La palabra Medina, del árabe, significa ciudad, y muchas familias nobles originarias de algunas ciudades, a las que los moros dieron el nombre de Medina, tomaron éste como apellido. Como ejemplo puede citarse el caso de ciertos infanzones que tomaron a los moros la villa de Medina de Pomar, en la provincia de Burgos. Este nombre, Medina, debió ser de su agrado y lo agregaron a su apellido o lo adoptaron como Señorío. Así hubo los López de Medina, los Gutiérrez de Medina, etc., hasta el momento que quedó como primer apellido, sin añadidura alguna. En las antiguas crónicas es raro encontrar don Lope de Medina, don Nuño Medina, etc. ¿Quiere lo anterior decir que el origen de este apellido es árabe?. Pues posiblemente y teniendo en cuenta los anteriores argumentos, muy posiblemente que sea así. Porque existe un dato ciertamente bastante revelador. Berenguer de Medina fue capitán de las huestes cristianas, pero considerado como capitán mozárabe y defendió la ciudad de Medina del Campo (Valladolid). Aquí tenemos un ejemplo más de cuanto hemos indicado antes. Posiblemente este caballero tenía por apellido Berenguer. Pero al defender la ciudad de Medina, decidó añadir dicho nombre al suyo propio. Otro caso: Cierto noble llamado Gonzalo Hernández añadió asimismo Medina a su primer apellido. Perteneció al Consejo del rey de León, don Ramiro, y sus servicios a la Corona aragonesa le valieron la autorización de poder usar las armas del reino de León. Otro Medina, don Martín de Medina, fue uno de los caballeros que acompañaron al rey Fernando III el Santo en la conquista de Andalucía, donde se distinguió en la toma de Baeza, y Ruy de Medina fue otro de los que formaron parte de las huestes del rey Fernando en la conquista de Sevilla, siendo reconocido por este monarca como uno de los caballeros que más se habían distinguido en la toma de dicha ciudad. Ocurrió que los Medina se establecieron en Andalucía y de ahí que este apellido se de mucho en dicha región de España. En Villena (Alicante) radicó otra casa del apellido que nos ocupa, de la que fue oriundo José Alonso de Medina, señor del lugar de Benámer, que pertenece al ayuntamiento de Muro y partido judicial de Cocentaina, en la misma provincia. Dicho caballero, queriendo avecindarse en la ciudad de Onteniente (Valencia) probó su nobleza siendo recibido como hijodalgo notorio. Pariente del anterior fue Cristóbal Alonso de Medina, que fundó una casa solar en la villa de Agrés, del citado partido de Cocentaina.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas fueron: De oro, con un león, rampante, de gules. Otros traen escudo cuartelado: 1. y 4.º, en campo de oro, un león rampante, de gules, y 2.º y 3.º, en campo de gules, un aspa de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. /var/www/vhosts/39681725.servicioonline.net/priv/m/Medina.jpg
