Su casa solar en la anteiglesia de San Andrés de Echevarria, del partido judicial de Marquina (Vizcaya). De ella fue hijo don Juan Sáenz de Mañozca, Arzobispo de Méjico en 1643, fallecido en dicha capital el 12 de Diciembre de 1650. Fue bautizado en la parroquia de Jemein el 26 de Marzo de 1577. Tradujo al español los epigramás de Marcial. El vínculo y mayorazgo de Mañozca, lo instituyó el citado Arzobispo de México don Juan Sáenz de Mañozca, en virtud de escritura otorgada el día 3 de Mayo de 1645, ante el Escribano de Marquina Damián de Meave, fundándolo en cabeza su sobrino Juan Fernández de Mugártegui y Mañozca, Caballero de Calatrava. Del mismo solar descendieron Pedro Sáenz de Mañozca y Juan Sáenz de Mañozca. Inquisidor el primero y Familiar del Santo Oficio el segundo, en la ciudad de México. I. Martín Martínez de Mañozca, fue padre de II. Pedro Sáenz de Mañozca, que casó en 1550 con doña Graciana de Orozco, a la que hizo madre de III. Catalina Sáenz de Mañozca y Orozco, que contrajo matrimonio en 1574 con Domingo Zuri de Zamora, y procrearon a IV. Juan Sáenz de Mañozca y Zamora, que celebró su enlace con doña Gracia de Arexmendi en 1608, naciendo de esta unión V. Graciana Sáenz de Mañozca y Arexmendi, que se unió en matrimonio en 1630 con Nicolás Fernández de Mugártegui. De esa casa de Mañozca procedió también el linaje de Arguinao, que tuvo casa en Eíbar (Guipúzcoa). Probablemente ambos linajes son descendientes de la ilustre progenie de Ciaúrriz de Navarra. El Doctor Labayru dice que hubo también casas de este apellido en las villas de Jemein y de Marquina, la primera del partido judicial de la segunda.
Escudos de Armas del apellido:
Las casas de San Andrés de Echevarría, de Jemein y de Marquina: De oro, con dos bandas de azur. Lema: «Infirmitaten nostram respice Deus.» El Doctor Labayru describe el escudo de la casa de Marquina en esta forma: "En fondo oscuro, dos franjas de oro, y capelo cardenalicio en vez de casco." Y el de la anteiglesia de Echevarría, así: "De azur, con cuatro barras de oro". Pero acaso lo que él llama barras, sean bandas. La casa de la anteiglesia de Jemein lleva en su escudo, que es el primeramente descrito, esta leyenda: "Infirmitatem nostram respice Deus", puesta en letras de azur sobre un volante de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El casco simboliza la nobleza del caballero.
