Del lugar de su nombre, cerca de Betanzos. Una rama pasó a Andalucía. Probó su nobleza en la Orden de Calatrava (1678 y 1698). Flórez de Ocáriz habla de algunos que habían pasado al Nuevo Reino de Granada. El manuscrito de OCEA-CADAVAL asegura «hay muchos en Portugal y en las Indias hicieron grandes hazañas». Ya en el siglo XIII Frey Nuño Fernández de Miño era comendador de Santa María de Badajoz, en la Orden de Alcántara. Ello me inclina a que no hayan procedido del pueblecito de Miño, que por entonces se llamaba Val de Mins, como se lee en numerosos documentos de la Casa de Junqueiras, aunque por otra parte la Relación de algunas casas y linajes... de nuestro Vasco da Ponte hace pensar otra cosa: «Porque Ruy Freire de Miño le hacia mucha guerra (a Gómez Pérez das Mariñas), salió de las Mariñas una noche e hizo que le quería buscar por la mar, y por sobre Betanzos pasó el río de Mandeo, entró en Miño y mató diez o doce hombres y corrió todo el lugar». Más adelante llegaron a avenirse y Ruy Freire hizo de testigo del testamento de su antiguo enemigo, Gómez Pérez das Mariñas. Hallamos casa de este apellido en la ciudad de Villena (Alicante). Pasaron a Chile. De la casa de la ciudad de Villena procedio I. Pedro Miño, natural de Villena, esposo de doña Antonia Martínez de Ezquiaga, de la misma naturaleza, y ambos padres de II. Alonso Miño y Martínez de Ezquiaga, natural de Villena, que celebró su enlace con, doña Juliana Núñez de Robles, natural de Chinchilla (Albacete). De esa unión nació III. Jerónimo Miño y Núñez de Robles, natural de Villena y de la Orden de Calatrava, ingresado el 17 de marzo de 1698.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, una faja de gules, acompañada de dos cruces de Calatrava, una en lo alto y la otra en lo bajo; bordura de oro, con cuatro panelas de sinople, alternando con cuatro calderas de sable .
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia.
