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El apellido March es, con muchos otros españoles y extranjeros, de origen patronímico y, por tanto, son varias las familias que lo llevan, pero algunas de ellas lo han ennoblecido con sus hechos. El solar nobiliario de los March fue en la Edad Media el castillo Eramprunyá, cuyos señores, barones de este título, remontan claramente su ascendencia a los primeros años de la reconquista del Condado de Barcelona. Así, ya en 29 de octubre de 1060, al jurarse el testamento sacramental de Mirón Geribert, de la casa vizcondal de Barcelona, que tuvo lugar en el altar de San Martín de la iglesia de San Sebastián del Cenobio (San Sebastiá de Gores, en el Penedés, entonces extremo de la marca hispánica), lo fue ante Guillermo Marc, juez ; Guillermo, obispo de Ausona (Vic) ; Gilaberto, obispo de Barcelona, y de muchos otros varones «idóneos», según dice el documento, que es el número 379, folio 161, del libro IV de antigüedades de la catedral de Barcelona ; siendo de observar que se cita a Marc en primer término, señal de respeto que merecía la distinguidad de juez, ante quien pesaba el acto. Y por tradición y porque tales cargos venían vinculados muchas veces en las familias, encontramos desde entonces a los Marc ejerciendo cargos judiciales o notariales, cuyo recuerdo nos han conservado los documentos. Especial mención debe hacerse de Pedro Marc, que ejercía la notaría en Sitjes y Barcelona en los primeros años del re nado de Jaime I, y que durante el mismo, y en un largo período de cincuenta años, en que le vemos autorizar escrituras, intervino en los más importantes asuntos por su cuantía y por la calidad de las personas interesadas. Y que este Pedro Marc, lo que por otra parte bien indican los documentos referidos, era antecesor de los Marc que poco después fueron señores únicos y barones de Eramprunyá nos lo demuestra la escritura de 26 de abril, de 1287, en la que doña Ferrera de Monterols funda un beneficio en la capilla de la Virgen de la iglesia de Santa Ana, de Barcelona, cediendo el derecho de presentación a este notario Pedro Marc, que debió ser hombre de gran consideración social; y al ver el folio 83, vuelto, del libro de la baronía, citado por Bofarull, a los barones de Eramprunyá, ejerciendo año más tarde el derecho de presenta- ción, como sucesores de aquél. De la ilustre casa de los Marc de Eramprunyá, parece que descendieron, a más de los de Sitges, los Marc de Reus y de Pont de Armentera, poblaciones también situadas cerca del castillo de Eramprunyá, en Cataluña ; los Marc de Tordera, y aun los Marc radicados en la villa de Arén, antiguo Condado de Ribagorza. Los March de Reus tuvieron noble y honrosa descendencia en esta población hasta que se establecieron en Barcelona, edificando la hermosa casa-palacio llamada de los March de Reus, en la Rambla de Santa Mónica, que por sus condiciones señoriales escogió para sí, como residencia, el general francés Duhesmes. En esta época era dueño del palacio de Barcelona Fernando de March y de Bassols. El palacio de Reus es hoy el hotel de Londres. De la rama de Tordera fueron los «March y Jelpí», entre los que encontramos a Juan Baltasar March y Jelpí, que figura como caballero militar en el registro de privilegios de nobles, y a Pedro Miguel March y Jelpí, que figura en los mismos términos en el registro con .el número 1.990 del folio 155. La rama de Sitges se extinguió en don José March, que trasladó su residencia a América, donde casó con doña Carmen Vilardell, de procedencia también de Sitges en cuanto a su familia, pero establecida ya de muchos años en Venezuela. De ese matrimonio hubo dos hijas: doña Antonia y doña Esperanza, pero ningún varón. Cerca de Sitges y de Reus, en Pont de la Armentera, a 12 de agosto de 1638, figura entre los reconocimientos de don Felipe IV, Damián March, como caballero (Registro 49, folio 29). A la rama establecida en la villa de Arén (Ribagorza), perteneció el infanzón don Francisco March, racionero de los jurisdicción de Arén y comisario examinador del Santo Oficio, para cuyo cargo se exigían rigurosas pruebas de nobleza. Fueron sus hermanas Magdalena e Isabel March y también doña Josefa, primogénita y heredera de la casa, casada con el segundo barón de Lés, don Pablo Cao de Benós. Jaime Marc fue armado caballero poi el rey don Pedro IV, haciéndole merced con tal motivo de tres sueldos barceloneses sobre el tesoro real. Sirvió en palacio junto a la real persona con el cargo de «Uxer d'Armes». Consta que ejercía tan honorífico empleo en 1376 y que era caballero diputado general de Cataluña por la ciudad de Lérida. Luis Marc, en los años 1427 y 1429, aumentó el patrimonio familiar con la adquisición de las cuadras y casas fortificadas de Castelldefels y Gava. Jaime Marc, decidido partidario de don Juan II de Aragón por cuya causa luchó valerosamente, haciendo grandes sacrificios que recompensaron los monarcas con señaladas distinciones, hasta el punto de concederle la plena jurisdicción criminal y mero imperio, por real parte de 3 de septiembre de 1506.EN MALLORCA Los March catalanes pasaron a Mallorca con Berenguer March, que se halló en la conquista de la isla y en el reparto general le tocó la alquería de Bini-Calam, de cinco yugadas, en el distrito de Montuiri. El solar de esta familia radicó después en Pollensa, comenzando en I. Lorenzo March, adquirió «Binitiger», en Pollensa. Sigue su hijo II. Guillermo March, de Binitiger o Son March. Le sigue su hijo III. Guillermo March, de Binitiger, casó con Antonia Bisanyas. Sucediéndole su hijo IV. Antonio March y Bisanyas, casó en primeras nupcias en 1513 con Antonia Nato, y en segundas, en 1524, con Antonia, viuda de Pedro Vives. Sucede su hijo V. Bernardo March, nacido en Pollensa en 24 de febrero de 1527, casó en 1559 con Francisca Martorell. Fallecido el 14 de agosto de 1605. Sucede su hijo VI. Antonio March y Martorell, de «na Boyrasa», nacido en Pollensa el 24 de febrero de 1562. Casó en 1597 con Juana Solivellas. Le sucede su hijo : VII. Antonio March y Solivellas, nacido en Pollensa el 15 de febrero de 1601. Casó en Pollensa el 19 de febrero de 1639, con Práxedes Alemany Torelló. Era viudo primero de Antonia Martorell (que falleció el 17 de julio de 1627) y luego de Sebastiana Llobera. Se casaron en Pollensa el 20 de enero de 1628. Fallecido en Pollensa el 3 de febrero de 1660. Le sucede su hijo VIII. Juan March y Alemany, se casó en Pollensa el 2 de agosto de 1667, con Mariana Abrines Martí. Fallecido en Pollensa el 7 de marzo de 1686. Sucede su hijo. IX. Antonio Francisco March y Abrines, nacido en Pollensa el 9 de febrero de 1671. Casado en Pollensa el 7 de noviembre de 1692, donde dice ser hijo de Juan March y de Mariana Vallorí. Vallorí es el apodo de Abrines. Se casó con Juana Castelló y Cifré. Fallecido en Pollensa el 26 de agosto de 1723. Sucede su hijo X. Antonio Francisco March y Castelló, nacido en Pollensa el 22 de agosto de 1700. Casado en Pollensa el 4 de julio de 1723, con Mariana Morey Monjo, natural de Santa Margarita. Fallecido en Santa Margarita el 13 de marzo de 1751. Sucede su hijo XI. Antonio March y Morey, nacido en Santa Margarita el 9 de noviembre de 1756. Casó con Maciana Bonet Alós. Fallecido en Santa Margarita el 26 de julio de 1801. Sucede su hijo XII. Juan March y Bonet, nacido en Santa Margarita el 6 de abril de 1769. Casado en Santa Margarita el 29 de agosto de 1789, con Catalina Estelrich Garau. Falleció en Santa Margarita el 15 de octubre de 1850. Sucedió su hijo XIII. Juan José March y Estelrich, nacido en Santa Margarita el 15 de mayo de 1796. Casado en Santa Margarita el 26 de agosto de 1825, con Margarita Roselló Darder, viuda de Juan Molinas. Tuvieron por hijo a XIV. Juan José March y Roselló, nacido en Santa Margarita el 30 de marzo de 1828. Casado en Santa Margarita el 28 de mayo de 1850, con Rosa Estelrich Serra, hija de Francisco y Catalina. Fue su hijo XV. Juan March y Estelrich, nacido en Santa Margarita el 1 de marzo de 1853. Casó con Mariana Ordinas y Pastor y fueron padres de XVI. Juan March y Ordinas, casado con Leonor Servera, padres de XVII. Juan March y Servera, casado con María del Carmen Delgado y Roses. Fue su hijo primogénito XVIII. Juan March y Delgado.  

Escudos de Armas del apellido:
Llevan : De gules, ocho bezantes o marcos de oro, puestos en dos palos.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa."