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Del lugar de Montouto, «a tres leguas de Novaes, en tierras de Quiroga», afirma el manuscrito de OCEA-CADAVAL; pero sabiendo que fueron dueños del Pazo de Jaz (V. PEDROSA, rama troncal), suponemos que también los hubo hidalgos y descendientes del lugar y feligresía de Sta. Cristina de Montouto (Ayuntamiento de Abegondo, y partido judicial de Betanzos). Don Pedro de Montouto, regidor de La Coruña, casó con Doña Constanza de Andrade, y este nuevo dato nos inclina a creer que sobre este particular el citado manuscrito andaba un tanto descaminado. Una rama pasó a radicarse en Villaviciosa (Asturias). Probó su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid (1570 y 1604), así como en la Real Audiencia de Oviedo (1802 y 1816). Hemos de decir, en descargo de lo apuntado anteriormente sobre el manuscrito de OCEA-CADAVAL., que, mejor aconsejado tal vez, agrega: ?Los hay muy hidalgos en Coruña y su comarca?. DIEGO DE MONTOUTO (también llamado Fernando de Montouto), regidor de La Coruña, casó con Dª.Margarita Prego Oanes, de la Casa de Montaos; fueron vecinos de La Coruña; tuvo por hijo a Dª.MARGARITA DE MONTOUTO, (o Caño), que casó con D. García Rodríguez de Caamaño. Los apellidos aparecen unas veces en gallego, otras veces castellanizados, como Montoto (V. la descendencia de esta ilustre pareja en CAAMAÑO).      

Escudos de Armas del apellido:
En campo de gules, un castillo de plata, sobre un otero, y un montero saliendo a cazar por la puerta del castillo. Variante: Escudo cuartelado; 1.º, de plata, con siete jaqueles de azur; 2.º, de gules, con un brazo armado con un gajo o ramo de olivo en la mano; 3.º, en oro, con un olivo de sinople; y 4.º, en azur, con un cisne de plata, coronado de oro, con un ramo de olivo en la uña, sobre ondas de azur y plata.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El brazo simboliza la fortaleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. Simboliza por la tradición de que canta dulcemente cuando va a morir, antigua hidalguía, sin mancha de ningún género, que muere valerosamente ejecutando gloriosas empresas.