Este apellido está muy extendido por toda la península y tuvo distintas casas solares en diversas regiones (Castilla, Aragón, Navarra, Cataluña y Valencia). Don Juan Francisco de Hita dice que son originarios del Ducado de Borgoña, y que pasaron a España. En efecto, mosén Jaime Febrer nos habla de Jaime Matheu, valeroso soldado francés, que aprisionó muchos moros en Mallorca, desde donde pasó a Valencia luchando en el Puig. Para los gastos de la guerra le prestó el rey una gran suma de dinero. Fue hecho prisionero por los moros junto a un acebuche y cerca de Sollana, villa que hoy pertenece al partido de Sueca (Valencia), pero logró escapar. Volvió a Francia rico, por haber vendido lo que el rey le dio. El mismo autor cita al famoso pirata francés Matheu, terror de los moros, que con su galeón, y usando de diversas tretas, les hacía mucho daño. Era noble de sangre y su valor fue celebrado por todos. En un desafío que tuvo con un robusto moro, de un reyés le cortó un brazo. Concluida la conquista de Valencia, se volvió a Nimes, en Francia, que era su ciudad natal. También fue francés el fundador de una familia de Mateu establecida en la ciudad de Valencia, cuya genealogía comienza en I. Claudio Mateu, que vino de Francia y casó con doña Rafaela Pellicer, natural de Valencia, naciendo de esta unión II. Juan Bautista Mateu y Pellicer, natural de Valencia, marido de doña Isabel Sans y Vallés, de igual naturaleza (hijo de Lorenzo Sans, natural de Játiva, Valencia, y de doña Petronila Vallés, natural de Valencia). Fue su hijo III. Lorenzo Mateu y Sans, natural de Valencia y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 30 de agosto de 1650. También fue regente del supremo consejo de Aragón, y casó con doña Mariana Lucía de Villamayor y Seruela, natural de Madrid. Viudo de dicha señora, contrajo nuevas nupcias con doña Feliciana de Silva, natural de Madrid. En Cataluña hubo casas de Mateu en la ciudad de Manresa (Barcelona); en el lugar de Montiró, del ayuntamiento de Ventalló y partido judicial de Gerona, y en la villa de Sarreal, del partido judicial de Montblanc (Tarragona). De esta última casa procedió I. Rafel Mateu y Casanovas, natural de Sarreal, esposo de doña Catalina Mónica Serra y Fuste, de igual naturaleza, y ambos padres de II. Rafael Mateu y Serra, natural de Sarreal, que tuvo por esposa a doña Rosa de Estepar y Gibert, natural de Reus. Procrearon a III. Rafael Mateu Estepar, natural de Reus, que casó con doña Francisca Rodríguez y Thenat, natural de Tremp, Lérida. Tuvieron este hijo : IV. Manuel Mateu y Rodríguez, natural de Barcelona, y caballero de la Orden de Carlos III, con fecha 4 de junio de 1836.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, la cabeza de un moro, a su color, turbante en azur y fajas en el turbante de sable. El caballero francés Jaime Matheu, citado por Febrer, ostentaba: De oro, con dos osos de su color natural, en acción de devorar un brazo y una mano que tienen asidos. El otro caballero francés Mateu, natural de la ciudad de Nimes: De azur, con un chevrón de oro, acompañado en lo alto de dos estrellas de plata, y en lo bajo de una luna de plata. Estas mismas armas usaron después algunos Mateu de Cataluña y Valencia. Y el otro caballero, que también menciona mosén Jaime Febrer y que mató al moro en presencia del rey don Jaime I de Aragón, trajo por merced de este monarca: De plata, con una cabeza de moro de carnación con turbante de plata y gules. Así las usaron después algunos Mateu de Valencia. Los Mateu del lugar catalán de Montiró: Partido: 1.º, de gules, con una mano, palmada, de plata, y 2.º, de azur, con un león de oro, lampasado y armado de gules. Los Mateu de la ciudad de Manresa: De sable, con un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro y empuñando una espada del mismo metal. Otros, también en Cataluña: Cuartelado: 1.º y 4.º, jaquelados de plata y azur, y 2.º y 3 º, de oro, con una banda de sable. Los Mateu de Mallorca: De plata, con un león rampante, de su color natural, sosteniendo con sus manos otra mano humana también de su color natural. Los de Castilla traen: en campo de azur, una faja jaquelada en dos órdenes de oro y sable, y acompañada de tres estrellas de oro, dos arriba y una abajo. Los de Navarra traen: en campo de oro, cinco chovas al natural, picadas y membradas de oro. Los de Cataluña y Valencia traen: en campo de azur, un chevrón de oro, acompañado en jefe de dos estrellas de plata, y en punta, de una media luna de lo mismo.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. El brazo simboliza la fortaleza. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección.
