De junto a la villa de Chantada, según el manuscrito de OACE-CADAVAL que no indican su blasón y aseguran que fueron muy estimados. Recuerdo de mi estancia en Sarria que una familia era llamada «de la Casa de Marzán». Ignoro con qué fundamento. Repasando los libros, o mazos, de Genealogías del Archivo Nacional de Colombia, tropecé con este apellido, del cual hablan también Restrepo Sanz-Rivas, al tratar de los BASTIDA, en su conocida obra Genealogías de Santafé de Bogotá. De ambas fuentes hemos extractado la siguiente breve genealogía: D. JUAN MARZÁN DE ISASSI, alcalde ordenanza y regidor interino de Cartagena de Indias; casó con Dª Gregoria Ballestas y León, los cuales ya habían fallecido por 1759; tuvo por hijo al teniente D. JUAN NICOLÁS MARZÁN, vecino de Cartagena de Indias por 1759, contra el cual se verificó un larguísimo proceso, por haber llamado gitano al militar D. Juan Antonio Enríquez, teniente de las Compañías de Milicias de aquella ciudad. D. Juan contrajo matrimonio con Dª Antonia de Silva, y de segundas nupcias con Dª Feliciana Hurtado de Mendoza, de la que tuvo por hijo al doctor D. JOSÉ ÁNGEL MARZÁN DE ISASSI, nació en Cartagena de Indias, 1758; ejerció de escribano de Santafé de Bogotá; el 19-VII- l792, casó con Dª Florentina de la Bastida y Riva.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
