Se hicieron más famosos por su unión con los PREGO, dando origen al linaje de los PREGO DE MONTAOS (V. este apellido). Procedentes de la tierra de Montaos (Ayuntamiento de Ordenes), cuya antigua jurisdicción, señorío de los Marqueses de Montaos, se componía de las feligresias de Benza, Campo, Castelo, Castenda, Chayán, Leobalde, Morlán, Nomide, Trazo y Vilouchada. Tuvieron casa en la c. de La Coruña, la misma de la que habían salido los Moscosos, condes de Altamira, y que hoy pertenece a las señoras de Jaspe..El marquesado de Montaos recayó en los Bermúdez, como tendremos ocasión de ver. Los V. MONTAOS Y LOSADA fueron deudos de los marqueses de Santa Cruz de Rivadulla y eran oriundos de la tierra de Limia. Los condes de Grajal, marqueses de Montaos, fueron también del linaje de los Bermúdez de Castro (V. GRAJAL, Conde de). La unión de los Montaos y Prego de Montaos con los Bermúdez de Castro data de muy antiguo. En el archivo de Camiirasa (Indiferentes, Legajo 5-26) se hallado el siguiente dato que lo confirma GARCÍA PREGO DE MONTAOS casó con Dª.María Teresa Bermúdez de Castro (hermana de D. Fernando Bermúdez de Castro). Doña Teresa y su hermano D. Fernando otorgaron una escritura de concordia (ante el escribano de Santiago, Matías Vázquez), en 23-V111-1542, por la que hacían partición de los bienes que habían quedado de Juan de Andeiro y de María Fernández, su hija, madre y abuelo de dicha Dª.Teresa (V. PREGO DE MONTAOS). Es curioso de observar que D. Francisco de Ochoa Montaos, escribano público de Cartagena de Indias (en el Nuevo Reino de Granada), aparezca en aquella ciudad antes de mediado el siglo XVIII.Montaos y Losada D. JUAN FRANCISCO MONTAOS, casó con Dª.Bernarda Taboada; eran oriundos de la tierra de Limia (es de recordar que los Montaos aparecen también con una casa en la villa de Allariz); tuvo por hijo a D. JUAN ANTONIO DE MONTAOS Y LOSADA, que casó con Dª.Teresa Lasso Calderón (hija de D. Alejandro Lasso Calderón y Armada, descendiente de la Casa de Vide, y de Dª.Josefa Fuciños, vecinos de la villa de Allariz. No se olvide que de la Casa de Vide había salido D. Pedro Manuel de Armada, caballero de Santiago, casó con Dª.Isabel Salgado y Mondragón, que tuvo por hijo a don Ignacio de Armada y Mondragón, marques de Santa Cruz de Rivadulla: V. ARMADA, V. ABRALDES, V. MONDRAGÓN). Tuvo por hijo a D. JACINTO BERNARDO MONTAOS Y LOSADA, procurador general de la ciudad de Santiago en 1741, y natural de la ciudad de Orense; fue recaudador general de la Real Renta de estafetas del reino de Galicia y Carrera de Castilla; casó con Dª.María Catalina Gotardo de los Ríos natural de la villa de Madrid; tuvo por hijo D. JACINTO GREGORIO MONTAOS Y LOSADA, natural de la villa de Santiago, de la que fue procurador síndico general en 1756, y alcalde en curador 1758. En 1751 solicitó por sí, y en nombre de sus hermanos (Manuel, Julián, María Teresa, Ana, Bernarda, Fray Antonio, predicador de la Orden de San Francisco), todos ellos naturales de Santiago, información de filiación y nobleza, de la que se han extractado los datos antecedentes.MONTAOS (Marqués de) Concedido en 27-VIII-1626 (Real Derecho de 8 de septiembre) el Título de Marqués de Montaos antiguo señorío de la Casa Bermúdez de Castro, a D. Juan Álvarez de Vega y Bermúdez de Castro, Machaca y Enríquez de Borja, señor de Montaos, más tarde Conde de Grajal, caballero de Santiago, para los primogénitos de los Condes de Grajal. Desde 1940, el Duque de Alburquerque, XIII Marqués de Montaos.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de gules, dos veneras (le plata, y, debajo de ellas, una caldera de sable, con brocal y asas de oro, tormando triángulo con las veneras . Siete escaques de azur en campo de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia.
