El Sr. Cotarelo recoge dos blasones usados por los de este apellido establecidos en Galicia, aunque no dice en qué lugares, con lo que es imposible fundamentar las descripciones que hace en su Blasón Galaico, tantas veces incurso en deslices lamentables. De los LANZA TRELLES contamos con abundante documentación, pues realizaron probanzas en la Real Chancillería de Valladolid en 1764, 1801, 1717, 1781, coronadas con sendas reales provisiones. Tratábase de familias asturianas hidalgas, que al pasar a ejercer el comercio en Galicia, exigian se les reconociesen los derechos exclusivos de los hidalgos. Y así los de Santa Marina de Vega, del concejo de Navia, se establecieron en la ciudad de Orense: otros del mismo origen pasaron a la villa de Pontevedra; los de Rinlo (feligresía de Sta. María de Devesa, ayuntamiento de Rinla, partido judicial de Ribadeo) procedían de Castropol. Otros de la ciudad de Orense, aunque llegaban allí desde de la feligresía de Sta. María de Figueiras (ayuntamiento de Conxo, al lado de Santiago) la verdad es que eran oriundos del Puerto de Vega y de Sta. María de Vega, en Asturias. La unión con la Casa de Rubianes; y la unión con los GUIMIL CAAMAÑO, cuando una hija de este matrimonio, Dª María Antonia de Landín y Pérez de Caamaño, casó con D. Antonio Guimil Buceta. Otros autores dicen que este apellido también se da en Italia con lo cual es difícil indicar si es español o procede de aquel país. Benito de Lanza y Esquivel, Gentilhombre de Cámara de Isabel II, Maestrante de Sevilla, matrimonió con doña María Pignatelli Duquesa de Solferino, Marquesa de Corcojuela y Princesa de Castilgione. Cierta familia italiana radicó en Palermo (Sicilia) siendo uno de sus miembros Conrado Lanza, primo de doña Constanza, reina de Aragón y Sicilia y esposa del rey de Aragón Pedro III. El linaje español parece proceder de Galicia y Santander. Una línea santanderina pasó a América a la ciudad de Veracruz (Méjico).
Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, un pino de sinople, y arrimadas a él, dos lanzas, fustadas de sable y armadas de plata; al pie, la cabeza de un jabalí, ensangrentada y con dientes de plata. Otros traen: en campo de oro, un hombre armado, con celada y lanza en la mano diestra, y clavada en el hierro, una cabeza de moro con turbante; bordura de gules, con ocho veneras de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. El casco o celada simboliza la nobleza del caballero.
