego López de Medrano, mayordomo del rey don Juan I. Y que la fortaleza de Morella siendo alcaide de ella don Jaime Vélez de Medrano, se defendió heróicamente, tan sólo con doscientos caballeros aragoneses, del conde de Miranda que, con un poderoso ejército, trataba de conquistarla. Y en el cerco de Malta hay memoria del capitán Medrano, que murió peleando contra los moros que combatían al Castillo de Santelmo que él defendía. Juan Martínez de Medrano y Alvar Díaz de Medrano fueron encargados en 1330, por el Rey don Felipe III de Navarra, llamado el Noble, esposo de la Reina doña Juana II, para hacer el fuero. Una casa navarra de Medrano radicó en la villa de Luquin, del partido judicial de Estella, y de ella procedió Juan de Medrano, que en 1738 fue autorizado por los Tribunales de Navarra para usar el escudo de armas de sus mayores, que luego describiremos. En 1773, Ambrosio de Medrano, primo del Juan anteriormente citado, y vecino de Puente la Reina, fue también reconocido como noble, por descender de la casa de Luquin. En la ciudad de Tudela hubo otra casa de Medrano, con rama en Agreda (Soria), y de ella fueron los hermanos Nicolás, Ana y Ramona de Medrano y López de Quintana, declarados nobles en 1775. También procede de Navarra la noble familia apellidada Vélaz de Medrano, a la que se incorporó, por entronque, el, título de Marqués de la Lapilla, que luego, por falta de sucesión, pasó a la casa de Barrón, después a la de Sámano, más tarde a las de Gazeta, Centurión y Fivaller, y, por último, a la de Martorell. Una rama de los Vélaz de Medrano pasó a Álava y de ella fue Antonio Vélaz de Medrano y Altamirano, bautizado en Labastida y Caballero de Santiago en 1656. Otra casa del mismo apellido hubo en el lugar de Orenin, del Ayuntamiento de Gamboa y partido de Vitoria. Otra apellidada solamente Medrano, radicó en la villa alavesa de Elciego, con línea en Madrid, a la que pertenecieron Pedro de Medrano de Gauna, natural de Madrid, Secretario de S, M., Oficial de la Secretaría de Estado y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 7 de Abril de 1688, y su hijo Felipe Medrano San Martín, natural de Madrid y Caballero de la Orden de Santiago, con fecha 18 de Julio de 1742. También moró desde muy antiguo otra familia de Medrano en el lugar de Etura, del Ayuntamiento de Barrundia y partido judicial de Vitoria, y de ella procedió Diego Medrano Ballesteros, natural de Navarrete, Señor de Sojuela, villa del partido judicial de Logroño, y Caballero de la Orden de Santiago, desde el 27 de Octubre de 1623. En Vizcaya hubo otra casa en la anteiglesia de Dima, que usó siempre unidos los apellidos Medrano e Ibarra. Otra radicó en San Julián de Musques.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas fueron: De gules, con una cruz hueca y floreteada, de plata. Los Vélaz de Medrano, de Navarra, usaron: De gules, con una cruz hueca y floreteada, de oro, acompañada en el cantón diestro del jefe de una mano de carnación, con un pájaro de plata. Bordura de este metal, con la leyenda "Ave Maria Gratia Plena Dominus Tecum", en letras de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
